sábado, 8 de noviembre de 2014

Debuts curiosos: los del quién lo diría entonces...


Siempre se habla mucho de los mejores discos debut...ya sabéis, The Doors, Are You experienced? Pretenders, Horses, Appetite for destruction...

Lo que las revistas o las listas mencionan más bien poco es la de los debuts curiosos, los que no tuvieron mucho que ver con el resto de la carrera de los que los grabaron, para mal y para bien.Por eso lo del quién lo diría entonces... casos curiosos, hay unos cuantos. A mí se me han ocurrido unos cuantos: 




Siempre me pregunto como valorarán la crítica y la base de fans que se rindieron a los Depeche más profundos, atormentados y al borde del abismo de la sordidez, de los últimos ochenta/primeros noventa, ya sabéis, music for the masses, violator, songs of faith and devotion... con estos Depeche que empezaban y hablaban entre ritmos bailongos de pasarlo bien y salir por ahí de clubs, bajo la tutela no de Martin Gore si no de Vince Clarke, que luego idearía Yazoo o...Erasure. Yo me quedo con estos:corbatas y just can´t get enough, sí señor... 





Ronnie James Dio grabó su primer LP en 196 con el grupo Ronnie and the Prophets, aunque llevaba sacando singles desde finales de los cincuenta...de  rock n roll clásico, doo wop, versiones en italiano...incluso tocaba la trompeta, que luego le daría esa voz tan potente que todos conocemos. Faltaba mucho para holy diver y el heavy metal, desde luego 






La portada del debut de los Journey parece reflejar lo que era la banda en ese momento: confusión...nada que ver con los himnos AOR que todos conocemos: faltaban unos años para que llegara Perry y aquí lo que tenemos es rock progresivo, con toques de jazz...y casi todo instrumental. No funcionó: sin ser material malo, le faltaba chispa y con los años ni siquiera Neal Schon como miembro fundador ha recuperado


Solamente un par años antes del days of future past, los Moody Blues debutaban como un grupo más de la british invasion, a base de rhytm and blues, soul y  brillantes melodías pop, Lejos desde luego de los arreglos orquestales, los discos conceptuales ultra místicos y las sábanas de blanco satén





Y terminamos con los Scorpions a principios de los setenta, todavía con un Michael Schenker de quince años en el grupo, haciendo hard rock con toques psicodélicos, se ven una pizca de los Stones, de Zeppelin..y ..con Klaus Meine irreconocible, luciendo unas melenita y unas barbas inéditas
 


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