jueves, 19 de mayo de 2016

Un documental para Lee Aaron..¡ya!



Lee Aaron es una cantante canadiense que se merece un documental al estilo de sus compatriotas, Anvil. Incluso durante un tiempo compartieron compañía de discos y se movieron en el mismo estilo, un heavy que podíamos llamar "metal on metal" como el tema de los segundos, aunque lo que une a ambos y podía ser el hilo del documental de la señorita Aaron igual que lo fue el de Lips y cía es la testarudez por seguir en la brecha, pese a quién pese y a lo que pese, aunque Lee Aaron haya apostado por el cambio de "camisa" según llegaran las modas, con más o menos fortuna, aunque siempre dejando la sensación, al menos a mí me la deja, de que de donde no hay no se puede sacar más, ya me entendéis. 

Pero veamos con detalle la curiosa carrera de la dama. Lleva en la brecha desde su adolescencia, desde los tiempos del instituto o high school, allá por los primeros ochenta en los que ya tocaba en un grupo que se llamaba, original, Lee Aaron y digo tocaba porque aparte de cantar, tocaba el saxo y los teclados. En 1982 publicó su debut the Lee Aaron Project, que logró cierta repercusión, llevándola incluso al festival de Reading, con un estilo totalmente influenciado por Pat Benatar: 



Esa línea no duraría mucho, porque Lee se pasó enseguida al heavy ochentero más clásico, el de espadas y dragones, no sé si pensando que arrasaría con un nicho de mercado en el que no había competencia femenina, en el que podría convertirse por tanto en el sueño (húmedo, claro) de jevis del mundo entero. Para eso hasta salió en bolas en una revista y todo...aunque luego ha dicho que esa portada dañó su reputación como músico. El caso es que grabó Metal Queen, un disco con todos los clichés de la época, añadiendo su sex appeal, que aguanta regular el paso del tiempo: 

En lugar de pecho lobo...abrigo de piel de lobo


Y dejó para la posteridad un vídeo en directo, live from London, famoso...(y ojo que no lo digo yo) porque en el concierto debajo de las mallas de Lee no hay nada y digamos que eso se nota perfectamente. Yo no lo he comprobado...


las "famosas" mallas...
En fin, Con Metal Queen no llegó a la primera división del heavy, desde luego y a finales de la década se pasó con  armas y bagaje al hard rock comercial, el angelino, tirando de sex appeal (que hay que reconocer que la canadiense  tiene) 



"Medias de rejilla days..."

Aquí si que tuvo más éxito, aunque nunca pegó realmente fuerte más allá de su Canadá natal, pero le llegó relativamente en el peor momento, con el cambio de década y tendencia. Lee Aaron no se pasó al Grunge, de hecho seguía con el hard rock "picarón" allá por 1991, aderezado con una alguna balada con exceso de azúcar:


Pero a mediados de la década, con el boom alternativo, con muchas voces alternativas, también se subió a ese carro, olvidándose de Metal Queen y hasta de su nombre a lo Prince, con un proyecto llamado 2preciious, que sonaba por los cuatro costados a Alanis Morrisette, Cranberries o Cardigans: 


Y ahora...Teñido pelirrojo noventero
Tuvo buenas críticas y pocas ventas...y en una nueva vuelta de tuerca, aunque parezca mentira, antes de terminar los noventa ¡se nos pasó al jazz! y encontró su público llegando a tocar en numerosos festivales. Me pregunto que pensarían los trompeteros más puristas al descubrir en el pasado de la Aaron ese metal queen o ese watcha do to my body...

Pero ojo que hay más ¡Lee Aaron también ha hecho ópera! Durante un año formó parte de una compañía, la Modern baroque Opera...son increíbles los virajes de esta mujer. Hace una década decidió darse un respiro, por fin, para ser madre y centrarse en sus hijos, pero con la nostalgia ochentera, la de los Sweden Rocks y esas cosas, ha vuelto poco a poco al ruedo y este año anuncia nuevo disco, fire and Gasoline...que parece un compendio de todos los palos por los que se ha ido moviendo durante décadas...por lo menos los rockeros. 

En fin, como veis material para un documental extenso hay...a ver si alguien recoge el guante. 


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