jueves, 10 de julio de 2014

Españoles contracorriente: 091, último concierto


Es inevitable hablar con más profundidad de los cero, desde luego uno de los grupos que más tuvo que nadar (injustamente) contracorriente, para ahogarse en la orilla, como decían en su canción de "éste es nuestro tiempo"



En 1996, el año en que también perdimos a los Héroes, el grupo de Lapido y cía decidió tirar la toalla, verdaderamente cansados de todo. Quince años de carrera, mucho trabajo duro y pocas recompensas, más allá de un pequeño grupo de fieles seguidores y unas críticas buenísimas que no les bastaban. Nunca trascendió el por qué, los detalles, por el carácter discreto de todos los que integraban la banda, pero por lo poco que han comentado después, debió ser un trago amargo, algo que les dolió, porque las relaciones entre ellos han seguido siendo buenas. 


¡1300 calas! ay, esos 90...
En fin, para despedirse decidieron regalarnos un disco en directo doble que recogiera toda su carrera. Que es mucho decir: no solamente estaría el material ochentero, cuando surgieron en plena movida "periférica" y se codearon con Joe Strummer, si no también el de los discos de madurez, los que vinieron a partir de " doce canciones sin piedad" que los habían puesto en otro nivel, en pleno olimpo hispano: tormentas imaginarias, el baile de la desesperación, todo lo que vendrá después... 

foto puesta solamente por admirar sus impresionantes flequillos ochenteros

Por supuesto, para hacerlo siguieron yendo contracorriente: no eligieron un sitio, qué se yo, como la antigua Zeleste de Barcelona o algún recinto en Madrid: último concierto está grabado en la localidad de Maracena (que no Macarena, ojo) en su casa, en Granada. El repertorio es espectacular: 30 canciones. Ahí es nada. No es una producción redonda, por los medios, pero no suena nada mal: tanto que es uno de los grandes discos en directo del rock español, sino el que más, en mi opinión. Y lo compensa la entrega de una banda excepcional, en plena forma, asentada y con una energía espectacular, que se palpa en el concierto. Momentos buenísimos, muchos: desde esa entrada con este es nuestro tiempo, toda una declaración de intenciones, al final con fuego en mi oficina (hueloo a gasolina na na na na) pasando por 2000 locos, la belleza de la noche que la luna salió tarde, con Lapido fantástico a los riffs, igual que en la calle del viento, la maravillosa versión acústica, embrujadora, de la canción del espantapájaros, la energía del baile de la desesperación...muchos y grandes momentos. Si hay  discos de grupos  españoles a los que hay que lanzarse de cabeza, uno de ellos es éste. 

Por supuesto, igual que sus trabajos, el último concierto pasó relativamente desapercibido. Tuvo que pasar mucho tiempo antes de que los homenajes convirtieran a 091 en un grupo de culto y de repente más gente que no los siguió se interesara por aquella banda: Eso permitió a José Ignacio Lapido remasterizar el disco original y reeditarlo junto a un dvd, por lo que tenemos un motivo más de alegría, ya que sus discos de estudio siguen, lamentablemente, descatalogados en su mayor parte. Así que podemos disfrutar del testamento de una banda fundamental. Aunque los rumores de su vuelta, que tanto han negado todos (solamente les faltaría ya no sacar partido del revival) poquito a poco van cogiendo fuerza. Ojalá. 

comida reciente de los ex 0 para alimentar (nunca mejor dicho)
las esperanzas 








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