jueves, 11 de septiembre de 2014

lullaby and the ceaseless roar





Muy buen disco. De los artistas veteranos (Petty, Hiatt,etc), en mi opinión, el disco de Robert Plant es el más conseguido

Me parece una continuación de Mighty rearranger, casi una década después y posiblemente sea mejor. Superada del todo la etapa de la Krauss y tras un ensayo como Band of joy, se nota que el motor está engrasado y que la banda se ha acoplado a lo que quiere Robert. 

Cuando suena Little Maggie, la primera canción ya sabes que vas a encontrar todas esas cosas que caracterizan la carrera de Plant: la percusión, las influencias del blues, del folk, los sonidos africanos o incluso asiáticos que tan bien ha sabido recibir y hasta la experimentación con sonidos electrónicos, aunque no tengamos a un DJ Roberto en ciernes, no nos asustemos. Rainbow, aunque es una canción un tanto simplona compositivamente, sería un gran single si pudiera sonar en la radio y hay una terna de canciones que se van a ir a lo mejor de su repertorio de siempre: a stolen kiss, en la que se acompaña de un piano lento, algo que no había escuchado en Robert antes, preciosa: la verdad es que hay un tono de cierta melancolía en bastantes canciones y se aprecia en ésta más que en ninguna. Pero también tenemos Somebody there, con un buen trabajo de guitarras al fondo o House of love, que me recuerda a la gran I believe. Encima se permite cerrar con un tema más experimental como Arbaden que suena a gloria...aunque es verdad que todo el disco suena muy pero que muy bien. 



Qué pena no haber podido disfrutar estas canciones en directo en esa gira que suspendió...ha dejado  caer en alguna entrevista, no sé si como globo sonda o qué, que podría ser su último disco. Pues ojalá que no sea así,porque el "Yayo" Plant está en buena forma. 

"ay, que me pongo igual de colorao que el sofá" 

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