viernes, 2 de diciembre de 2016

Te lo recomiendan...ya que nadie más lo hará: Hughes&Thrall

En realidad muchos fans del AOR y el rock melódico sí recomendarían este disco, con los ojos cerrados pero como estamos hablando de AOR y encima de un disco de culto, aprovechando las nuevas alabanzas por el nuevo trabajo de Glenn Hughes, me permito el lujo de hacerlo



Es 1982 y Glenn Hughes no pasa por un buen momento. Ya hace unos años que se ha separado Deep Purple y su único disco en solitario, play me out orientado al soul del mejor Stevie Wonder no ha llegado al público. Encima está enganchado a la coca, que va a hacer que sufra un blancazo total durante muchos años, hasta mediados de los noventa. De hecho este disco es lo único verdaderamente destacado que hizo hasta volver con el burning Japan alive, razón de más para prestarle atención al disco. El caso es que el año anterior, recién instalado en Los Ángeles Hughes estaba buscando músicos para un nuevo trabajo y se fijó en un guitarrista de la escena que había tocado sobre todo con Pat Travers, donde era el otro Pat: Pat Thrall. Ensayando y componiendo se dan cuenta de algo: que hay química entre ambos (aparte de la mandanga, que según Hughes corría por el estudio que no veas) y finalmente el disco sale firmado con el nombre de ambos. 

Y escuchándolo se ve esa química, que hace al disco especial. Se encontraron el hambre con las ganas de comer, una voz excepcional, capaz de cambiar de registro como le da la gana y un guitarrista cumplidor, ideal para el rock melódico, por mucho que Thrall no tenga muchos fans en otros subgéneros, como el progresivo y así en Hughes&Thrall hay pepinazos como I got your number o muscle and blodd, con Glenn Hughes soberbio a la voz, canciones aor por el que no pasa el tiempo como the look in your eye o first step of loe, con guiños soul en la voz (qué bien le quedan al tío Glenn esas cosas) y hasta una versión acertadísima del primer grupo de Hughes, Trapeze, coast to coast. 

El disco pasó relativamente desapercibido, 1982 era un año de mucha competencia en el AOR que vivía su época dorada y han sido los años los que le han dado ese estatus de culto del que goza y de joya perdida en el tiempo, ya que nunca hubo continuación (Hughes aprovechó los temas compuestos después en Phenomena) incluso ya en los dos mil, cuando se reeditó el disco y Hughes y Thrall hablaron de sacar por fin una segunda parte,después de mucho tiempo componiendo dejaron el asunto aparcado, al menos de momento, de manera definitiva.



No hay comentarios:

Publicar un comentario