domingo, 5 de abril de 2015

Astral Weeks y Moondance: el primer Van Morrison


No sé por qué, a pesar de lo valorados que son estos dos discos, la imagen del irlandés que nos queda es la de un gruñón con talento que se dedica a moverse entre estándars de blues o de soul, un poco prefabricados desde hace la tira de años. Con calidad, sí, pero sin alma. Lo que le sobran a esos dos discos del joven Van Morrison. 



Es curioso: después de haberse hecho un nombre con Them y haber tenido un primer éxito con la pegadiza brown eyed girl, Morrison compuso las canciones para Astral Weeks pegando un enorme salto...y nadie confió en él. Tuvo que irse a Estados Unidos y allí fue el productor Lew Merens quién confió en él y arregló las cosas para poder grabar Astral Weeks. Este productor iba a dar la mejor definición posible de lo que vendría con el álbum " sus palabras iban directamente al alma" 





Mucha poesía cantada por una voz excepcional, folk y jazz mezclados a la perfección: es oír Astral weeks, la canción y ya sabes que ahí hay algo...como dice él mismo:  " dónde los inmóviles bordes de metal se resquebrajan y el arroyo de los caminos ocultos se detiene" casi nada. También el guiño  feliz de sweet thing, que a mí me recuerda a Nick Drake, Ballerina, esa Beside you tan desesperada...y la curiosidad de un tema como Madame George que rompe un poco la tónica del disco. Pocos discos que hablen de amor con tanta intensidad son tan especiales como Astral Weeks. 

Grabado por cierto al estilo Van Morrison: esto es, pasando de los músicos. En las sesiones aparecía, sin decir nada y se sentaba solo, sin compañía, escuchando por los cascos a los músicos de estudio. Lo que no impidió que surgiera la magia, aunque se echa de menos la complicidad entre voz e instrumentos, eso sí que es cierto


Pero Moondance sería un digno sucesor, personalmente pienso que incluso es mejor: Ahora afincado en Woodstock y con una banda local, pensó en hacer algo más variado, más accesible, fijándose nada menos que en the Band, que acababan de darle un nuevo sentido al rock de raíces con un par de discos y le salió todo redondo, mucho más cálido que Astral Weeks Moondance, el tema título en el que dejó la primera toma de voz que grabó es elegancia pura, igual que Caravan... Claro que into  the mystic, crazy love con Morrison dominando el falsetto con elegancia marcándose casi un gospel o Brand New day no se quedan cortas...otra maravilla de disco. Y otros tiempos para el cascarrabias, supongo..



4 comentarios:

  1. Van es grande, pero desde Them hasta Moondance (e incluso un poco mas allá) es enorme.
    Gran reseña.
    Saludos.

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  2. ¿Qué se puede decir, a estas alturas, del León de Belfast? Es un artista sensacional: feeling, técnica, gran compositor... Es uno de esos músicos de los que uno no se harta de escuchar jamás. Excelente post, caballero. ¿Le gusta Rush? De ser así, le dejo esta última entrada, a ver qué le parece. Un abrazo, caballero.


    http://www.ourgodsaredead.blogspot.com.es/2015/04/roll-bones-midiendo-el-peso-de-las.html

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    1. Sí me gustan Rush, unas épocas más que otras. Ese comienzo de roll the bones es fantástico, dreamline, bravado y roll the bones...es de lo último que grabaron verdaderamente bueno

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  3. Me gusta mucho el enfoque y todo lo que dices de estas auténticas obras maestras de la historia. Saludos.

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