sábado, 8 de marzo de 2014

I´d do anything for love (but maybe faithfully) I didn´t do that III: Linn o Malin Beggren



O ponga una sueca en su vida...

Hay quien piensa que los varones españoles llevamos tatuados en los genes que nos tienen que poner las alemanas y suecas y lo que es peor, que pensamos que la atracción de verdad puede ser recíproca. Llevo mucho tiempo intentando refutar semejante teoría, pero no ha sido posible. Con todos los respetos para José Luis López Vázquez o Alfredo Landa, dos magníficos actores que demostraron, por cierto, lo buenos que eran cuando dejaron de interpretar el cliché, no hay quién se  pueda creer que se va a producir una escena como esta:


Esto se asemeja bastante más a la triste realidad, sí 

No, un señor hispano bajito, tirando a rechoncho y peludo, con la habitual dificultad nacional para los idiomas y la facilidad para hacer el ridículo no volverá loca nunca a una sueca. Nos ven...exactamente como nosotros vemos al personaje de ese vídeo. O sea fatal. Así que, varones españoles del siglo XXI, mejor que hagamos un máster en literatura comparada, un poco de deporte (Con Aor) y sobre todo aprender idiomas. Con nuestros genes seguiremos igual de mal...pero al menos habremos caído con un poco más de honor.


es como hablarle a la pared, ains


Porque tarde o temprano caerás en las redes de una sueca, parece que sí. Tan blancas, tan guapas, tan rubias...tan...etéreas: eso no lo vamos a negar. Algo que descubrí en mis propias carnes en aquel año d3e 1994

Los noventa fueron una década extraña en cuanto a música y fuera del rock aún más, si no os habíais dado "cuen" a principios de la década o mediados, convivían dos tendencias que sin tocarse, buscaban un mismo público: por una parte un tecno deshumanizado, el insufrible bakalao, que es la misma caca que veinte años después hacen esos Djs hoy convertidos en gurús  

"se nublan mis ojos del mismo coloooor"
 Bueno, a Dj Kiko se le caería la gorra


Y por otro lado, una tendencia a la música new age, "moderna" y acorde con los tiempos. O sea un desparrame sin control: Enigma, el Bosco, el canto gregoriano, danzas indias...todo valía. Era cuestión de tiempo que alguien atara cabos y uniera ambas corrientes, haciendo caja. Ocurrió en Suecia, país con facilidad para exportar horrores musicales que venden como churros. Era Ace of Base


Su Happy nation vendió muchísimo y en España también pegaron, a su manera: gradualmente. Para ello usaron su peculiar trilogía del mal, tres singles pegadizos y radiables to the max, con sus correspondientes vídeos. A  All that she wants, aunque su melodía se te metía en la cabeza cual tenia o anisakis  y Don´t turn around me resistí, pero a la tercera canción, The sign,caí rendido a su arma más mortífera y eficaz : Malin o Linn ...o para entendernos, la rubia de "aisofbais" 



Fue todo un flechazo: esos ojos azules, ese pelazo rubio, ese aire imponente, esa sonrisa que se resistía en regalar...yo sí que vi la señal, madre mía. Cuando aparecía en la tele, con su hermana y los dos garrulos, se acababa el resto del mundo. Mesmerized me quedaba, que diría un inglés..sobre todo en ese videoclip. Por cierto,tengo curiosidad en como lo veré ahora, tantos años después, sin tanto desmadre hormonal...


Uff, aguanta regulín regulán el paso del tiempo.Lo primero, esas melodías tan machaconas, esas cajas de ritmos y teclados descompensados, que te aturden la cabeza. Luego esas cosas raras que hace Linn, que es verdad que era muy guapa con esos ojos azules, con las manos ¿a cuento de qué? El numerito de los dos varones también tiene tela, haciendo el ganso por ahí con cara chunga y la hermana, la pobre que voz más átona tiene. Lo más gracioso es que, visto con el paso del tiempo, me doy cuenta de que el estilismo de Linn marcó época: todos los clichés noventeros para chavalas están ahí: las coletas, la cara; solo lavada, pero los morros muy pintados eh, las ojeras, la cara de mala leche (superada por la de su hermana, la pobre siempre a su sombra) del "contigo no, bicho" y el top una talla menor, enseñando tripa, que es verano y sábado tarde (y eso es lo más que vas a ver) je, je, que levante la mano la que no tuvo quince, dieciséis o diecisiete años y no se vistió así...

las ojeras, sexies en 1994


En finq, un enchoche que no duró mucho, como el éxito de los propios Ace of Base, pero que sirvió para que pueda decir que hubo una sueca en mi vida y que sabía bailar all that she wants. En mi descargo diré que una vez sí me negué rotundamente a bailar para ligar el (puñetero)saturday night de Whigfield, el mayor engendro jamás parido en esa década.

aaaaaaaagh ¡¡¡¡¡Jesucristo te ordena que salgas de ese cuerpoooooo!!!!1

Próximamente más...y peor

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