viernes, 4 de diciembre de 2015

Tom Jones, la autobiografía




El mundo rockero ha descubierto a Tom Jones. O al menos los más "puristas" porque el Tigre de Gales es un clásico. Todo el mundo ha alabado sus últimos dos discos por su reinvención como artista serio (gracias a Dios que no se le ha ocurrido a Barry Manilow) y un poco a rebufo el galés ha decidido publicar su autobiografía, al menos para el mercado anglosajón que es donde ya se puede leer. Y la cosa parece que merece la pena. 

Más que nada porque así se puede descubrir al Tom Jones que ni es el artista crepuscular ni un hortera de bolera.
pues mola, aunque se pasara con los rayos uva
Sino un término medio. Un tipo con talento que estuvo donde había que estar y que tenía ese lado hortera de machote que mola, para que nos vamos a engañar. Un chaval que descubre su pasión por el soul con doce años, en cuarentena por la tuberculosis que padeció, que siempre ha estado casado con su novia de siempre (vaya usted a saber si su leyenda de sex bomb es cierta) que arranca su carrera con it´s not unusual y se pone en la cresta de la ola, conociendo a todo el mundo, lo que da lugar a un montón de anécdotas, empezando por su amistad con bluesmen legendarios como T Bone Walker, que estaba seguro de que Tom Jones tenía orígenes negros o Screamin Jay Hawkins (ahora se va a hacer unas pruebas de ADN y todo a ver si es verdad) su amistad con John Lennon aunque cuando se conocieron se quiso liar a mamporros con él, ofreciendo un buen retrato del ex beatle en sus días de Nueva York, siguiendo con los días de casinos en Las Vegas, donde le tiraban ropa interior a mansalva y rivalizaba nada menos que con Elvis, que se presentaba en sus conciertos disfrazado con una careta y le pedía consejo sobre qué droga tomar para estar en tan buena forma (y el galés no tomaba nada). Incluso querían hacer un dueto juntos, pero el coronel  Parker lo impidió ¡Lo que habría salido de allí! hasta llegar a un encuentro en las Vegas con Michael Jackson y su hermana Latoya en la época de Thriller que le dijeron más o menos que ya era una vieja gloria, para cabreo del tigre de Gales, que se sentía a pleno gas...

En fin, todo un personaje musical, de esos de los que no se te pueden escapar sus palabras, así que estar pendientes de su libro que no os decepcionará. 



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