jueves, 11 de febrero de 2016

Blackstar de Bowie, al fin




Blackstar va a ser probablemente el disco que recuerde con más drama alrededor. Por pensar un domingo por la tarde que iba a darle una oportunidad, ya que parecía tener puntos en común con Young Americans y con Lodger, que es lo más accesible de la trilogía berlinesa. Luego te levantas el lunes y...bueno, ya sabéis. 

Intentando quitarle algo de ese componente dramático, me ha gustado más el último regalo de Bowie al mundo. Realmente estaba en un plano superior, viniera del espacio exterior o no. Solamente él podía hacer un disco en unas circunstancias como en las que estaba y facturar algo de tanta calidad. En Blackstar, el tema título hace lo que quiere contigo, con esos cambios de ritmo, esas voces sintetizadas, coros...un caos sonoro que está muy organizado. Un poco como le pasa a it´s a pity she was a whore, que te va metiendo además en ambiente, en situación. Blackstar es un disco muy nocturno, de madrugada. Además aquí entran ya el piano y el saxo, que van a lucirse. Sobre todo en Lazarus, la canción más intensa del vídeo (imposible no ver ese vídeo ahora y ver algo más) donde parece que estás en un club de jazz a las tantas pensando  y dejándote llevar por ese saxo fantástico (la verdad es que David Bowie tuvo olfato con sus músicos hasta el final, la banda neoyorquina que "fichó" lo bordan) y una vez más entra a la perfección en un personaje, el de Lázaro...luego más atmósfera con la percusión a todo trapo en Sue...con girl loves me que parece una continuación, para que al final llegue el Bowie clásico, el de siempre, el duque blanco que vuelve a reflexionar a cierta distancia en dollar days. Por último, I can´t give you everything, otro tema casi "ambient" con el saxo a todo trapo. No sé que es exactamente el free jazz, pero sí es lo que ha hecho Bowie en este disco, bienvenido sea. 

Y sí, al final Blackstar tiene la duración de Young Americans y al igual que éste no sobra nada con tan pocos temas y es un disco más que accesible, notable. Incluso me gusta más que the next day. 

Hablando en plata, David Bowie era el puto amo y Blackstar es la última prueba de ello. 





  

2 comentarios:

  1. Confieso que lo escuché el viernes antes de la desaparición de Bowie, no me dijo nada, no lo he vuelto a escuchar, aunque se que volveré a él, entonces veremoss.
    Buena reseña tío.
    Salud

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  2. Cuesta oírlo...pero por última vez lo volvió a hacer. Gracias por el comentario

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