domingo, 21 de septiembre de 2014

celebrating the 90´s with the Ayatola: ¿Pero qué coñ...diablos fue eso del Bakalao?


Pues buena pregunta...porque tantos años después yo me lo sigo preguntando. Desde luego lo que es seguro es que en esta década catódica nuestra, el movimiento" makinero"  aglutinó a la verdadera tribu urbana que surgió y se incorporó al catálogo de horrores varios de la existencia actual (porque, al menos en España los grunges fueron flor de un día y además cuatro gatos) con sus piques con otras tribus, como los jebis y los punkis en los ochenta (a mí me lo van a contar, que me vi metido en una pelea a lo Quadrophenia....) en fin, ¿Qué diablos fue todo aquello? ¿Cómo se lo explicaríamos a nuestros hijos? 

                                                             Matías no puede ayudarnos
                                                           
De lo que no hay duda es de que nos lo encontramos de golpe, dejándonos con un palmo de narices. En un período de cortísimo tiempo pasamos de pinchar la habitual pachanga o el italodisco de la década anterior para encontrarnos de bruces con un tecno acelerado, chungo, machacón y demencial (sí todo al mismo tiempo) que de repente se había colado por todos lados (bakalao de Bilbao, gritaban, tócate los...)

De quién fue el "mérito" y el lugar del que brotó no hay dudas, eso sí: fueron Chimo Bayo y Valencia respectivamente

Coño, era un tardo agente del KGB...
Chimo era un piloto de motos valenciano que tras un accidente empezó a pinchar / investigar, experimentar...y armó el Belén, vaya que sí. Suyas son las "grandes" canciones del "género": ese extasí, esas bombas bombas, esa Tía Enriqueta...y sus textos profundos, a la altura del muro de sonido que los acompañaba. Con su aspecto androide terminator, armadura de latón incluida (que en la época nos dejaba alucinados) go go´s bailando por detrás y fuegos artificiales para parar un carro, propagó la fama del bakalao y lo extendió a las masas, desde la ciudad del Turia, a través de la ruta del Bakalao, que se apropió de cada  nave de polígono industrial que existiera entre Valencia y Madrid o Barcelona que siempre tenían un cierto aire de bares de alterne...

El género se propagó,tanto que incluso Chimo encontró un "rival" en plan Beatles Stones en la figura de Paco Pil, que popularizó su viv viv viva la fiesta",  para pasmo de todos los que no entendimos nada de todo aquello. Que se abriera una puerta y pudieras contemplar aquel desfase, no tenía precio, en serio.

 De repente, el polígono industrial de tu ciudad se "revitalizaba" (gracias a licencias generosamente concedidas (movida promovida, que decían sabiamente the Refrescos) por el ayuntamiento y todos los viernes y sábados ( que lo de salir los jueves es muy posterior) hordas de alucinados, locales y de fuera invadían tu localidad haciendo la "ruta" , mandando a los demás al ghetto de la música "hecha por personas"

La cosa se acabó saliendo de madre, con cosas increíbles como los pitufos Makineros (qué diría el pobre Padre Abraham) aquel oportunista del Scatman (pi pa ra pa) que tuvo su tardío minuto de gloria o los remixes dle blanco y negro anunciados en Tv, aprovechando la fama del imitador de Rambo, de Chiquito de la Calzada...o de Jesulín de Ubrique
tremendo documento arqueológico


 pero tanto desfase no podía durar eternamente...y el globo se pinchó más o menos cuando llegamos a la mitad de la década. 

Lógicamente, entre tantas pastis y noches en blanco (no tenía precio salir a la calle un domingo por la mañana y ver saliendo de un after a un grupito bakala desfasadísimo,  con los ojos inyectados en sangre) tenían que pasar cosas serias como accidentes de carretera, reyertas...(algunas tristemente acabaron muy mal) y el género, tan bien recibido por las autoridades al principio (daba dinerito), empezó a ser repudiado:  las licencias de los locales ya no se conseguían tan fácilmente, la policía era más severa, empezaban los documentales/denuncia presentados por Carles (entonces Carlos) Francino sobre esa música horrible que corrompía (atontaba) a nuestros inocentes hijos...


                                            el doble de Javier Bardem con el Nesquik, impagable


Y el género fue languideciendo y languideciendo hasta desaparecer, como un mal sueño. Chimo Bayo es hoy sin embargo  recordado con cierto cariño (reconozco que se me ha escapado también algún "uha" de los suyos) e intenta reverdecer laureles, con la moda de los dj gurús musicales (que hacen exactamente lo mismo que hace veintipico años, no aprendemos) y algo debe quedar en herencia, cuando "ídolos" posteriores como el "Neng de Castefa" o el "Jonan de Baraka" recuerdan tanto, tanto en sus tics de parodia a aquellos makinetos desnortados de los primeros noventa: 



En fin, para terminar un recuerdo a  la moda, en la que para diferenciarte, en plan tribu urbana, siempre tenías que ponerte una chupa así: 
 para que no te confundieran con la de los bakalutis

qué tiempos... (lo que no tiene por qué ser especialmente buenos)








2 comentarios:

  1. Cada estilo tiene sus fans , sus momentos y lugares. Aún a pesar de todo siempre tiene algújn momento que pese a lo despreciable que pudiera parecer el genero es de calidad pero salvo que me equivoque esto del Bakalao fué de lo peor creado y no recuerdo nada salvable. Esso si visto hoy en día te ries un montón con sus artistas

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  2. las caras de algunos "bakalaeros" dándolo todo tampoco tienen precio...

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