domingo, 25 de septiembre de 2016

Power station, el supergrupo más curioso...y olvidado


No pegaban ni con cola...pero en los ochenta todo era posible

Chic, Robert Palmer y Duran Duran...parece difícil que mezclando a tres artistas así pudiera salir algo que funcionara...pues a mediados de los ochenta se agitó la coctelera y de la unión de los tres salió Power Station, el supergrupo más curioso, por lo menos en antecedentes. 

Es más, Power station tenía que ser un proyecto que sirviera para que Bebe Buell (sí, la famosa groupie y mamá de Liv Tyler) que entonces salía con John Taylor, bajista de Duran Duran cantara una versión funky de T.Rex, con Andy Taylor (el más rockero de los Duranies) a la guitarra y Tony Thompson, ex chic, a la batería. Buell se marchó...cuando rompió con el bajista y los tres hombres decidieron seguir trabajando. Robert Palmer llegó de invitado para cantar a un tema, pero les gustó tanto que le invitaron a que grabara el resto de temas. Y ale hop, ya tenemos a Power station en marcha y con disco debut, llamado the power station. Ahí no fueron originales. 


El disco es una ochentada, con muchas baterías electrónicas, reverbs y sintetizadores, pero funciona y aguanta el paso del tiempo, mezclando estilos, tenemos un poco del funk de Chic, un poco del pop de Duran Duran y algo de blue eyed soul por parte de Palmer claro. Some it like hot, communication...son canciones que habrían funcionado muy bien y el tema más famoso, la versión de get it on, la canción que querían que grabara Buell funciona muy bien, permitiendo que se luzca Palmer y hasta con guitarreo. 

El disco debut funcionó bastante bien pero Palmer se desentendió del asunto antes de salir de gira para emprender su carrera en solitario que iba a auparlo aún más alto. Para sustituirlo hicieron un fichaje curioso, Michael Des Barres un tipo de segunda línea del AOR, un poco como Mickey Thomas de Starship quién para completar el cupo de anécdotas, un par de años después se haría famoso por interpretar a la némesis de...MacGyver. Sí, es el tío que siempre se moría (en realidad tenía más vidas que un gato el tío, la madre que lo trajo) gritando como si no hubiera mañana "Magiveeeer". 


y sí, tenía aires raphaelianos...


Con él llegaron a actuar en Live Aid, nada menos, el gran momento para el supergrupo: 


Poco después lo dejarían, cayendo en el olvido. Tanto que cuando diez años después volvieron con nuevo disco con Palmer otra vez  las voces, no funcionó. Ya fallecidos el cantante y Tony Thompson, son un recuerdo ochentero para muy cafeteros, pero tenían su punto, merece la pena recordarlos de vez en cuando. 








Ayatoladas: Beyonce es (musicalmente) basura


No es la línea del blog la de criticar a mansalva, pero a veces tiene uno ganas de soltar una diatriba imitando el estilo de mis "colegas" iraníes. En este caso, contra los méritos musicales de esta señorita. Que en mi opinión no tiene...

Hace poco ha pasado por aquí de gira, en Barcelona y me ha cabreado que se le diera una cobertura importante en los telediarios, bastante más de un minuto para la "noticia", nada que ver con esos segundos de relleno que dedican a artistas bastante más interesantes en la habitual contribución de los medios generalistas a la "difusión" musical. 

Y no se queda la cosa ahí, porque después del show de la dama he descubierto, con pasmo, que tiene cierto predicamento en el mundo rockero y no por su atractivo, que vamos a dejar esta vez a un lado. Para algunos resulta que Beyonce es la diva (para bien) por excelencia y hay que apreciar como trata el funk, el R&B y no hablemos ya de sus espectaculares montajes: 


Yo aquí, en el "momentazo" que todos alaban de su concierto veo a unas garrulas (también lo hace  en otros momentos con garrulos) haciendo honor al adjetivo. Vamos a ver, que están dando patadas (coreografiadas) en una piscina improvisada. Tiene guasa la cosa. Esto, todos sus conciertos y shows son un espectáculo bastante grotesco en el que lo que menos importa es la música. Beyoncé es hoy en día uno de los puntales de una industria, un lobby o lo que sea que no respeta unos mínimos a la hora de crear o componer, si no que busca atontar, no hacer pensar, no sentir. Eso pienso siempre que veo al público chillando como si no hubiera mañana con cosas como ésta, que en el fondo son ridículos. Y están ganando la batalla, no hay más que ver como estamos y los que pierden son los grupos y artistas, dan igual el nombre o los géneros, que apuestan por lo contrario, muchos de ellos bandas rockeras... 




En serio, no le bailemos el agua a artistas como Beyonce que no se lo merecen y tampoco les hace falta. 


viernes, 23 de septiembre de 2016

Phil Lynott era muy grande (en muchas canciones)



Este año, con los aniversarios de Jailbreak y su propia muerte he vuelto a recuperar a Lizzy y Lynott como hacía tiempo y cada vez me parece una figura más gigantesca, no por alto, que lo era, si no por su talento como compositor. Mira que ha pasado tiempo y no se ha conseguido que pase de ser un músico de culto, para cierta minoría, cuando debería ser mucho más. Phil era muy grande, tenía un talento enorme, más allá de boys are back in town o whiskey in the jar. 

Fue capaz de construir, aunque fuera brevemente, una carrera en solitario al margen de Thin Lizzy en la que demostró que entendía la música que se imponía a su alrededor y la adaptaba a él mismo como músico:


En su último disco con la banda se permitía despedirse con el tema con el mejor solo de toda su carrera, demostrando que aún había mucha magia: 

Podía alejarse del rock más clásico y salir vivo del intento: 


Sabía rodearse de buenos músicos y hacerlos funcionar a su lado: 




No le valían las medias tintas a la hora de exponerse en sus canciones: 






Tenía el punto intimista adecuado


Y no digamos ya el tono épico: 


Por supuesto como bajista también es reivindicable y si de paso metemos un saxo, mejor que mejor:


Su pasión era la mitología celta y la verdad es que a la hora de adaptarlo al hard rock pocos o ninguno lo hicieron mejor:



Muy grande, muy grande Phil Lynott: seguid redescubriéndolo y escuchándolo


jueves, 22 de septiembre de 2016

Los singles que también lo tuvieron difícil


No solo hay muchos discos que lo tienen complicado cuando salen después de uno que marca época o es bendecido y que aún siendo muy buenos siempre quedarán a la sombra del anterior...sino que también hay singles a los que les pasa. O por lo menos, les ha pasado en la era dorada del disco sencillo. Se me ocurren estos: 



Positively 4th street salió como single justo después que Like a Rolling stone, en un momento dulcísimo para Dylan, no hace falta ni decirlo. Estamos situados entre highway 61 revisited y blonde on blonde...así pasó, que canciones como esta parecen olvidadas: 





A este tema le tocó la "china" de salir después de Good vibrations, un tema celebradísimo (en mi opinión, sobrevalorado) y claro, nadie se acuerda de Heroes and villains, que debería ser una de esas canciones que deciden si los chicos de la playa eran tan especiales o no




No se puede competir con Hotel California, claro, pero el single siguiente, life in the fast lane es la prueba de que ese álbum no era solamente una canción extraordinaria. 

 


El single que salió después de Imagine, que a veces parece que la discografía en solitario del ex-beatle se reduzca prácticamente al tema. Y en realidad esos años estuvo más inspirado que nunca, tomándose las cosas muy en serio. 





¿Una canción del exile on main street que lo tuvo difícil? Bueno, si lo pensamos bien, el álbum es mítico, pero individualmente sus canciones no lo son tanto, por ejemplo los singles no consiguieron tanta repercusión o hacerse un hueco como los anteriores, si lo pensamos un momento, antes de publicar tumbling dice los Stones habían sacado como singles wild horses, brown sugar, Honky tonk women, sympathy for the devil, street fighting man, jumpin jack flash...demasiao "pal body", claro. Pero tumbling dice...también lo tenía: 

jueves, 15 de septiembre de 2016

Biopics que no sabías que existían...y casi mejor así


Sí, resulta que este subgénero ha dado más películas de las que creemos, he tenido la "suerte" de descubrir la existencia de bastantes hace poco...y no sé si he hecho bien. Si ya de por sí un biopic musical se suele quedar en tierra de nadie, imaginemos uno "malo"...

Peter Capaldi descbriendo que la interpretación es una profesión dura...
como los pelos de este bigotón falso

La historia de Lennon y Yoko ono solamente se puede disfrutar desde el punto de vista de "la culpa de todo la tiene Yoko Ono" aparte de cachondearnos/horrorizarnos de esos discos "atómicos" que parieron al principio, con la mítica portada en cueros...así que no nos va a impresionar esto, que cuenta con actores muy buenos eso sí, con un Peter Capaldi, el actual doctor Who, haciendo de George Harrison...queda raro raro. Estamos tan acostumbrados a las fisonomías de los cuatro beatles y a sus voces, que no me extraña. Encima el actor de John Lennon se parece a él como un huevo a una castaña. 

The Monkees story


Una cosa es que los Monkees no fueran un grupo malo y otra que su historia de para una película, que ya la hicieron ellos en los sesenta, por cierto. El actor que hace de Nesmith no debería haber aparecido sin el mítico gorro, como canta esa peluca. 

La historia de los Beach Boys dirigida por John Stamos, el tío Jessie de padres forzosos y sin la música de los propios chicos de la playa, que lógicamente pusieron el grito en el cielo al enterarse de que se iba a hacer algo así...


La historia de Meat Loaf y Jim Steinman...realmente hubo un momento en que se podía hacer una peli de cualquier historia. Se cogían un par de pelucas largas y a tirar millas. Qué funcionara ya era otro cantar

 Por supuesto, un biopic sobre los Leps solamente podía centrarse en como perdió el brazo Rick Allen así que...¡ale hop! Lo de que a la hora de cantar los actores la cosa cuadrara, ya veis que no se consiguió. 


La historia de...The Turtles que conocen a todo quisqui en los sesenta, a rebufo del Happy together. Más pelucas a granel, la cosa impresiona.


Un biopic de Boy George...¿hace falta decir algo más?


Ya sabemos que se ha exprimido el legado de Jeff Buckley demasiado...y que exista una película basada en como redescubrió la música de su padre es buena prueba de ello. 


Evidentemente lo mejor aquí es el finado Alan Rickman, que luce como nadie unos pelos imposibles y se permite poner el piloto automático y salir bien parado de esto, que no es moco de pavo. Visto lo visto con estos biopics, me parece la mejor opción


sábado, 10 de septiembre de 2016

Cantante...¡no metas mi película en tu vídeo!


Seguimos en los ochenta de algún modo, con algo explotado en la década y hoy en desuso: que una canción cobre importancia en una película, escrita o no aposta para el film. Hasta el punto en que en ocasiones se producía una verdadera simbiosis: la película tenía una réplica en el videoclip de rigor, en la que el grupo o artista tomaba el papel protagonista...y la cosa podía salir bien (como veíamos en princess of the Universe de Queen) o regular-mediopensionista y mal, como veremos ahora: 



Hombre, tenía su gracia ver como King Kobra se rapaban las melenas oxigenadas para entrar en la fuerza aérea a las órdenes del mitiquísimo Louis Gosset Jr (y sí, siendo malos más gracia tiene aún ver a Mark Free interpretando su papel con marcial y viril apostura) pero acaba desluciendo el tema...lo que mola es escuchar ese never say die con los avioncitos subiendo y bajando, que tienen su cosa. 

Nadie puede decir que no salió ganando con el cambio



Yo soy fan (relativamente) de Tim Cappello, el saxofonista mazas pero...esto fue demasiado. En una película de culto, con un acertado tono oscurillo no puedes aparecer en la película marcando cacha y caderas...al menos eso piensa seguro el protagonista, no hay más que verle la cara de asombro al contemplar los primeros caderazos. En el clip, que no he encontrado el enlace la cosa quedó aún peor, ya que Cappello se limitó a incorporar escenas de la película incluyendo su mítica aparición descamisada...al principio y al final. 

Tim Cappello, un hombre que sudaba aceite


El ejemplo de que esto de mezclar película con videoclip podía quedar "mediopensionista" Aquí Alice Cooper firma un tema para una olvidada película de la saga de Viernes 13, lo cuela en un clip y esto tiene cosas buenas, como  que Cooper  interpretando vale más que todos los que salen en la propia película, pero la cosa se desmadra al final, con tanta jaula, trono y...mujeres aladas. 

" ¿Un cuchillo de plástico? Espera que saco mi katana..." 



De quién soy fan es de Survivor y Jimi Jamison, que en gloria esté (de las vigilantes de la playa y the Hoff también, por supuesto) pero hay que reconocer que a la hora de grabar el clip para promocionar el temazo con el que abría cada episodio nadie se lo curró mucho. Un paseo por los escenarios de la serie con una guitarra desenchufada..oiga, no, esto no, no pega...




jueves, 8 de septiembre de 2016

Canciones ochenteras (para bien) que merecerían un revival


Allende nuestras fronteras, sigue el revival ochentero que aquí va remitiendo, normal porque llevamos la tira de años con él. Pero sí, en otras partes del globo siguen a piñón fijo: ahí tenéis las series, que destilan aroma a los ochenta, de Narcos a stranger things. Lo audiovisual además le da una segunda o tercera oportunidad a las canciones de esa década, porque la música es imprescindible en cualquier revival ochentero que se precie y se me han ocurrido algunas que no tendrán ese recorrido, seguramente, pero que lo merecerían, por ser ochenteras para bien: 


Nunca está de más reivindicar al tío Tom y qué mejor hacerlo que a través de su canción más conocida, aunque en su voz no lo fuera tanto. De las más accesibles además y con su punto entrañable. El vídeo muestra el camino a cómo habría que revivirla: quedó  elegante a más no poder: 






Porque seguramente en alguna serie o película sí que saldría under the milky way...y qué maravilla es también reptile con su punteo de ensueño, de los mejores de la década: 





U2, guste o no, es el grupo de la década, pero estoy seguro que nunca reaparecería este tema. With or without you, new year´s day, pride... la competencia es dura en su catálogo ochentero. Pero unforgettable fire, el tema, tiene una atmósfera especial, casi única también muy ochentera. 





Aquí reivindicamos la parte más épica de los ochenta. Menuda fuerza que tiene el tema todavía, cualquiera diría que es de 1988...





La faceta más pop para bien. Todo el mundo rescataría don´t dream it´s over de los Crowded, pero antes un jovencísimo Neil Finn ya demostró que tenía el "mojo" y compuso el tema más conocido (ahora olvidado) de su banda anterior, Split Enz: 





Hemos quemado a house o it must be love...pero Madness, que tienen un sonido tan, tan ochentero tiene más temas y embarrasment es uno de los mejores.




Y por último una prueba de que en los ochenta se hicieron cosas muy buenas, complicadas y accesibles a la vez, que tiene su mérito. Además la temática del tema no podía ser más ochentera tampoco, en tiempos de guerra fría y bloques...juegos sin fronteras.