sábado, 15 de junio de 2013

RESURRECCIONES... ¿SÍ O NO?



Pasa mucho en el mundo del rock. Un grupo gira en torno a una única figura, que es la que lo capitaliza todo a la vista del público, a veces injustamente  y poco a poco o de repente, por distintas causas, sucede lo peor posible: que el miembro que lleva la voz cantante (y que suele ser el cantante) se muere. Los restantes miembros se quedan estupefactos o destrozados y deshacen el grupo, que deja de estar activo, inmediata o poco después del suceso.

Pero he aquí que pasan los años y el grupo vuelve de sus cenizas, SIEMPRE generando polémica. ¿Les mueve el ganar dinero solamente? ¿o por el contrario quieren, como siempre dicen, compartir ese legado con los fans? ¿Son una mera banda tributo o merecen usar el nombre? ¿manchan el legado de la banda y el recuerdo del fallecido? Opiniones hay para todos los gustos. Veamos qué sale  al estudiar dos "reflotaciones" muy recientes, de una banda poco conocida y de otra más famosa, aunque sea solo en el mundillo rockero. Me refiero a Big Country y a Thin Lizzy. Luego hablaré también de lo que me parecieron en su día lo que pasó con dos casos famosos y que sí que generaron polémica: el de Queen con Paul Rodgers y la resurrección de los Doors que montaron Robby Krieger y Ray Manzarek. Así homenajeo a este último

BIG COUNTRY


Big Country se puede encuadrar dentro de ese grupo de bandas ochenteras que podían sonar en la radio fórmula , con mucha influencia de lo "social" y espiritual al mismo tiempo. Son coetáneos de bandas más conocidas como Simple Minds o los propios U2 y curiosamente durante unos años tuvieron un éxito enorme en el Reino Unido y moderado en América. Pero no lograron aguantar el tipo como Bono y Cía, aunque en el 2001 seguían, con altibajos, en activo. Cuando sucedió la tragedia.


Busquen las siete diferencias con el videoclip de New Years day de U2...

El grupo tenía una buena base rítmica y destacaba por su sonido de guitarra, que se asemejaba a una gaita (sí, así es) pero giraba en torno a las emociones y sensaciones de su cantante, Stuart Adamson. Ese año 2001, tras una gira de "despedida" Adamson desapareció del mapa literalmente y su cuerpo apareció muerto en Hawai. Se había ahorcado.

Esto supuso el fin de la banda, durante unos años. En el 2007 los tres miembros que quedaban se marcaron una gira conmemorando los 25 años de la banda, con el bajista Tony Butler como voz. Volvieron a interrumpir la vida de la banda hasta el 2010, donde volvieron a girar con Mike Peters, el cantante de The Alarm. Reunidos con un productor importante, nada menos que Steve Lilywhite, vuelven al estudio, para sacar 12 años después un nuevo single y ya este año el nuevo álbum: the Journey.

Veredicto:
 veamos dónde quedó la banda con Adamson y como ha retornado con Peters:
Driving to Damascus fue su último trabajo, en 1999. Estaba lejos de los días de gloria en los años 80, pero volvía a tener su sonido de guitarra clásico, más contundente incluso que en los ochenta y Adamson se mantenía en aceptable forma, era una voz con fuerza, capaz de transmitir pasión

  The Journey es bastante más flojo. Intenta mantener la espiritualidad, la pasión de los Big Country clásicos, pero se queda muy lejos y Mike Peters está muy lejos de la voz de Adamson, va bastante más mermado. No tengo nada en contra suya , me parece muy bien que haya superado un cáncer y quiera seguir adelante y reflejarlo, pero no llega, no está para enfrentarse a un repertorio poderoso: No hay más que comparar el directo de entonces, la energía que desprendían (Big Country tiene una base de fans absolutamente entregada) y lo poco que queda años después. Casi sin voz e intentando animar al personal y resultando aún más grotesco.



En definitiva, no han acertado: han buscado a un compañero de generación en horas bajas que no puede con el repertorio clásico y tampoco aporta gran cosa nueva. Se tenía que haber quedado en esas giras puntuales de aniversario con los tres miembros que quedaban y en un buen recuerdo de lo que fue el grupo.
THIN LIZZY

Thin Lizzy siempre será igual a Phil Lynnot. Era la voz, el alma y el bajo del grupo y la magia que desprendían, descontando las fantásticas guitarras dobladas que tuvieron (para mí las mejores armonías con dos guitarristas siempre serán la de los Lizzy, con Gorham acompañado de Robertson, Moore o el que tocase) la magia que desprendía de la banda dependía en buena parte de él. La historia es de sobra conocida: en 1983 el grupo se disuelve con la gira de despedida y el directo life y tres años después perdemos a Phil Lynnot, al que le pasan factura los excesos. Thin lizzy entra en la leyenda, los miembros restantes, pasados y presentes,le sacan partido ocasionalmente al nombre, pero no es hasta 1996 cuando John Sykes, el último guitarrista que acompañó a Scott Gorham en la formación, se saca una versión de Lizzy con Scott Gorham, Brian Downey y Darren Wharton. Marco Mendoza, un veterano de la escena angelina,  se ocupó del bajo. Al principio se limitaron a tocar el repertorio clásico y sacar un directo (one night only) con idas y venidas (contaron con Tommy Aldridge o Michael Lee a los parches) pero poco a poco, sobre todo por parte de Scott Gorham, la idea de ser un tributo con miembros que habían tocado en Thin Lizzy  fue dejando paso a la posibilidad de continuar grabando un nuevo disco La formación elegida no estaba nada mal: aparte de Gorham, volvía Brian Downey al puesto de toda la vida a la batería, también retornaban Wharton, Mendoza y fichaban a la guitarra a Vivian Campbell y a la voz a alguien diferente y con fondo, Ricky Warwick, de the Almighty, que se había marcado buenos discos en solitario.

Esas pintas a lo Melendi "domesticado" ya nos deberían parecer sospechosas

Pero en los conciertos,sobre todo en España en el Azkena de Vitoria, se vio que la cosa no funcionaba: mucha distorsión, mucho volumen , pocas guitarras dobladas y un Warwick que no se adecuaba a la voz de Lynnott. Para colmo, fueron saliendo de la banda Downey, Wharton y Campbell, por lo que Gorham se quedó como único miembro, vendiendo la moto de que tenían energía, buenas composiciones, etc.  Así que ya tenemos nuevo disco, que al menos no lleva el nombre de Thin Lizzy , lo que siempre se les había criticado sino que lo han sacado como Black Star Riders, aunque la sombra de Lizzy y de Lynnott es alargada.

Demasiada distorsión

Veredicto:

El útimo disco de Lizzy con Phil Lynnott fue thunder and lighting. Intentaron sonar más duros y sumarse a la moda de la NWOBHM y les fue bien, la canción que da título al album o cold sweat son grandes temas y the sun goes down es puro Thin Lizzy clásico.
 El solo de guitarra está entre los mejores que grabó la banda.

El disco de Black Star riders, all hell loose, está lejos de ese sonido clásico. Rock con intenciones "modernas" o sea, saturado de riffs y volumen,  una copia de roisin dubh descarada como Kingdom of the lost, algún tema mejor del que tuvo retuvo como Bound for glory...pero flojete, flojete. Por cierto no sé por qué sale Warwick tanto con acústica si siempre es tapada por las dos eléctricas.

QUEEN (+ Paul Rodgers)

Vamos con uno de los casos más polémicos, conocido por todos. Dos cosas por delante: primero que sustituir a Freddie Mercury es imposible. Porque era único. Ahí estuvieron en el tributo mitos como Roger Daltrey o Robert Plant pasando por sus dificultades para sacar adelante I want it all o Innuendo. Personalmente creo que solamente el mejor Glenn Hughes se podría acercar un poco, pero no se ha dado el caso. Segundo, que Paul Rodgers , tan denostado, es un grande. Curiosamente es más joven que Freddie y empezó mucho antes que Queen. Y para muestra un botón.
Esto es la leche. Y los hippies ahí pasando y fumando porros. 


Todos sabemos que después de la muerte de Freddie no había intención de poner en marcha la maquinaria más allá del concierto tributo. Lo de George Michael no fue más que un rumor . Con la marcha de John Deacon a vivir de las rentas, la cosa estaba más lejos de nunca de concretarse

Pero el paso de los años y lo poco que estaban consiguiendo con sus carreras May y Taylor (aparte de sus ganas de exprimir la vaca, que esas las han tenido siempre) fue haciendo cambiar la mentalidad y la posibilidad de volver a reactivar en la medida de lo posible la banda. Con el musical surgieron rumores de que girarían con alguien del elenco o con algún cantante como Jeff Scott Soto, pero finalmente saltaba la sorpresa. En el 2005 se aliaban con Paul Rodgers y anunciaban una nueva gira, bajo el nombre de Queen.
 
El amor surgió en Sevilla "El corazón que a Triana va nunca volveraaa"

No era un desconocido para Taylor y May. Ya habían colaborado en la versión de smoke on the water del rock for Armenia, Rodgers estuvo en la noche de las guitarras de la expo de Sevilla y habían tocado para la reina en su cincuenta aniversario. Pero no se esperaba que la cosa fuera tan en serio.

La teoría de que era Chuck porque le dio la gana ser un rockstar, gana adeptos


A mí me gustó la idea, sobre todo de la gira. Por edad, me metí en el mundo Queen a causa de la conmoción que causó la muerte de Freddie y como puso a la banda en boca de todos, así que evidentemente nunca les había podido ver en directo más que en vídeo ¿y a quién no le gustaría poder vivir in situ algo parecido a esos increíbles vídeos en Río, Budapest o Wembley? y me parecía muy bien que se unieran con alguien de su categoría, Jeff Scott Soto me parece un cantante con poco carisma, que lo mismo vale para un rato en Journey que para un tributo a Rainbow, así que esperé que pasara por Madrid, una de las primeras fechas de aquella gira.

Hubo mucha gente a la que le pareció un timo, pero yo me lo pasé muy bien. Ya de entrada con esas colas rodeando el palacio de los Deportes (encima era el primer concierto después de acabar de reconstruirlo) el japo vestido como Freddie montando su número en la calle, el ambiente que había, todos metidos allí como sardinas en lata...y luego ver a Brian May salir de repente de la máquina del tiempo (se ha avejentado después) el poder disfrutar de los guiños de un concierto de Queen tantas veces vistos:  39 ,cantar  a coro love of my life, las palmas de Radio Ga Ga, el we will rock you we are the champions, etc. Sí que hubo algunos detalles raros: esa intro absurda de rap, ese Hammer to fall extraño, que Rodgers se saliera por la tangente en show must go on...pero en general salí muy contento del concierto,me había quitado una espinita. Creo que en esa gira los únicos satisfechos fuimos yo y Javier Bardem y uno de los dos no cuenta, por la "ayudita"

Pero lo que se tenía que haber quedado en una gira fue más allá y entonces sí que se estropeó. Primero por seguir y seguir dando conciertos sin ofrecer nada nuevo. Y luego por supuesto grabando un nuevo disco. Si al hecho de que May y Taylor habían hecho canciones muy flojas le unes que Paul Rodgers no es un gran compositor pues sale... the Cosmos Rocks.
Veredicto

Si el último disco de Queen (Made in Heaven  es otra cosa) es Innuendo, la comparación con este Cosmos rocks es sangrante. Vamos, que la cagaron y bien. Rock blandengue para todos los públicos, estribillos vergonzantes...un horror, vamos. Les llovieron críticas por todos lados y al final la unión se deshizo. Eso no impidió que May y Taylor, ya desbocados, siguieran metiéndose en saraos innecesarios,como unirse a esa reinona de segunda para seguir girando. En fin, mejor ni mentarlo.

" es que el beluga está por las nubes,  ¿verdad Roger?"














 THE DOORS (Riders on the storm/ Doors of the 21th century)

Bueno, cerramos el tema con ellos.  Aquí si que giraba todo en torno a Jim Morrison, independientemente de que aportara más o menos: su presencia lo eclipsaba todo. Y  ya con su muerte misteriosa en París para convertirse en leyenda, no digamos. Lo tenían difícil Manzarek Krieger y  Densmore. Optaron por seguir como trío, cantando los dos primeros y no funcionó. Se fueron hacia terrenos pantanosos para ellos, como el jazz y dejaron algún tema vergonzoso, como Mosquito.
ciscándose en la leyenda


Luego lo dejaron.

Realmente no se plantearon, aunque hicieron bastantes cosas en ese lapso de tiempo, volver a usar a The Doors hasta la década del 2000. Empezando por el programa VH1 storytellers,con varios cantantes repasando el catálogo de la banda. Aquí hubo de todo, desde un lamentable Farrell haciendo el ganso, pasando por un montón de cantantes del mundillo alternativo, de moda entonces, a un comedido Ian Astbury.

  El gusanillo se le metió en el cuerpo a Krieger y Manzarek y pensaron en montar Riders of the Storm para girar. El nombre del cantante no podía ser otro que Ian Astbury, que comparte muchas cosas en común con Morrison, el misticismo y también el carácter imprevisible, sin copiarlo precisamente (de hecho rechazó el papel de Jimbo en la película de Oliver Stone)
La cosa no empezó muy bien, Densmore se bajó pronto del barco y se metió en pleitos con los otros dos miembros de The Doors, lo que siempre le resta valor a estas resurrecciones. En principio recurrieron a otro batería importante, Stewart Copeland (the Police) pero este también dejó el proyecto, siendo sustituido por un músico de confianza de Robby Krieger, igual que el bajista que ahora sí les acompañaba.

De Pasadena a Benidorm


Al principio la cosa parecía curiosa y con opiniones para todos los gustos (uno de los primeros conciertos fue en España, en Benidorm "riders on the storm goes to Benidorm" , je je, donde Astbury se puso a torear con una bandera de España ) pero como siempre hay que juzgarlo con ojos propios y tuve la suerte de verlos en el 2006 en la Riviera


Tremendo 

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Y eso fue otra cosa. " From Los Angeles California...the Doors" empieza a sonar Roadhouse blues y allí sale alguien barbudo que se parece a un Jim Morrison salido de las sesiones de grabación del L.A. Woman. Astbury lo clavó en ese concierto, cambiando su acento, metiéndose en el papel (se puso a regañar a un segurata y todo " are you a policeman'" le decía ) con una disciplina desconocida  en un tipo como él y haciéndonos vivir la ilusión. Aparte de un arranque legendario, ese roadhouse blues más break on through, se sacaron de la manga temas poco conocidos como soul kitchen o 20th century fox. Una gran experiencia.
Y no fue mucho más allá, porque Astbury enseguida decidió reactivar the Cult y sin él la cosa ya no tenía sentido. Empezaron a contar con cantantes medio desconocidos (¿Miljenko Matijevic? ese es un pívot de la Cibona ¿no?) y luego ya directamente con una voz de un grupo tributo, quedándose en nada, hasta la triste muerte de Manzarek. Con ellos no hemos podido tener un nuevo álbum, aunque amenazaron con sacarlo con Astbury. Sí que sacaron una espina grabando en directo L.A. Woman, algo que nunca pudieron hacer con Morrison aún vivo.


En fin, hasta aquí llega el tema de las "resurrecciones" visto lo visto, mi opinión sería el que sí, está bien reflotar ese legado más allá de un mero tributo y llevar al directo otra vez la música que muchos hemos descubierto después, pero que no se puede llevar mucho más allá. El peso de las leyendas o de los que eran la pieza fundamental de un grupo sigue siendo mucho y su sombra alargada.



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