sábado, 26 de marzo de 2016

Alex Harvey, el rockero más original de Glasgow y su sensational Alex Harvey Band




Alex Harvey fue uno de los artistas de rock más peculiares que han existido. Por pionero, tenía edad para ello (era más o menos de la quinta de Elvis) y por haber persistido hasta que el cuerpo le dijo basta, inasequible al desaliento, en los ochenta. Ahora aparece una retrospectiva de catorce discos, ahí es nada, que arranca en 1963 y termina en 1983 con su muerte repentina y para poner un poco de luz en el asunto, si es que no conocéis a este cantante escocés, yo voy a hablar de la etapa que mejor conozco, que también es la más famosa relativamente hablando de su carrera: la sensational Alex Harvey Band. 

Estamos a principio de los setenta  y Alex Harvey es ya un veterano que ha ganado tablas a base de mucho trabajo y de no comerse, como se dice vulgarmente, ni los mocos. Empezando en Hamburgo, compartiendo escenario con los Beatles, acercamientos al soul, al blues, coqueteos con la psicodelia instruyendo a un joven David Bowie o musicando poemas de poetas checos y la versión británica del musical Hair. Vamos, que se había apuntado a cada carro del rock a medida que éste iba creciendo. Todo eso lo iba a plasmar en su nueva banda, incorporando el glam del momento. Todo eso iba a ser the sensational Alex Harvey Band, o SAHB, para abreviar. Rock guitarrero de una banda que incluye a músicos que van a tener un nombre en unos años, Zal Cleminson, Hugh McKenna y Chris Glen que se atreve con cualquier cosa, teatralidad, drama, todo al servicio de un frontman que en escena se las sabe todas e impacta, tirando de voz rugosa y aspecto peculiar, de rocker que lo ha visto todo ya (más o menos lo que era en realidad)


la banda en los días de gloria

Durante unos años, hasta 1977 más o menos, la banda publica numerosos discos, en los que Harvey y compañía plasman en canciones esa mezcla curiosa que los caracteriza, desde el rock más crudo:


a versiones algo pasadas de rosca de versiones...ya de por sí pasadas de rosca:


pasando por la teatralidad:


Y dejando un algún temazo para el recuerdo:


Como veis inclasificables, más en directo, el otro punto fuerte del grupo donde entraba el componente visual y que no se cansaron de hacer en esos cuatro o cinco años de vida en común y éxito. Tanto que les dio para sacar un directo setentero de esos a tener en cuenta, titulado simplemente Live, que ha entrado en alguna lista de los mejores discos en directo, como digo por méritos propios:


También destacaría the penthouse tapes, uno de los discos de versiones, con algún tema propio, más curiosos que hay, ríete tú del Spaghetti incident. Aquí Alex Harvey y compañía se atreven con Del Shannon, Leadbelly, Alice Cooper (con el que compartían teatralidad, claro) y hasta el clásico cheek to cheek. Como suele decirse, con un par:



No llegarían más allá de un nuevo disco y la banda se deshizo en 1978. Los tres músicos que le habían acompañado se convirtieron en escuderos del rock y a lo grande: Zal Cleminson estuvo en Nazareth, Chris Glenn y Ted McKenna pasarían a ser la sección rítimica del Michael Schenker group...ejemplo de que en SAHB había talento. En cuanto al propio Harvey, siguió erre que erre, inasequible al desaliento, formando una nueva versión del grupo y explorando terrenos cercanos...¡al jazz más estándar! Este hombre era una esponja musical.
  

Por supuesto girando y girando, hasta que el corazón dijo basta en una gira por Bélgica en 1982.  A pesar de eso, su carrera fue prolífica y ahí tenemos esa caja de 14 cds, de los que la mitad casi tienen que ver con la banda. Aunque si no os queréis meter en profundidad en la carrera del escocés, cosa comprensible si no lo conocéis, yo recomiendo ese live que he mencionado mas arriba. Siempre habrá un palo que haya tocado que os guste. Fish de Marillion (que ha llegado a hacer dos versiones de la banda) Lou Reed o Nick Cave, nada menos, se han declarado incondicionales del hombre, así que...algo hay.


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