jueves, 4 de febrero de 2016

Viajes en la Tardis: Alex y Cristina eran peor de lo que recuerdas




Como lo del Delorean se nos ha quemado el año pasado, mejor recurrir a otro artefacto viajero en el tiempo y el espacio, espacioso y que se aparca bien y que nos lleva al pasado para sorprendernos...siempre hay cosas que nos sorprenden si volvemos por el túnel del tiempo. Como este dúo de los infectos  interfectos Alex de la Nuez y Christina Rosenvinge. 


Tururum tururum turururu...sí, una canción hace chas y aparece a vuestro lado para volver a daros dentera...pero ojo, que la cosa no se quedó ahí. Desgraciadamente no se quedó ahí.


Es 1988 y dos jóvenes categoría jasp (guiño noventero) Alex venía de los Zombies y Christina de liderar Ella y los neumáticos (no se atrevió a llamarlo Cristina la neumática y yo no me atrevo a ponerme otro tema) y habían coincidido en un proyecto brevísimo llamado Magia Blanca donde la Rosenvinge se nos disfrazaba de Belinda Carlisle, consiguiendo un inquietante parecido con la americana.

En fin, los dos estaban predestinados a unirse como dúo y como tal se nos descolgaban con un debut de tontipop para niñas (supongo que más de un niño también) tirando a cursis, porque el dúo era cursi con ganas, no hablemos ya de sus pintas, especialmente la de ella 
Aunque ojo a la gorrita y las solapas setenteras 
(En Alex se intuía un precursor del pagafantas que sería enseguida) repipis hasta para los ochenta...la cancioncilla de marras los aupó a la fama pero su debut no se quedaba ahí (desgraciadamente) Prestemos atención a algunas de las bombas de relojería que activaron:



Un disco, caray, que se puede entender como conceptual...todos sus temas, acabando con "chás" tienen el poder de hacer que te piten los oídos...que llevó al dúo, he aquí el dato curioso que nadie recuerda (y que ellos no quieren seguramente recordar) ¡Al festival de la Oti! Donde defendieron el pabellón hispano con dulce maldición "adaptada" a los ritmos latinos (haciendo el viaje inverso) Fue demasiado, incluso para un festival como el de la OTI...

No hay más que ver la reacción del público, lo perdido que van Alex de la Nuez y el corista de la gorra de chulapo, no hablemos de esas bases de orquesta a ritmo de bolero, chachachá o lo que quiera que sea. Obtuvieron el peor resultado de la historia de España en el festival, empatados con Gonzalo y quién piensa en ti (temazo al lado de éste) 

En fin, como ésto no les supuso conquistar las Américas (les dieron dos puntos, eso sí) nuestros dos inefables protagonistas se concentraron en el mercado local, con su trabajo "sophomore" el ángel y el diablo, en el que habría que preguntarse quién era el ángel...hay que ver, dos años de vida del grupo y llegaron a dos discos. La suerte nos es esquiva. Este iba a ser el disco "maduro"...con piezas como 


 Tirando de armónica, sí...en fin. La cosa acaba aquí, eso si, a lo grande, con una gran y metafórica explosión. Resulta que el "chorbo" de la Rosenvinge el escritor maldito (pesado) Ray Loriga animó a su chorba a grabar sus canciones por su cuenta, sin Alex...la cosa gustó a la discográfica que se deshizo del pobre de la Nuez (cruel destino de pagafantas el suyo) y apostó por lo que sería Christina y los subterráneos, con un nuevo viraje de Christina, que en una década había cambiado de estilo sin despeinarse el flequillo por lo menos cinco veces. Alex que componía la música, producía las canciones se vio relativamente en la calle se puso como Dios en el Sinaí y hasta ahora no ha vuelto a hablar que sepamos con su antigua partenaire, lo que aborta (hay gente que pide esto, de verdad) cualquier posible reunión " Quieres ir tras de mí, pobrecito de ti" mira tú lo que significaba en realidad ese verso.
no te acerques que me tiznas
 Pobre Alex de la Nuez, al fin y al cabo su versión de la Steve Miller Band tenía su punto... 

Pero como habéis visto al salir de la Tardis, sí, su dúo fue mucho peor de lo que pensabais.... 

good old days


  

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