miércoles, 13 de julio de 2016

Los Hansa Studios de Berlín



Seguimos viajando por estudios míticos para el rock. Esta vez salimos del ámbito anglosajón y nos plantamos en un estudio de Berlín legendario, nada menos que los Hansa Tonstudio, que ése es su nombre en alemán. 

El estudio se construyó a partir de una meistersaal o sala de conciertos, que se remonta nada menos que a 1910 y está por tanto cargada de historia. Por ejemplo, en la Segunda Guerra Mundial todo un ala del edificio fue destruida en un bombardeo aliado y después de la contienda compaginó los conciertos de música clásica con teatro de variedades e incluso cine, hasta que a principios de los sesenta el sello Ariola empezó a utilizar la sala como estudio, justo en el momento en el que se levantaba, justo al lado, nada menos que el muro. 

El estudio fue en esos años coto casi privado para artistas alemanes ajenos al rock, incluso durante un tiempo se probó con un sitio nuevo que no convenció a sus propietarios, que volvieron a utilizar la clásica Meistersaal, llamándola Studio 2 y apostando por grabar música "ligera" y foránea. Estamos a mediados de los setenta y a partir de ese momento la nómina de artistas que pasará por los Hansa Studios sí que nos va a sonar: Tangerine Dream, David Bowie, Iggy Pop, U2, Nick Cave and the Bad Seeds, Depeche Mode, Siouxie and the Banshees, Marillion, Killing Joke...no,no está nada mal. 

Muchos de esos artistas comentan que el sitio es inspirador, especialmente esa Meistersaal, tan cargada de historia, no siempre buena, ya lo sabemos. Un sitio que tiene algo de solemne y sombrío, parece que eso se nota incluso en el sonido de algunos discos grabados allí, en una ciudad acogedora para artistas y hasta el año 90 más o menos con el añadido de tener el muro de  Berlín al alcance de la mano, literalmente y que es "talismán" para el rock. Pensemos que allí, por encima de todo se han grabado tres discos excepcionales: Heroes de Bowie, Misplaced Childhood de Marillion y Achtung baby de U2. 

Bowie y Eno en el estudio en los setenta
Por supuesto en quién hay que detenerse primero es en Bowie, quién lo puso en el candelero, en su estancia berlinesa, mano a mano con Brian Eno, otro tipo muy vinculado a Berlín y los Hansa studios. Hay una biografía de David Bowie, de las muchas que tenemos en el mercado, loving the alien de Christopher Sandford, que rememora perfectamente, en mi opinión, esos años, con Bowie asomado a la ventana de la meistersaal y contemplando una torre de vigilancia al otro lado, en la parte oriental con los Vopos (la policía "del pueblo) patrullando y escribiendo versos como "and the shame was on the other side"...hasta que un día ve a su productor Tony Visconti besándose con una chica justo debajo de la torre (también pensó, por cierto que mira que habría sitios para darse el lote y vaya plaza que había elegido la parejita) la inspiración llega del todo, Bowie trabaja en un instrumental de Eno que habían dejado aparcado...nace Heroes y el resto es historia. 



La relación de David Bowie con Berlín y los Hansa Studios no termina ahí, sino que años después, en la gira del glass spider tour con Bowie en plan superestrella ochentera se planta en Berlín y en una anécdota que también cuenta Sandford en el libro, que a mí me parece casi emocionante, más con lo que ha pasado este año, se planta en la puerta del estudio y llama al portero. Cuando le contestan se presenta  humilde diciendo "Soy David Bowie, solía grabar aquí a menudo"...realmente David Bowie era único. 


Nick y cía aclimatándose a Berlín en los ochenta
El otro grupo que más relación tuvo con los estudios en los años dorados fueron Nick Cave and the Bad Seeds. Algo relativamente normal, ya que el núcleo duro del grupo vivía allí expatriado desde los tiempos de los  Birthay party. Los discos más "góticos", más caóticos y sombríos del australiano, the firstborn is dead o your funeral...my trial están grabados allí y podemos intuir algo de esa atmósfera especial del estudio si volvemos a pinchar stranger than kindness  o la brutal Tupelo.



Depeche Mode también utilizó mucho los estudios antes de pegar el pelotazo a finales de los ochenta, pero fue  Marillion el que volvió a poner en boca del mundillo el estudio, gracias al éxito de Misplaced Childhood. Curiosamente acabaron en Berlín porque les salía más barato que otros estudios y EMI les había recortado mucho el presupuesto después de Fugazi...pero la ciudad y el estudio serían vitales para que llegara a buen puerto un disco sensacional, con un Fish en modo on fire aprovechando la atmósfera a su alrededor para completar su idea del disco y grabar. Incluso grabaron el elegante clip de Kayleigh allí, dejándonos en imágenes como era ese Berlín occidental y esos estudios en 1985. 



U2 listos para su última vuelta
de tuerca que mereció la pena
Por si fuera poco, en los 90 con la ciudad ya reunificada, los Hansa Studios se pondrían a la vanguardia de las producciones gracias a dos discos: Bossa Nova de Pixies y sobre todo Achtung baby de U2. De nuevo gracias a la mediación de Eno (y a Daniel Lanois) la historia ya la conocéis. Bono y cía no tenían las ideas nada claras al aterrizar en Berlín, encima se encontraron allí en mitad de un invierno crudo y con las instalaciones no del todo preparadas...se formaron dos bandos, con Bono y the Edge en un lado, queriendo experimentar con el sonido frente a Mullen y Clayton que querían seguir con el sonido clásico y estuvieron a un tris de separarse allí. Pero llegó en un tris One y de nuevo, el resto es historia.


Solamente con lo dicho ya es un sitio legendario, pero es que además, al contrario que muchos otros estudios míticos, resulta que los Hansa siguen funcionando, incluso se sigue grabando en la legendaria y restaurada Meistersaal. Por allí, para que os hagáis una idea, han pasado REM y Manic Street Preachers para grabar sus últimos discos y artistas más jóvenes como la escocesa KT Tunstall también han apostado y obtenido buenos resultados grabando allí. Como creo que puede visitarse, incluso en rutas personalizadas por la ciudad basadas en Bowie, Depeche o U2 (los alemanes son gente seria, ya sabéis) si hacéis una visita a Berlín, destino que elegimos mucho en España, tal vez podéis daros un garbeo por allí y "aspirar" esa atmósfera que también es historia del rock. Aunque solo sea para homenajear a Bowie. 
  
La mítica meistersaal

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