lunes, 11 de julio de 2016

Te lo recomiendan...ya que nadie más lo hará: The Stranger de Billy Joel



Sí, un disco superventas para la sección...pero creo que entre el rockerío pocos  recuerdan o aprecian el que es probablemente el mejor trabajo de Billy Joel.

Puede que sea incluso porque hay una imagen algo distorsionada del músico, se le considera como alguien "blando" o "soft", tal vez por canciones como uptown girl, tan famosa y su videoclip bailando en el taller de chapa y pintura o incluso por ser pianista. Todavía nos causa cierto recelo el piano...Richard Clayderman hizo mucho daño. 

"Y yo en el 77 de Richard Clayderman...
no tenía na de na"

Y sin embargo Billy  Joel era un songwriter que no tenía nada que envidiarle a alguien tan como idolatrado Springsteen, con el que rivalizaba en los setenta. Boxeador amateur en su adolescencia (de ahí el guiño en la portada)

pianista de club para echar unas manos con las facturas, llevaba grabando y tocando en bandas desconocidas desde la segunda mitad de los sesenta y en solitario ya en los setenta, compaginándolo a veces con trabajos de pianista, que inspirarían el famoso tema de piano man( cuya historia poco o nada tiene que ver con la horrible versión que aquí se cascó Ana Belén) y luchando contra la depresión que le había llevado a intentar suicidarse en 1970. Así se plantaba en 1977 para grabar su quinto disco que aparte de ser su mejor trabajo le llevaría al fin a la primera división. 

Después de descartar trabajar nada menos que con George Martin, Joel se decantó por Phil Ramone, que capturó en estudio por primera vez al pianista y a su banda, como conjunto.  Este es uno de los puntos a favor de the stranger, no es solamente un pianista acompañado, sino un conjunto lo que escuchamos, un grupo de soft rock, como queráis llamarlo, pero cuyo sonido entra muy bien por los oídos.
Billy´s band in the back


Luego están, por supuesto, las canciones. Las nueve son brillantes, una historia en cada una, a veces narrativas y a veces más emocionales, pero siempre llegan, sobre todo las primeras, a veces unas canciones muy descriptivas,que te cuentan una historia con detalle no te llegan, pero no es el caso de Billy Joel, con cuyas historias te puedes hacer perfectamente cómplice, como pasa también con Tom Waits, por ejemplo. El disco arranca con movin out y ya queda claro que Billy Joel no va a hacer un disco con sonido de piano de club sombrío: aquí suena a Supertramp o Styx...y mucho menos afectado que esos grupos . A continuación viene  the stranger en la que el piano cede el protagonismo a la guitarra como si tal cosa, con cierto toque funky. Scenes from a italian restaurant sí es la clásica canción de Joel al piano, describiendo y como ya he dicho funciona, te vas a trasladar a un restaurante italiano  en una mini suite (que no llega a aburrir en ningún momento de siete minutos) que salta del jazz elegante (hay un clarinete genial...estoy hablando en serio)  al rock n roll.  Con Vienna se permite un viraje sorprendente, viajando a la capital de Austria donde residía su padre, después de haberse separado de su madre y en el que en el sonido se acopla perfectamente hasta un acordeón, instrumento que no  es que encaje muy bien en el rock, que digamos. Only the Good die young, un tema que levantó polémica en su momento (trata con ironía de un chico describiendo sus intentos por desflorar a una chica católica) es uno de los temas más marchosos del disco y que más arriesga para el año en el que estamos, 1977...por arreglos y por como canta Joel me recuerda mucho a John Mellencamp. Just the way you are...¿Qué se puede decir de una canción tan conocida? Que es una de las que mejor pueden expresar de forma sencilla un sentimiento. Una de las baladas definitivas, que han versionado artistas de todo tipo, de Barry White a Natalia Dicenta, aunque yo me quedo con el original. Por si fuera poco tiene una continuación en She´s always a woman, en la que Joel acierta otra vez en expresar algo profundo sin irse por las ramas y consiguiendo llegar... Por último Get it right the first time no está a la altura de los temas anteriores, pero por como suena encaja como perfecto colofón al disco, antes de que Billy Joel se siente al piano por última vez con everybody has a dream, donde incluso, la verdad es que the Stranger es una caja de sorpresas en cuanto a elementos, tenemos un coro gospel...que también encaja en el conjunto, antes de atacar las notas de Stranger con silbido, para cerrar el disco y el club a lo grande.


En fin un disco muy exitoso, que llegó al número 2 en listas americanas, que acabó superando en ventas al Bridge Over troubled waters de Simon and Garfunkel con 11 millones de copias vendidas, pero que no ha acabado de llegar al público más selecto por lo que comenté en el primer párrafo. Algo que habría que corregir, por eso lo recomiendo. Además hay una reedición muy buena por el treinta aniversario, que incluye un dvd con conciertos de la época de Billy Joel y cía en el Carnegie Hall o para el Old grey whistle test británico interesantes.





2 comentarios:

  1. Confieso y me reconozco fan de Billy Joel hasta un cierto año, yo también reseñé este disco en su día, es fantástico, un discazo, mi favorito de Joel seguro.
    Muy buena reseña.
    Saludos.

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  2. midisco favorito de Joel . tb es muy asequible . bueno miento el glass house esta cerca o igual

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