jueves, 4 de junio de 2015

celebrating the 90´s with the Ayatola: Michael Bolton y Kenny G, grand finale


La sección de la década caótica y catódica llega a su fin con los dos tipos más impresentables a los que puedo dar "cancha" en el blog, responsables en su día de que emprendiera este viaje por las tinieblas, no vaya a ser que se conviertan en artistas de culto con esto del revival, que cosas peores hemos visto.
 
 
Sobre el amigo Michael, como ya comenté en su momento, perdió el norte justo antes de empezar la década en 1989 y la jugada melena leonina + vozarrón de crooner +versiones descafeinadas le sirvieron para hacer caja sin ningún tipo de pudor en cuanto arrancó la década ¡Y pensar que se pensó en él como cantante para Black Sabbath!
 
" ...and a lot of jeta"
Este disco es la repera, en el peor sentido del término. Aquí el amigo se casca balada tras balada infumable, tirando de chequera para que Diane Warren o Desmond Child facturaran para él algunas de sus peores canciones. Y por supuesto los dos "higlights" a recordar:
 
 
No sé que es peor, si la versión de un tema más quemado (por su exposición) que la moto de un hippy con esos alaridos apasionados o su alianza con el otro innombrable, que no queda ahí...
 
 
En fin, Michael se convirtió en el ídolo de las maduritas de la década (yo no conozco a ninguna chica adolescente o jovencita entonces que diga que era fan de este hombre) y su melena leonina causó sensación y vergüenza ajena a partes iguales (en dura competencia con el tipo aquel de la doctora Quinn, sí, una breve moda de melenitas para maduritas) y le dio para un nuevo engendro, aunque aquí ya pinchó el globo un poco, por mucho que saliera insinuando pecho lobo. La verdad es que se repetía una y otra vez, hasta el punto que How I am supposed to live without you era un tema casi a reivindicar...y jugar a macarrilla le salió mal:

 
En fin, a partir de ahí siguió en esa línea, aburriendo a las ovejas y demostrando con aquellas fotos famosas con cutre purito , gin tonic y chavala veinte años más joven en mano que su giro "melódico" fue por amor al arte. Con eso de que se corto las ridículas greñas empezó un cierto "perdón", recordando su etapa en blackjack, su primer disco en solitario, etc...pensarlo bien. Sigue haciendo (perpetrando) cosas como ésta a precio de oro, por supuesto:
 
Al enemigo ni agua
sí, quiero estamparte el
 Grammy en el cogote ¿Qué pasa, tío pelma?
 
Y si de enemigos hablamos, hagámoslo del sujeto musical más terrible de la década, como "broche" final ¿De dónde diablos salió este tipo? ¿Y cómo durante unos años estuvo hasta en la sopa en la tele o la radio? ¡Le recuerdo hasta con Steve Urkel en un episodio de cosas de casa! Con todo aquel rollo de la relajación o la new age que se puso de moda en los 90 se nos debió de colar, eso sí a lo grande...este artefacto vendió doce millones de copias...y sí, tuvimos Kenny G para demasiado rato,   con sus rizos larguísimos, su cara de panoli que parecía pedir perdón por darte la brasa (pero te la daba) y su saxo de contralto, que tocaba como si se estuviera fumando con desgana un celtas...daba la impresión de que en la ducha o sentado en el wáter te ibas a dar la vuelta un día y te lo ibas a encontrar allí, intentando amenizarte pegado a tu oreja el "momento". Podía haber estado bien, en el fondo...no diré dónde le habría metido el saxo si me lo hubiera encontrado... el hombre por cierto, aún vilipendiado por medio mundo sigue erre que erre, aburriendo a las ovejas: sus dos últimos discos los ha dedicado a la música india y a la bossa nova. Qué mal habrán hecho la música india y la bossa nova, digo yo...
 
Y por supuesto, no podía faltar su amistad con el otro menda. Dios los cría y ellos se juntan y perpetran esto
 
 
En fin, los noventa...mucho, mucho cuidado con su revival...y gracias por haber aguantado hasta aquí. Me voy que estoy oyendo unos ruidos raros en el baño, parecen un saxo...
 

 

 



 
 

 
 
 
 
 

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