domingo, 3 de abril de 2016

George Martin: El productor y el quinto Beatle



Como ya sabéis, hace poco ha fallecido George Martin. Al menos lo ha hecho después de haber tenido una vida larga y con cierta placidez, con los dramas que hemos tenido últimamente con gente del rock más joven, casi es un alivio. También hay mucho que celebrar de Martin como profesional y a eso vamos. 

Principalmente por ser las dos cosas del título del post. Hubo un antes y un después en el mundo de la producción con George Martin, por supuesto por su labor junto a the Beatles. Nadie más que él se merece el "título" de quinto Beatle, que se disputan unos cuantos (el más sorprendente, George Best)

Curiosamente, pocas figuras relacionadas con el rock tenían tan poco que ver con el rock como el señor Martin, que después de haber aprendido a tocar instrumentos como el oboe, entró en el departamento clásico de EMI nada menos que en 1950. Allí produciría obras clásicas y barrocas y también, una curiosidad, discos de comedia, de gente luego tan importante como Peter Sellers o Dudley More. Poco a poco fue introduciéndose en el skiffle y a pesar de la distancia generacional, opinaba que el rock and roll debía incorporarse al catálogo de EMI o Parlophone. Por eso alguien le puso en contacto con Brian Epstein, pensando que cierto grupo de Liverpool le interesaría para ese menester. Y evidentemente, el resto es historia.

A George Martin le gustaron las voces de Lennon y McCartney, más que el propio grupo y entre eso y la insistencia de Epstein, dio su autorización para que firmaran por EMI. Fue él quién les convenció para acelerar please please me, quién les dijo que acababan de grabar su primer número uno (y acertó) le dio consistencia a los discos de la primera etapa, la del recopilatorio "rojo" y estuvo allí para guiar los pasos de los Beatles, sobre todo de un McCartney con ganas de aprender y experimentar: toca con él el piano de Good day sunshine, crea el loop de Revolution number 9, por supuesto arregla la cara B de Abbey Road a lo grande, compone y graba los instrumentales de algunos de sus discos que también eran banda sonoras, desde a hard days night a Yellow Submarine...
preparando juntos la revolución del Pepper

Pero por supuesto la cosa no se quedó ahí y produjo a muchos más artistas pop y rock, que sabían que contar con Martin era sinónimo de buen hacer. Discos de América, Jeff Beck, No place to Run de UFO, Cheap Trick...y Celine Dion. A un tris estuvo de ser su último trabajo profesional, allá por 1997 pero afortunadamente luego produciría también un disco de versiones de temas que llevaban su firma como productor, titulado In my life y la banda sonora de Love del circo del sol, a medias con su hijo, hace diez años.
Recordando viejos tiempos


Gracias a él empezaron a surgir nombres de productores jóvenes, a veces trabajando bajo su mando: Alan Parsons, Glyn Johns...George Martin fue el hombre que marcó, como he dicho, un antes y un después al otro lado de la sala de grabación.

 




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