domingo, 13 de abril de 2014

Chris Robinson new earth mud: los viejos tiempos


la carrera del cantante de los Crowes en solitario suma cinco discos, contando el último aún por llegar. Pero parece que los dos primeros se han quedado perdidos en el limbo, aunque no hace tanto tiempo de ellos. A mí me gustan...vamos a recordar new earth mud y this magnificent distance 



Estamos en el 2002 y los Black Crowes se acaban de separar por primera vez, en lo que parecía un alejamiento entre los hermanos mucho más largo de lo que al final sería, causado, según dicen, por las malas artes de la entonces pareja de Chris, la actriz Kate Hudson (detestada por muchos fans entonces como si fuera una Yoko Ono del 2000...y eso que entonces no había hecho tantas películas malas). Chris da forma a un primer disco con una banda que se llamará como el disco, que incorporará a  gente relacionada con el mundo Crowes, como Eddie Harsh o Paul Stacey. 

Es un disco marcado por esa relación, que entonces iba viento en popa y al contrario de lo que pasa cuando los músicos se enchochan demasiado con alguien
El caso más palmario
el álbum merece mucho la pena. Todo aquí tiene un tono reposado, muy folk, casi inédito hasta entonces en los Crowes y está marcado por el amor, aunque como he dicho, no es para nada empalagoso. Desde safe in the arms of love, pasando por la ensoñadora silver car, con temas algo más complejos y elaborados como fables o untagled my mind y barefoot by the cherry tree, la canción que más me gusta del disco, tan lánguida, con el piano y el crecendo poco a poco, un poco a lo Bad luck blue eyes: escucharlo es como estar en una mecedora en un porche. En definitiva un buen disco, muy intimista, en el que, eso sí, hay que llegar preparado, para encontrar poca "chicha" 




En 2004 llegaría su continuación, que haría recuperar la fe en Chris a los fans de línea dura, preocupados por el cantante, tan enchochao con la pizpireta rubia, con esas barbas cada vez más largas y el aire ausente. Porque this magnificent distance sería un disco que, sumados a los lógicos añadidos de su hermano Rich, podrían haber fimado los Crowes. De hecho empieza a todo trapo con 40 days. También habrá lugar a la instrospección con canciones como girl on the mountain y medios tiempos densos, largos como when the cold wind blows ,like a tumbleweed in Eden o the never empty table y pequeños detalles psicodélicos que luego veremos en sus últimos discos, como eagles on the highway. Otro buen disco que necesita una digestión lenta, que es como te va ganando. 


Al año siguiente volverían para alegría de todos los Crowes y su carrera en solitario quedaría aparcada hasta el 2010, donde se adentraría con los brotherhood en la psicodelia y un rollo grateful dead total, aunque yo echo de menos (sigo siendo de los pocos que lo hacen) el sonido de esos dos primeros discos, tan poco recordados hoy. 

Y temblad, fans de los láseres futuristas..
.Kate Yoko ya tiene nueva víctima...



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