domingo, 29 de mayo de 2016

25 años sin Tino Casal


Se van a cumplir en septiembre esos veinticinco años desde el accidente que puso fin a su vida y carrera y me parece bien dedicarle un post de homenaje al asturiano. Me va a costar no dejarme llevar en exceso por el cariño, porque Tino Casal pertenece a mi infancia, casi es un personaje como Michael Knight o McGyver, aunque la verdad es que, vista ahora con unos años más, su carrera tiene más luces que sombras. Tanto que no es descabellado decir que fue y es el rey del glam y el tecnopop español. 

Como pudo haber sido alguien muy importante aquí, en la piel de toro, en cualquier otro género que hubiera elegido. Porque me da la impresión de que a Casal le gustaba la música, sin muchas etiquetas y con su voz, que era poco corriente y muy maleable, podría haber cantado lo que quisiera. Además pareció estar siempre donde había que estar, donde se "cocían" las cosas, para observar y aprender...no me voy a detener mucho en esa primera etapa de su vida, pero creo que ya sabéis que a los diecisiete años ya coqueteaba con el pop folk (con las gaitas) en los Archiduques y que estuvo casi toda la década de los setenta viviendo en Londres, intentando encontrar un hueco como pintor, otra de sus pasiones, para vivir la explosión del glam y el punk rock, para aterrizar en España con la democracia, con todo el panorama musical empezando por fin a despertar y crecer. Allí fue descubierto por Luis Cobos (¡!) y estuvo a un tris de convertirse en cantante melódico (algo a lo que también se pudo haber amoldado perfectamente) con temas como ese mítico "emborráchate". Habría tenido gracia ver a Tino compitiendo con Bertín Osborne o Francisco por el trono de la nueva generación de "baladistas" pero ya sabemos que no fue así. En lugar de eso volvió a pintar y siguió estudiando como evolucionaba la música en España, para desembocar en la famosa movida. 

Así fue forjando el personaje que todos conocemos, sin dejar de prestar atención a otros fenómenos paralelos a esa "movida promovida por el ayuntamiento". Ahí lo tenemos produciendo a Obús, nada menos..
Casal y Obús en el estudio
sí,  es Tino Casal el que estaba en la mesa para temas como "prepárate" o "dinero, dinero"...de hecho creo que muchos músicos de heavy de esa época siempre han sentido mucho respeto por el asturiano...por algo será. Pero finalmente se decanta por ese tecno y por un personaje recargado en todos los sentidos, más glam que todos los demás miembros de la escena, a los que sacaba diez años de media. Un personaje que de todas formas nunca fue exactamente el mismo, se puede comprobar con este montaje  para Billy Boy:



 En fin, se inventó ese "neocasal" como llamó al primer disco que publicó en 1981...y aquí nos metemos ya en el plano musical. Voy a prescindir de embrujada y Eloíse, en la medida de lo posible y mencionar canciones menos conocidas, así quizás se vea mejor su talento como músico. Por ejemplo, en ese primer Neocasal, más frívolo nos encontramos una fantástica versión de Bowie, como no, un life on Mars (y en esa fecha hubiera sido más fácil decantarse por Heroes) Qué curioso que dos de las mejores versiones de Bowie que he escuchado se hayan hecho aquí: ésta y la de Five Years de Tahúres Zurdos: 


De ahí vamos a pasar a Etiqueta Negra, uno de sus mejores trabajos, en los que perfecciona y mucho su sonido. Es el disco de embrujada, un tema ya mítico en el que Casal además aportó uno de los mejores y más curiosos videoclips, algo todavía en pañales, que se han hecho en España, que en su momento y no me extraña lo más mínimo,causó sensación: 


Pero también nos encontramos a un Tino Casal mucho más íntimo y arriesgado, por ejemplo aquí: 


A Etiqueta Negra le siguió Hielo Rojo, la prueba de que seguía en estado de gracia y creciendo. Aparte del éxito de pánico en el Edén, sintonía de la vuelta a España (quién iba a decir que Tino Casal pegaría con Marino Lejarreta o Anselmo Fuerte, pero la cosa funcionó) Hielo Rojo contenía uno de sus temas más sencillos y emotivos: 



junto a otros que eran dance y del bueno, con declaración de principios y todo y un Casal dándole una nueva vuelta de tuerca al personaje con un aspecto que todavía hoy sorprende: 


Todo esto sin descuidar esa faceta más intimista que ya habíamos descubierto en Etiqueta Negra:


Tino Casal en 1985
Algo poco conocido de su biografía, que también dice mucho del personaje y de lo que le importaba su compromiso con la música, es que estuvo a un tris de morirse a mediados de los ochenta, cuando en la gira de Hiejo Rojo no quiso parar por un esguince para no dejar tirados a sus músicos y acabó desarrollando una necrosis que que lo dejó al borde de la muerte, con extremaunción incluida.
Chismorreos del momento
 Tino se recuperó con mucha paciencia y en 1987 volvió con Lágrimas de cocodrilo. El disco de Eloise...al grabarse en Londres el asturiano pudo escuchar como esa canción de los sesenta volvía a la actualidad gracias a the Damned y se propuso versionarla en castellano, a lo grande, con filarmónica y voces grabadas compulsivamente durante semanas. El resultado lo conocemos todos. Para mí es la mejor versión que existe, en castellano seguro, más que el original...y que la primera versión del original: 



Aunque aparte de Eloíse hay temas en lágrimas de cocodrilo también a tener en cuenta: 
Finalmente llegaría Histeria en 1989, cerrando una década y sin saberlo una carrera. Quizás sea su disco más flojo, con él de nuevo volcado a la pintura y la escultura, pero aún así contiene por ejemplo alguna versión más que curiosa: 


Y como todos sabemos la carretera se lo llevó un septiembre de 1991, cuando ya estaba proyectando volver a lo grande, con disco a grabar en Japón en el que intentaría adaptarse a los noventa. Quién sabe qué hubiera pasado si no hubiera tenido ese accidente. Yo creo que le habría costado esa adaptación, que habría tenido que tomarse una larga pausa pero que habría vuelto pronto, con la fiebre de revival de la movida, que empezó enseguida y que se habría mantenido en el candelero, como le hubiera dado la gana, aunque igual ahora estaría haciendo el mismo papelón que algunas viejas glorias hispanas de los ochenta, que se han vuelto "conservadores liberales" y se pasan el día la billetera agitando...quién sabe, sí. El caso es que se convirtió en mito, algo que quizás le guste, esté donde esté, porque lo suyo, por lo que recuerdan muchos de los que convivieron con él en los días de gloria, era disfrutar haciendo disfrutar, con su música, más allá del personaje, de ser reina de la noche y todo eso. Y eso, al menos conmigo, lo ha conseguido. 








1 comentario:

  1. Merecidísimo homenaje, soy fan de Casal desde niño, y al contrario de lo que ha ocurrido con otros hits del tecno de la época, los discos de Casal aguantan el tiempo perféctamente.
    Siempre me gustó ese toque funk de su música, Etiqueta negra y Hielo Rojo hacen de él leyenda, dos discos inmensos, con temas como Mañana, Miedo o Miel en la nevera que no por desconocidos del gran público son excelentes.
    Gran reseña Felix, muy completa y con detalles que desconocía.
    Saludos.

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