domingo, 13 de octubre de 2013

¿Ande andarán...

...The Mission?

Sí, la frase la saqué de ellos 

 Con este grupo, que es uno de mis favoritos, me ha pasado varias veces una cosa curiosa: cuando los menciono, o leo algo en alguna parte sobre ellos, siempre me encuentro el mismo comentario" me acuerdo de la canción Butterfly on a wheel, sí...¿qué habrá sido de ellos?"

A alguno seguro que ahora se le enciende la bombilla 

Pues respondamos a la pregunta, ahora que tienen nuevo disco en el horno, para comentar ¿Qué ha sido de ellos? me estoy dando cuenta que ya he contestado en parte a la pregunta. 

En los últimos ochenta tuvieron su éxito, al menos en Gran Bretaña o Europa:  surgidos desde las catacumbas góticas/ alternativas, colocaron sus discos entre los primeros en el Reino Unido, giraron con The Cure o U2 en sus mejores momentos o encabezaron dos veces el festival de Reading, que no está nada mal: 


                  la prueba del algodón: ¡esa peña neng! 



Después de facturar 3 discos clásicos (gods own medicine, children y Carved in Sand, más dos recogiendo singles y EPS: The first chapter y caras b y Tomas alternativas, grains of sand) empezó su particular via crucis, como tantos otros, con el cambio de década. En 1990 su guitarrista original, Simon Hinkler (un músico a reivindicar, menudos arreglos, arpegios y solos dejó en esos discos por doquier ) se bajó del barco y the Mission se quedó como trío, lanzando un disco totalmente opuesto a lo que venían haciendo: Masque


Es un disco en el que Wayne Hussey, el líder de la banda, juega con el dance o incluso la electrónica (never again) un poco como los Depeche Mode que estaban reventando las listas o los U2 de Achtung Baby. Un disco que nada tiene que ver con lo que habían hecho antes y lo que harían después...a mí me encanta. Fue el primer disco que escuché de The Mission (¡en casette!) y me capturó: esa producción tan limpia, los arreglos de Jaz Coleman, la imaginería de los textos, el optimismo de canciones como like a child again o who will love me tomorrow ..




      a Beavis y Butthead parece que no les gustó...

.pero no funcionó y los fans más clásicos le han dado la espalda desde que salió. Después se marchó su bajista de siempre, Craig Adams, en dirección a the Cult y entraron en el limbo durante un tiempo: reaparecieron en 1995, con Neverland y nueva formación, incluyendo a un miembro importante: Mark Gemini Twaite, habitual guitarrista mercenario para artistas de la cuerda de the Mission, como Peter Murphy.

Neverland, sin volver exactamente al sonido de los días de gloria, es más clásico, aunque le falte consistencia: a pesar de todo hay temas muy the Mission, como raising Cain o un par de "lentas" a las que tengo mucho cariño: swoon y heaven Knows.

 A continuación sacaron un disco más, blue, que es flojíiisimo...no vale la pena detenerse con él. Ni siquiera a Wayne Hussey le gusta lo más mínimo. Tras la gira, se separaron por primera vez: a partir de ahora The Mission serán como el Guadiana o la canción de Alex y Cristina: aparecerán y desaparecerán, pobrecito de ti, no los podrás atrapar
"Cuando crees que me ves cruzo la pared, hago chas y aparezco a tu lado..."
¿Oirá Hussey la cancioncilla de marras por las mañanas ?














Wayne Hussey se fue a Estados Unidos, para grabar música para películas, pero enseguida volvió el gusanillo: en 1999 el bajista Craig Adams le propone una gira revival y a Hussey le pica el gusanillo: reclutan de nuevo a Twhaite y la cosa funciona tan bien que la nueva formación se mete en el estudio a grabar nuevo disco: Aura. Estamos en 2001


De nuevo es un disco muy irregular: compositivamente Hussey se las da de malote, macarra alternativo y se queda a medio camino: al final hay muy poco que rescatar: Evangeline, el primer tema, de nuevo guitarrero:

Y de nuevo un largo lapso de tiempo: salida de nuevo del bajista Craig Adams y de Thwaite, giras revival, el primer dvd oficial en directo (lighting the candles) un recopilatorio (anthology) y un nuevo disco para el que hubo que esperar al 2007: God is a bullet.
Unos piojos en portada...qué fue de la épica

Quizás sea el mejor disco hasta ahora desde la etapa clásica, Se echa de menos la complicidad de una banda de verdad y no de tres músicos más Hussey, es quizás demasiado largo, pero hay buenos momentos: to love and to kill with the very same hands,Hdshrinkerea,  running with scissors... pero al año siguiente Hussey dice que está cansado de tocar los clásicos y que se retira: gira de despedida, con cuatro conciertos tocando los discos clásicos y al limbo.





No ha durado mucho: en 2011 se anuncia la vuelta de la formación clásica: Hussey, Hinkler, Adams y Mick Brown, que se bajaría del barco antes de empezar: gira revival, que pasa un tanto de tapadillo, un doble cartel con The Cult y...nuevo disco para este año; the Brightest light.
Para qué complicarnos con la portada ¿no?


 Un disco que al escucharlo, es como debieron sentirse al oír los fans veteranos el Masque por primera vez ¿esto es The Mission? ¿la formación clásica? pues se parece y al mismo tiempo no lo parece...solamente que en lugar de coqueteos con el dance, lo que aquí hay es rock clásico. Ni más ni menos. Sin  apenas ribetes góticos, sin arpegios, pero no por ello sin esa épica que tanto nos gusta de los primeros discos.

 En las entrevistas, Wayne Hussey ha dicho que es el disco con "testosterona" de The Mission. Debe ser por las guitarras y la voz de un Hussey un poco más pasado de lo habitual: bueno, vamos allá: al principio suenan unas guitarras y atmósferas distorsionadas muy the Mission clásicos: black cat bone: Hinkler está de vuelta y Hussey suena muy agresivo: esto me gusta. Everything but the squeak sigue el mismo camino. A veces suenan incluso como los Cult recientes , en blood, cuando intentan sonar más comerciales no salen mal parados, aunque la voz distorsionada de Wayne no me acaba de convencer : algún medio tiempo está bien , pero le falta algo: como when the trap clicks up behind us (es el disco de los títulos largos) ¡parecen Aerosmith! aunque se permiten el lujo de meter una harmónica y unos ritmos Americana...y la cosa funciona muy bien: just a pawn in your game me ha encantado: dos estilos que me gustan y que nunca pensé que se tocarían...pues me equivoqué. Aunque también hay espacio para lo que conocemos mejor de the Mission: los arreglos clásicos en from the Oyster comes the pearl y la épica en swan song, con Hinkler dándole caña a la guitarra: como se nota en el sonido que ha vuelto alguien que definió a The Mission. El disco se cierra con un pequeño guiño a la faceta acústica como litany for the faithful que está muy bien.





 En definitiva, después de una primera escucha que me dejó un poco perplejo...el disco me ha encantado. Me parece lo mejor que han hecho desde Masque. No se nota esa producción fría, a distancia de otros discos ni hay tanta irregularidad. Creo que a medida que pase el tiempo,gustará más y más: solamente por el punto de la vuelta de Hinkler, la cosa sube muchos enteros. The Mission continues...espero que para quedarse.



Por su bien, espero que no potenciaran
la testosterona con esto en la grabación...

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