viernes, 17 de abril de 2015

Dave Matthews Band: discografía recomendada. Hoy: Under the table and dreaming


Uno nunca deja de sorprenderse con lo que pasa con los conciertos en España. Ausencias clamorosas, algunas que funcionarían bien, los mismos de siempre llenando grandes recintos...y cosas como ésta. Dave Matthews Band en Madrid, en el palacio de los Deportes. Una banda que aquí conocemos cuatro gatos...esperemos que esta oportunidad única de un concierto de DMB no se malogre, que no acabo de verlo claro. 

Y mira que, curiosamente es un grupo rock que arrasa en Estados Unidos (y no hablo de que venda bien, sino que arrasa) y que por el contrario es ignorado completamente por la prensa española, que pasa olímpicamente de ellos. Incluso alguna vez en alguna revista lo han comentado y la respuesta de los "gurús" ha sido algo parecido a "¨sí, sabemos que están ahí, pero nos importan un pimiento y así va a seguir siendo" Por eso son en parte tan desconocidos, ahí está ese discretísimo paso por un Bilbao festival de esos de cartel ristra de ajos...en fin, esas manías de nuestros medios. 

Por si puedo compensar ese boicot tan peculiar (aparte de ir a su concierto, si es que hay concierto) he decidido que voy a hablar cada cierto tiempo en el blog de sus discos, no de todos, pero si de los más destacados de la banda de este sudafricano afincado en los USA. Evidentemente, creo que merece la pena. 

Y la primera entrega tiene que ser su debut, under the table and dreaming de 1994




Realmente hay un disco anterior, en el que grabaron sus primeras composiciones en directos, en plan jam, pero todo arranca realmente aquí. 

Dave Matthews band´s early days y pintas noventeras en consonacia 
Me cae muy bien Dave Matthews, es uno de esos músicos que pondría en la lista de "me voy a tomar copas con..." Tiene su historia este sudafricano, que perdió muy pronto a su padre, se tuvo que exiliar en Estados Unidos para no hacer el servicio militar en el régimen del Apartheid y en la época de Under the table and dreaming también tuvo que ver como su hermana moría a manos de su marido, que luego se suicidaría. El disco está dedicado a ella. 

El caso es que el amigo Matthews se instaló en Virginia, donde trabajaba a principios de los noventa en la barra de un club y empezó a tocar sus canciones, pensando en montar una banda. Así reclutó a Carter Beauford (batería) Leroi Moore (Saxofón) Stefan Lessard (bajo)  y Boyd Tinsley (violín) que serían la primera encarnación de la banda, la de este disco. Tras grabar ese primer disco en directo, remember two things llegaría under the table and dreaming 

Se suele considerar a Dave Matthews Band como un grupo de jam rock, accesible, pero  este disco  es sobre todo un trabajo basado en guitarras acústicas, instrumento en el que Dave Matthews no lo hace nada mal, con la producción excelente de otro músico local amigo, Tim Reynolds, que se cruzará varias veces en la historia de la banda. El disco empieza muy bien con the best of what´s around, en el que la voz de Matthews os recordará un poco a Eddie Vedder. What would you say, con armónica de otro icono noventero, John Popper, sería el primer éxito de la banda, Satellite es la balada del disco, quizás todavía demasiado sencilla y ese trabajo fantástico de guitarras se puede observar en temas con mucho nervio, como typical situation o Rhyme and reason. La canción genial del disco es Ants Marching, el primer tema en el que realmente destacan el violín y el saxo, con un texto entre irónico y perspicaz cuyas líneas " People in every direction, no word exchanged, no time to exchange" siempre canta el público en sus conciertos (sigue siendo un tema fijo en los setlists )  También destaca Jimi Thing, otro clásico de sus conciertos, una de esas típicas canciones de búsqueda de paz y armonía que también le quedan al sudafricano, con su  agradable ritmo de acústica o Warehouse, un temazo en el que parecn alinearse perfectamente  la voz, las guitarras y el violín, llevándote donde quieren y pay for what you get, otro tema bastante desnudo para cerrar el disco,con solo de saxo a lo englishman in NY, que se combina también a la perfección con un buen trabajo a la guitarra. 

Se trata de un gran debut, tanto que más de veinte años después quizás siga siendo el gran disco de DMB. Personalmente sigue siendo el que más me gusta. Así que si alguna vez pensáis en meteros en la banda, empezar por el principio me parece la mejor opción  










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