domingo, 12 de octubre de 2014

Big Country: discografía 1983-1991


Acaban de reeditar en Reino Unido cuatro trabajos de los escoceses, con las clásicas demos, caras B, temas en directo que suelen acompañar estos lanzamientos. Como hace unos años reeditaron su primer disco The Crossing su etapa dorada queda "reeditada"al completo y me ha parecido bien hablar un poco más de ellos, de los discos en esos años. Sobre todo por seguir siendo poco conocidos en nuestro país. 


Algo denostados por ser punta de ese rock ochentero para todos los públicos, sobre todo en su momento, curiosamente surgieron de un grupo de culto punk, the Skids (reivindicados por U2, que hace poco se marcaron hasta una versión) 

de allí salieron Stuart Adamson y su amigo Bruce Watson, futuros líder y guitarrista de la banda. Fichados Mark Brzezicki (vaya apellido imposible) a la batería y Tony Butler al bajo y tras telonear a the Jam, sacarían en 1983 su primer L.P: The Crossing 


El disco en el que el sonido Big Country, esa mezcla de rock de guitarras, tono apasionado, influencias celtas y new wave ochentera tan particular más iba a apreciarse. Y por supuesto, del sonido de guitarra recordando una gaita, en plan épico. Como en el caso  de su canción más reconocida, In a Big country, un himno extraoficial para los escoceses, un medio tiempo donde ya se aprecia la intensidad de Stuart Adamson a la hora de componer como Chance, el toque folk en Storm, la épica de Lost patrol y los himnos que serían fields of fire o Porrohman (que no, no está dedicada a un porreta) Todo ello con Steve Lilywhite a los controles, dándole una producción parecida al War de U2: 





The Crossing funcionó muy bien tanto en Reino Unido como en Estados Unidos y no tardaron en sacar su segundo trabajo al año siguiente, Steeltown 


Un trabajo muy en la línea del anterior, quizás potenciando más el sonido de guitarras y haciéndolo casi conceptual, basado en la clase trabajadora y con tono quizás más épico. No hay más que escuchar ese comienzo con flame of the west,la rabia de Steeltown, uno de los solos "gaiteros" más afortunados que es when the rose is sown y en contraposición uno de los temas más íntimos que tan bien les quedaban, just a shadow. Además en la reedición entró wonderland, un single que inexplicablemente no entró en el primer disco y que es de los mejores temas que ha firmado la banda. Y sí, su videoclip recuerda horrores al de New year´s day. 


Con Steeltown se convirtieron en uno de los grupos del momento en el Reino Unido. Tanto que les daría el número uno y todo. Pero tenían la espinita americana clavada y en sus siguientes discos enfocarían a ese mercado sus esfuerzos, perdiendo un poco por el camino esa idiosincrasia británica (o escocesa ) el primer ejemplo sería el siguiente trabajo, the Seer de 1986 
Quizás su disco más flojo, aunque empiece muy bien con otro pequeño clásico, look away y Eiledon, que tiene el tono escocés que tanto me gusta de ellos y que es deudor de bandas de esa región que les habían influido, como Runrig. 



Esa obsesión americana aún se acusaría más en su siguiente trabajo, peace in our time 

Aquí intentaron copiar el sonido de...Starship, el grupo del momento. Hasta consiguieron que Mickey Thomas hiciera las segundas voces en algunos temas. Pero afortunadamente, la cosa no quedó tan mal. Sobre todo por contener uno de los temas más emocionantes de toda la carrera del grupo Broken hearts 13 valleys) 

Y la historia, esa primera etapa del grupo se cierra con No place like home, disco que esta vez ni siquiera salió en Estados Unidos 
 No es exactamente una vuelta a sus orígenes, estamos ya en 1991 y ese sonido tan ochentas no les habría llevado a ninguna parte así que la banda intentó diversificar su sonido e incluso mostrarse más irónico que épico, como en we´re not in Kansas aunque por supuesto la mejor canción tendría la marca de la casa, ese Ships emocionante que cierra el disco al piano: 

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