domingo, 15 de junio de 2014

Joe Henry: elegancia en la penumbra


Me ha quedado un titular de revista  pretenciosa, pero algo de eso hay en la carrera de este hombre: Una ristra de discos impecables, desde su scar de 2001 hasta Invisible hour, el último que ha publicado este año, que son los que yo conozco, siempre para un público minoritario, un tanto injustamente. Aunque también curiosamente en buena parte español, pues Joe Henry se deja caer bastante por la piel de toro, se ha convertido por ejemplo en un clásico del teatro Lara madrileño, en el que ha estado otra vez, por cierto, hace unos días



Este señor, cuñado de Madonna (dato curioso que parece que siempre hay que mencionar) lleva desde mediados de los ochenta entregando trabajos que siempre suenan bien, en los que podemos encontrar ecos del Tom Waits de esa década,"nocturno y literario" aunque la voz de Henry es más agradable, no de esas que o amas u odias, como el de Pomona. 



Invisible Hour me ha parecido un gran disco, el mejor en muchos años. Remite a ese scar, en la temática del amor (Recordemos su portada) 

y el matrimonio entendido, eso dice él, como un verbo y no como un nombre: lo mejor y lo peor que puede dar, a través de muchos textos reflexivos. como sparrow o grave angels, canciones puramente Waits, que parecen un relato corto como sign o Alice, que recuerdan efectivamente  al disco del Tío Tom con ese nombre, tiene la misma melancolía y también canciones que abren una puerta a la esperanza, como every sorrow (after every sorrow comes a joy and every story knows one more) uno de los mejores discos del año, sin duda. Joe Henry nunca falla...aunque sea en la penumbra  








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