viernes, 29 de agosto de 2014

Nick Cave: un hombre renacentista...y friqui


Va a llegar dentro de poco un  falso documental sobre Nick Cave, 20000 días en la tierra en el que el australiano se ha implicado (con cameo de Kylie Minogue, como podéis ver)  y que es una prueba más de la capacidad de hacer multitud de cosas diversas y siempre a su manera. Para qué hacer un documental al uso pudiendo montarse una historia pelín rara... 

No es la primera vez, desde luego. Para empezar con esa forma tan particular suya de hacer las cosas...mencionemos el spoken word. Sí, esa moda que tuvimos hace un par de años, festival sevillano incluido, en la que artistas se subían al escenario a hablar y hablar...Nick Cave no se conformó con participar en algún evento de esos, aprovechando además que había dado charlas sobre composición en la universidad, si no que lo puso en formato disco: en el año 2000 sacó un LP de coleccionistas con él hablando y reinterpretando alguna canción suya, como people ain´t not good o love letter. El disco se llama the secret life of the love song Había que aprovechar su vozarrón cavernoso...(sí, he hecho el chiste fácil)


Quizás ya sabéis que tiene también varios libros publicados, entre ellos dos novelas. Y el asno vio al ángel y la muerte de Bunny Munro. El primero es más inclasificable, ese sur imaginario suyo de Estados Unidos a lo Mercy Seat que es un poco apocalíptico y del propio Cave no guarda buen recuerdo de ese libro, mientras que Bunny Munro que es más reciente trata de un seductor en busca de su alma y que tiene los días contados...por cierto que echándole un par, decidió que la portada fuera el cuadro del origen del mundo (creo que ya sabéis cual es) para pasar desapercibido...

También ha desarrollado su faceta de actor, a su manera. En Ghost of the civil dead dio el paso por primera vez, dirigido por John Hillcoat, en la piel de un presidiario...como ampliando su videoclip de the mercy seat. Aunque es más de cameos, siendo el más famoso el de los Bad Seeds tocando en el cielo sobre Berlín, película a ratos genial a ratos terriblemente pedante, que hará las delicias de sus fans más gafapastas (o hipsters)  como anécdota, creo que actuaron después de la película en una gala para homenajear a Wim Wenders, el director y que la banda hizo una actuación lamentable, todos con un pedal considerable. 
También ha firmado guiones como el de la propuesta, otro western ambientado en Australia y multitud de bandas sonoras, casi siempre firmadas con Warren Ellis, que le han dado bastante prestigio en círculos cinéfilos. 

Y por último los videoclips, un mundo que no le gusta y en el que ha optado por hacer algunos muy buenos (se me ocurre the Ship song o el de where the wild roses grow) o reírse un poco de sí mismo, porque sí, Nick Cave tiene sentido del humor...aunque su aspecto no le ayude a que lo pillemos. Como en Weeping song, mano a mano también con Blixa Blagerd en el que ha comentado que querían parecer dos viejos maricas haciendo el tonto...o el de Stager Lee con esa camiseta rosa y ese escenario con pinta de club de carretera.Por no hablar del de Dig Lazarus y el bigotazo que afortunadamente ya se ha quitado. 







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