jueves, 31 de marzo de 2016

The Cult/Hidden City: el disco de la banda del momento



Hidden City me ha gustado, aunque he notado que no me ha "entrado" tan bien como Choice of Weapon. Quizás sea algo normal, porque entonces no sabíamos que esperar de la banda, especialmente de un Ian Astbury más errático (y gordo) que nunca y...pelotazo. Ahora el pelotazo lo estábamos esperando y Astbury y Duffy no han defraudado. 

De hecho, están viviendo una segunda o tercera juventud, para mí al menos son el grupo más en forma que hay, la banda del momento.

Hidden City ha llegado para quedarse
Ya metidos propiamente en Hidden City, lo mejor es ese nivel al que están los dos líderes, tanto que oscurecen la labor del resto de músicos, aunque tengan por ejemplo a un batería tan contundente como Tempesta. Ian Astbury está por encima del bien y del mal en las voces, habrá que ver el directo que ha sido muchas veces su telón de aquiles, cantando más que nunca en plan chamán (Hinterland) con frases cortas y certeras, prediciendo incluso la tragedia del Bataclan en París. En cuanto a Duffy, vuelve a ser, como el mismo se define "The riff guy" regalando material por doquier desde que empieza dark energy, al principio en la línea, de Beyond good and evil: no love lost, dance the night away...aunque luego se permitan experimentar un poco, sin salirse de sus parámetros, poniendo la voz en primerísimo plano en in blood o metiendo un piano en birds of paradise que queda fantástico también se marcan temas que recuerdan al sonic temple nada menos, aunque se llame Goat...y cierran con el tema menos The Cult "clásico" que les he escuchado (y que suene bien) que es sound and fury. 

 En los mentideros rockeros, cuando ha salido el disco he visto que las discusiones iban, más o menos, en si el disco estaba más cerca de la cabra o de Beyond good and evil, son muchos los que ha visto conexiones con ambos discos. Eso en el fondo debería dar igual. Es un gran disco de the Cult, otro más, por más que quizás falte un tema que realmente vaya más allá, como lo era for the animals en su predecesor, pero que The Cult grabe un disco así en el 2016, lo que hace que tenga más mérito. Que estamos en etapa de vacas flacas...









sábado, 26 de marzo de 2016

Alex Harvey, el rockero más original de Glasgow y su sensational Alex Harvey Band




Alex Harvey fue uno de los artistas de rock más peculiares que han existido. Por pionero, tenía edad para ello (era más o menos de la quinta de Elvis) y por haber persistido hasta que el cuerpo le dijo basta, inasequible al desaliento, en los ochenta. Ahora aparece una retrospectiva de catorce discos, ahí es nada, que arranca en 1963 y termina en 1983 con su muerte repentina y para poner un poco de luz en el asunto, si es que no conocéis a este cantante escocés, yo voy a hablar de la etapa que mejor conozco, que también es la más famosa relativamente hablando de su carrera: la sensational Alex Harvey Band. 

Estamos a principio de los setenta  y Alex Harvey es ya un veterano que ha ganado tablas a base de mucho trabajo y de no comerse, como se dice vulgarmente, ni los mocos. Empezando en Hamburgo, compartiendo escenario con los Beatles, acercamientos al soul, al blues, coqueteos con la psicodelia instruyendo a un joven David Bowie o musicando poemas de poetas checos y la versión británica del musical Hair. Vamos, que se había apuntado a cada carro del rock a medida que éste iba creciendo. Todo eso lo iba a plasmar en su nueva banda, incorporando el glam del momento. Todo eso iba a ser the sensational Alex Harvey Band, o SAHB, para abreviar. Rock guitarrero de una banda que incluye a músicos que van a tener un nombre en unos años, Zal Cleminson, Hugh McKenna y Chris Glen que se atreve con cualquier cosa, teatralidad, drama, todo al servicio de un frontman que en escena se las sabe todas e impacta, tirando de voz rugosa y aspecto peculiar, de rocker que lo ha visto todo ya (más o menos lo que era en realidad)


la banda en los días de gloria

Durante unos años, hasta 1977 más o menos, la banda publica numerosos discos, en los que Harvey y compañía plasman en canciones esa mezcla curiosa que los caracteriza, desde el rock más crudo:


a versiones algo pasadas de rosca de versiones...ya de por sí pasadas de rosca:


pasando por la teatralidad:


Y dejando un algún temazo para el recuerdo:


Como veis inclasificables, más en directo, el otro punto fuerte del grupo donde entraba el componente visual y que no se cansaron de hacer en esos cuatro o cinco años de vida en común y éxito. Tanto que les dio para sacar un directo setentero de esos a tener en cuenta, titulado simplemente Live, que ha entrado en alguna lista de los mejores discos en directo, como digo por méritos propios:


También destacaría the penthouse tapes, uno de los discos de versiones, con algún tema propio, más curiosos que hay, ríete tú del Spaghetti incident. Aquí Alex Harvey y compañía se atreven con Del Shannon, Leadbelly, Alice Cooper (con el que compartían teatralidad, claro) y hasta el clásico cheek to cheek. Como suele decirse, con un par:



No llegarían más allá de un nuevo disco y la banda se deshizo en 1978. Los tres músicos que le habían acompañado se convirtieron en escuderos del rock y a lo grande: Zal Cleminson estuvo en Nazareth, Chris Glenn y Ted McKenna pasarían a ser la sección rítimica del Michael Schenker group...ejemplo de que en SAHB había talento. En cuanto al propio Harvey, siguió erre que erre, inasequible al desaliento, formando una nueva versión del grupo y explorando terrenos cercanos...¡al jazz más estándar! Este hombre era una esponja musical.
  

Por supuesto girando y girando, hasta que el corazón dijo basta en una gira por Bélgica en 1982.  A pesar de eso, su carrera fue prolífica y ahí tenemos esa caja de 14 cds, de los que la mitad casi tienen que ver con la banda. Aunque si no os queréis meter en profundidad en la carrera del escocés, cosa comprensible si no lo conocéis, yo recomiendo ese live que he mencionado mas arriba. Siempre habrá un palo que haya tocado que os guste. Fish de Marillion (que ha llegado a hacer dos versiones de la banda) Lou Reed o Nick Cave, nada menos, se han declarado incondicionales del hombre, así que...algo hay.


viernes, 25 de marzo de 2016

Jimmy Bain



Ha tenido mala suerte (y espero no sonar my cenizo) el bajista muriéndose justo después de Bowie y Glenn Frey, cogiéndonos a todos en shock. Así que su óbito ha pasado casi de puntillas, igual que los homenajes. Hoy vamos a intentar remediarlo un poco en el blog. 

Jimmy Bain ha sido uno de esos escuderos del rock de los que hablo que más pueden tirar de currículum en el hard rock clásico, que es por cierto el sub género donde más abundan este tipo de músicos. Para empezar, después de rechazar entrar en los Babys y tocar en una banda como Harlot, su verdadero bautismo de fuego fue Rising de Rainbow. Elegido por Blackmore directamente, después de verlo tocar en el Marquee, no está nada mal.  

Aunque luego su estancia, casi como es preceptivo en la banda del hoy juglar, fue corta: ya no estaba en la banda para long live rock n roll , su puesto al bajo lo ocupó otro escudero a tener en cuenta, Bob Daisley. Su siguiente paso, con el que pudo haber dado el paso de convertirse en primera figura en lugar de escudero fue la banda Wild  Horses (gran nombre) un supergrupo de segundos espadas con Brian "Robbo" Robertson de Thin Lizzy, Neil Carter (al que en los ochenta veríamos al lado de Gary Moore) y Clive Edwards a la batería.



Wild Horses sacaron dos discos, pero no consiguieron tanta repercusión como querían, eran tiempos, quién lo diría de abundancia de buenas bandas...Bain intentó seguir con la banda como quinteto cuando se fueron Robertson (a Mötorhead) y Carter (a UFO) pero no funcionó, así que durante un par de años, estamos en los primeros años, trabajó como músico de estudio, engordando el currículum: Roger Chapman, Roy Harper, Gary Moore y... Kate Bush (curiosa incorporación)

Por esa época ayudó también a Phil Lynott, de quién era amigo con su par de álbumes en solitario, girando con él (tocando teclados) y también componiendo al alimón, por ejempo esta canción la firmaban ambos:


Pero por lo que será recordado Jimmy Bain es por su siguiente paso. Nada menos que ser el bajista de Dio en su etapa clásica. Normal, ya había coincidido con Ronnie James Dio en los días de Rising...aunque de Dio como banda recordemos al frontman en plena forma y a Vivian Campbell en plan guitar hero, la aportación de Bain al grupo no fue poca cosa, ya que compuso algunos temas míticos para holy diver con el pequeño gran hombre, entre ellas el tema título o rainbow in the dark. 


Y también firmó el famoso stars, el we are the world para jebis...Después de salir de Dio a finales de los ochenta, llegó el declive,el mismo que sufrieron tantos veteranos del hard rock. Montó una banda que no funcionó más de un disco, llamada World War III y fue tirando hasta que se subió al carro de la nostalgia, con proyectos como Hollywood allstarz tocando clásicos o 3 legged dogg. Su último momento grande fue cuando volvió con Dio en los primeros 2000. No sería lo último que haría relacionado con Dio, cuando en el 2013 volvió con Vivian Campbell y Vinny Appice para el tributo de the last in line, pero ya entonces andaba bastante fastidiado y en rehabilitación. Por añadir un dato curioso, no podía tocar o grabar más allá de las diez de la noche. 

Los últimos años han tenido que ser duros para él, tenía neumonía y un cáncer de pulmón que es lo que finalmente se lo ha llevado, los fans más acérrimos del hard rock sabían que estaba bastante mal y finalmente se ha ido, trabajando en el crucero que montan Def Leppard, trabajando y en parte sobreviviendo, como muchos músicos de su generación. En fin, quedémonos mejor con ese currículum más que notable de otro escudero del rock fundamental. 


jueves, 24 de marzo de 2016

Ray y Dave Davies: más de cincuenta años juntos






Los dos hermanos Kinks deben ser los hermanos más longevos del mundo de la música. Con sus parones llevan trabajando junto más de cincuenta años, que se dice poco. Hay "parejas de hecho" que han durado tanto como ellos, pero no se me ocurre otra con lazos de sangre (Quizás los Everly Brothers) En diciembre Ray subió al escenario en un concierto de Dave:


y yo por lo menos lo veo con cariño y ternura, a pesar de que se nota y mucho que ya no están para cosas grandes. Caray, cincuenta años, tantas y tantas cosas juntos...

Empezando por supuesto por como inventaron el "proto heavy metal" al componer you really got me, con Ray componiendo el mítico riff al piano y Dave, que solo contaba con diecisiete años subiendo el volumen del ampli al máximo y rasgándolo con una cuchilla para que sonara más distorsionado aún. Curiosamente con un modelo de guitarra bastante desconocida, una Harmony meteor 

guitarra y guitarrista

Su rivalidad y las tensiones son muy famosas y es curioso que la animosidad parece que venga de parte de Ray Davies, celoso de su hermano desde que nació. Dave asegura que no sintió celos de él hasta que tuvo veinticinco años y los Kinks estaban ya en pleno apogeo. También es él el que ha tenido el papel protector en la pareja y ha sido inspiración de algunos de sus temas sesenteros, es él quién está detrás de 





Evidentemente Ray es mejor compositor y el peso de sus canciones es mucho mayor, pero cuando ha sido Dave Davies el que ha tenido una buena canción y su hermano le ha ayudado a componer, han salido grandes cosas: 



En fin, parece que con ese último detalle compartiendo escenario, las diferencias entre los dos se han limado y si no hay reunión de la banda, que ya he dicho que no los veo muy en condiciones a ninguno, al menos que no haya dimes y diretes y nos quedemos con el impresionante legado de los dos hermanos Davies. 


domingo, 20 de marzo de 2016

Viajes en la Tardis: Julio Iglesias, pionero de la globalización





Y aterrizamos...


ojo a la postura de Julio y la única chica...

En un nuevo viaje al pasado, la Tardis nos descubre al precursor de la globalización y la multiculturalidad, que fue nada menos que el español más universal, que no es el Quijote sino por supuesto Julio Iglesias. A él le debemos que en un tiempo ya muy lejano, mucho antes del google maps e incluso de las guías del Lonely planet, nos descubriera en la piel de toro lugares como la isla de Pascua o la paradisíaca Tahití. Y hablo totalmente en serio. 

Estamos en 1977 y nuestro Julio es un artista ya conocido fuera de la piel de toro, pero lejos todavía de los niveles de locura de los ochenta, con Chulius tirando de bronceado y terno elegante. A nuestro ya conocido Valerio Lazarov, adaptándose a la transición, se le había ocurrido una idea para promocionar artistas, como de costumbre entre genial y absurda: un documental turístico musical, en plan conceptual. Y hablo totalmente en serio. 

Porque eso es lo que fue (y hoy en día sería totalmente inviable) "Julio Iglesias al sur del Pacífico", un programa especial con nuestro héroe trasplantado de golpe y porrazo a la Isla de  Pascua chilena y a Tahití, para contarnos las bondades de esas lejanas tierras de ultramar, entre canción y canción suya. El resultado, por supuesto, es atómico: veremos al gran Julio dándose un garbeo por las famosas estatuas,
Leyendas de ayer y de hoy
 compartiendo plano con el ballet folklórico de la isla o dándose un paseo en velero, fomentando su moreno ya casi legendario o ligando con unas tahitianas locas por el asunto (El Julio Iglesias del "y lo sabes" estaba empezando a obtener resultados) Absolutamente único e irrepetible documento, en el que como muestra un botón, vemos a Chulius mano a mano con Albert Hammond, con una pinta más que sospechosa de haberse excedido ambos con los mojitos antes de ponerse a cantar. 


Pero ojo que la cosa no queda ahí. Saltamos unos años, a 1982 y nos encontramos nuevamente a Julio en Tahití protagonizando otro especial televisivo en un lugar paradisíaco, ya sí que sí a punto de convertirse en el fucker frontman definitivo de la década. Ahí se nos planta, sí en un documento más antológico si cabe que el anterior, con Chulius presentando el asunto dándose un bañito y luciendo pecho lobo, antes de insertar el clip de Quijote, ese temazo con el que suele abrir sus conciertos, toda una declaración de intenciones vital con sección de viento, en un yate, por supuesto con pabellón español, que es de lo que presume por donde va.

 

Pero ojo que enseguida viene amor con Julio sacando el repertorio clásico de tics, con uea y todo delante de un nuevo grupo folklórico para ponerse sin pausa melancólico con momentos, aparecer de marcha en la playa con las folclóricas y un par de turistas con pinta de estar casi en celo (y de muy bien ver) pero al día siguiente Julio por una vez parece que amanece solo y se nos pone a recordar a Nathalie en mitad de la hierba...antes de volver a salir de marcha con las de antes y arrancarse con si el amor llama a tu puerta, donde una tahitiana y una rubia le ponen ojitos, aunque no entiendan qué diablos canta Julio...y aún hay tiempo para que collar al cuello Julio se nos ponga melancólico otra vez con no me vuelvo a enamorar mientras el sol se pone sobre el horizonte de Tahití. Único. 


Julio Iglesias, un hombre que amplio nuestros horizontes como guía turístico sin dejar de cantar y ¡encima le dio tiempo a ligarse a Vaitiare, marcándose un Marlon Brando!


y lo sabes









Paul Kossoff

En sus días de guitarrista precoz

Se cumplen cuarenta años de la muerte de Paul Kossoff, el guitarrista de Free, un músico algo maltratado por el recuerdo, en parte por haber fallecido tan joven, sí, pero al que no se recuerda (y no se trata tampoco de comparar entre genios malogrados) como por ejemplo a Tommy  Bolin, al que perdimos más o menos en las mismas fechas y del que todavía se saca material póstumo. Paul Kossoff tenía mucho talento. De hecho la primera vez que vi a un guitar hero en acción (quedándome ojiplático) fue en el mítico vídeo de Free en la isla de Wight

Kossoff tiene la biografía típica del guitarrista legendario de rock. Hijo de un actor famoso en los años cincuenta, David Kossof, a los diez años descubre su interés por la guitarra y ya no hay espacio para más en su vida. Recibe formación clásica, toca la guitarra española, pero lo suyo es tocar de oído, por instinto. A los trece ya está loco por el blues que ha "invadido" el Reino Unido y empieza a tocar en los clubs donde también se engancha a las pastillas cuando todavía es un crío. Desarrolla una especialidad, el vibrato, que será su gran aportación a la guitarra eléctrica y funda su primer grupo, Black cat bones. Simon Kirke le observa un día y queda intrigado por el talento y la entrega de ese guitarrista bajito. Luego ambos coinciden en una sesión para el bluesman americano Jack Dupree y el siguiente paso ya es fundar Free con Paul Rodgers y Andy Fraser. Conecta muy bien con Rodgers y pronto se convierten en el grupo promesa (estamos en 1968) del momento, debutando con tons of sobs. En parte gracias a Kossoff y el vibrato, que atrae la atención de todo un Eric Clapton, todavía en estado de gracia en Blind Faith, a los que telonean en una gira americana. 

Enseguida vienen más discos, como el homónimo "free" donde Paul Kossoff amplia sus registros, como en este tema acústico: 


Luego vendrá allright now, con su riff legendario y dos discos más, todo en el plazo de dos años. En directo funcionan a lo grande


Pero las tensiones entre Andy Fraser y el cantante acaban con la separación del grupo, quemado también por el ritmo de gira/disco/gira que llevaban, dejando perdido a Kossoff, para el que Free lo era todo y que volvió a engancharse a las pastillas. coqueteando incluso con la heroína, una adicción que le costaría la vida.

Volvería a la música con Simon Kirke y dos músicos extranjeros Rabbit Bunwrick (luego teclista de the Who) y el bajista japonés Tetsu Yamauchi (que pasaría por los Faces) algo que a la postre sería el retorno de Free con heartbreaker. Pero sus problemas con las pastillas fueron demasiados, tanto que sería expulsado del grupo para su última gira, aunque curiosamente inspirara a su amigo Rodgers para componer un par de canciones legendarias de Free, come together in the morning y por supuesto wishing well


Fuera de Free grabaría un disco en solitario back street crawler, apreciado pero relativamente desconocido donde destaparía el tarro de las esencias, acercándose al jazz y a los temas largos: 



Tocando con John Martyn en la época
Pero las drogas se cobran su precio: sufre una úlcera estomacal, un infarto y está a un tris de morirse. Esto sucede en 1975. Kossoff intenta cambiar por primera vez y marcha a Los Ángeles para grabar su segundo disco en solitario. Las sesiones no van bien, pero coincide con Kirke y Rodgers, que están arrasando con Bad Company y parece reconciliarse con ellos, incluso se marca jams con ambos. Pero en un vuelo a Nueva York ingiere unas píldoras, probablemente Valium y su corazón dice basta. Solamente tenía veinticinco años...

 Se fue un tipo con talento, que no supo acostumbrarse al mundillo ni superar que no estuviera en Free. Pero, como se dice en esos casos, queda su legado, los discos de Free y su trabajo en solitario, donde vemos a un guitarrista talentoso, que admiraba a leyendas como BB King y a coetáneos suyos como Hendrix, Clapton, Peter Green o Steve Cropper, sin desmerecerlos y del que hoy en día, Paul Rodgers reconoce que nadie ha podido reemplazarlo. 






sábado, 19 de marzo de 2016

Españoles contra corriente: Alarma!!!/en el lado oscuro



Estamos viendo últimamente (algunos  por lo menos) mucho a Manolo Tena en la tele, en ese extraño reality llamado a mi manera en la que "viejas glorias" de los ochenta se toman unas copas y se versionean unos a otros, sin mucho sentido. Cuando aparece Tena cantando o hablando, al menos yo tengo sensaciones encontradas. De tristeza, porque se nota que los excesos le han pasado más que factura (aunque ahí está) y al mismo tiempo de admiración, porque este hombre tiene el mojo en su voz. No hay más que ver cómo dignificó una tontísima canción como es soldados del amor. 





No es, eso sí, el único que impacta visualmente...


Luego repasas su carrera e inevitablemente te detienes en Cucharada, un proyecto inclasificable, pionero del rock teatral en España, que quizás tenga su espacio más adelante en esta mini sección y por supuesto en Alarma!!! 



Un poco como pasaba con Pistones habrá quién piense que Alarma no era una banda contracorriente o de culto, si tiene un tema tan conocido como Frío. Eso es relativo, ya que frío se convirtió en un clásico después, gracias probablemente a una versión que hicieron los Secretos del tema. Alarma!!! o Alarma fue un grupo que nadó contracorriente, se puede decir que eran demasiado duros para el pop y demasiado blandos para el rock duro y su historia fue muy corta. Un primer disco homónimo que tuvo una acogida tibia, este en el lado oscuro y un tercero que ni siquiera salió oficialmente al mercado, todo en dos o tres años. Suficientes para dejar su impronta, se ve muy bien en este disco (aunque en el debut haya joyas como para ti)


Alarma es el grupo español que mejor desarrolló algo que podíamos definir como el "riff elegante" (pensar en preparado para el rock and roll o la misma frío y entenderéis a qué me refiero) Era una evolución natural de Cucharada a un sonido algo más ochentero, en el sentido de más cuidado, casi con mimo, ahí está la inspiración de Police, que ya quisieran, por cierto, haber firmado alguno de los temas de Alarma. También está esa voz inconfundible de Manolo Tena, entonces se le conocía como José  Manuel Tena y su talento al componer, la declaración de intenciones que es preparado para el rock n roll, la curiosidad de Ayayaya, el tema más animado de un disco que destila bastante melancolía, un frío que cada vez que la escuchas aprendes algo nuevo y que es un tema que debe figurar en el panteón del rock español, diciendo adiós en la que la voz de Tena (es casi un instrumento más) funciona muy bien en un corte más directo, Marilyn, que en su momento fue un "éxito" un acercamiento muy peculiar y emotivo al mito de la rubia, cansado de esperarte, que es la canción que tiene ese toque Police al que por supuesto se amolda perfectamente la voz de Manolo Tena y para terminar el disco deja de llorar, energía para rematar la jugada, con buen solo a mitad de canción (otro de los puntos fuertes de esta banda, qué bien los intercalaban) Gran disco



Luego llegaría ese tercer disco fallido, Tena se marcharía a Miami y México, sus dos compañeros, Jaime Asúa y José Manuel Díaz se dedicarían a trabajos como músicos de estudio y Alarma sí se convertiría en grupo de culto, aprovechando la fama de Manolo Tena en los noventa con Sangre Española. Ojalá ahora con el programita de marras, aunque tiene un tufillo a nostalgia barata que echa para atrás, haya quién descubra o redescubra al grupo. 



viernes, 18 de marzo de 2016

25 años de Wicked game (el recopilatorio detrás de la canción)






Un aniversario curioso de un disco curioso. No se suele destacar (con razón) recopilatorios y menos cuando cumplen años, pero con éste de Chris Isaak de 1991 quizás merezca la pen hacer una excepción 


 Sobre todo porque gracias a la canción que le da título y  que supuso que saliera el disco al mercado permitió al americano convertirse en un tipo verdaderamente popular, más que nunca, en un momento en el que podía decirse que iría contracorriente (un tipo con aires de rockero clásico y crooner) en el año alternativo por antonomasia. Y que además es un tema destacado, el propio Isaak opina que es u reflejo de lo que le gusta hacer: buenas baladas, con un punto de oscuridad pero con melodía y algo bueno en ella. Exactamente lo que es wicked game. 



Que curiosamente había disfrutado de una segunda vida como single después de pasar, relativamente desapercibida dentro de su disco heart shaped world.. David Lynch la colocó en su película de wild at heart o corazón salvaje (sí, Nicolas Cage luciendo chupa de piel de lagarto) además de lanzarse a dirigir un videoclip tórrido a la par que elegante (realmente es de diez) con la modelo Helena Christensen que conectaba con la película. Por cierto con lava flotante debajo de los pies de Chris y el vapor que es lo que se ve de fondo...volcanes, Hawaii y Helena Christensen, palabras mayores.

Como diría Chiquito: "fuegorrr"

 Por cierto que Chris Isaak fue el caballero que todos suponemos con la modelo, cambiándole la habitación del hotel, porque la suya era bastante mejor que la de la danesa Aunque luego la novia del americano llamó, contestó Helena Christensen y se lió una buena. En el fondo Isaak también es un poco "guarromántico" 

Se le debió quedar una cara así después de la bronca
En fin, fueron los dos trabajos de Lynch hicieron el "milagro" de convertir a Chris Isaak casi de golpe y porrazo en un artista conocido en medio mundo y Warner, la misma compañía que no había visto potencial en la canción para sacarla como single menos de dos años antes se sacó este recopilatorio de la manga para saciar la "sed de Isaak" 

Picaron aquí y allá en la discografía, todavía corta, de Chris Isaak y el resultado fue bueno, un disco homogéneo en el que nos encontramos you owe me some kind of love, blue hotel, dancin, algún tema que luego se ha olvidado un tanto como funeral in the rain y Wicked Game abriendo y cerrando el disco, la última una versión instrumental que además funcionó muy bien, sigue siendo su disco más vendido. Nunca se sabe qué puede pasar con una canción, este es el mejor ejemplo. En parte le debemos que Chris pudiera seguir grabando y que  un par de años después nos dejara forever blue. 





jueves, 17 de marzo de 2016

Sturgill Simpson, más allá del country


el sombrero es para despistar...

Ha pasado hace poco este singer/songwriter americano por la península, por cierto con algún lleno y algunos hemos descubierto a un tipo talentoso a más no poder. Tanto que sorprende que se le etiquete como artista country, outlaw...detalles de eso tiene, pero hay mucho más. Estamos delante de un tipo que se está calzando los zapatos de los singer/songwriters más heterodoxos, al estilo Warren Zevon. 
¡Se da un aire al Robert Plant perillas!





Algunos detalles se intuyen ya en su biografía: de Kentucky, su padre era policía  de narcóticos que trabajaba infiltrado ¡Cómo Crockett y Thubs! Empezamos bien. También pasó por la armada (como los Village People) y al salir se quedó a vivir en Japón...

A su vuelta sí que estuvo en una formación de bluegrass, tras lo cual empieza su carrera en solitario, que de momento tiene dos discos (hay un tercero en el horno) high top mountain y metamoderns sounds in country music (aquí parece que quiera que le llamemos artista country "moderno" o 2.0) donde se aprecia más el talento y lo variopinto. Éste es el disco que le ha hecho más popular y los parabienes de gente como Dwight Yoakam o Willie Nelson. Vaya, más country que nos encontramos por el camino... 



Aquí tenemos a Simpson en temas como turtles all the way down...y ahí hay un eco clarísimo de Van Morrison, del mítico de Moondance, long white line es puro country rock, vamos a tener bastante electricidad en el disco, the promise es una versión de When In Rome llevándolo casi al terreno crooner, life of sin suena a Johnny Cash combinando slide y acústica, en it ain´t all flowers nos encontramos con loops y un toque psicódelico buenísimo...y sí, outlaw country, accesible a todo el mundo eso sí como railroad of sin...como podéis ver, variado y bueno. Los textos también merecen y mucho, la pena. 

Además, después de este disco ha seguido regalando perlas, como un tema grabado para la serie de Scorsesse Vinyl, a la que seguro ya le habéis echado alguno un ojo o un adelanto de su nuevo trabajo, brace for impact, más rock que nunca

Vamos, que estamos hablando de un tipo con verdadero talento, que debería escapar a etiquetas. Escucharlo es una experiencia. 






domingo, 13 de marzo de 2016

Tormentas imaginarias y todo lo que vendrá después







Terminamos de hablar de los Cero después de este fin de semana intenso con su vuelta en Madrid. 
Aprovechando el tirón de la reunión se ha publicado una caja con cuatro de los discos que sacaron para Zafiro, que por cierto se vendía en el puesto de merchandising en los conciertos, en formato 
vinilo y cd. Pero faltan, supongo que por los líos de los derechos, los dos últimos trabajos de la banda, donde alcanzaron probablemente su pico de forma más alto: Tormentas imaginarias, de 1993 y todo lo que vendrá después, de 1995. Los dos imprescindibles, por cierto.



Tormentas Imaginarias tiene ese sonido tan propio de los Cero que suenan casi punk a veces teniendo a la vez buenas melodías (Zapatos de piel de caimán o mi sombra y yo) temas lentos que han ganado mucho con el paso del tiempo como un cielo de color vino (con piano y un saxo incrustado) unos temas acústicos que le pegarían perfectamente a los Más Birras como todo comienza a girar o a Tom Petty como el fantasma de la soledad (menudo sonido de cuerdas) temas más contundentes como para impresionarte (José Ignacio Lapido se destapa no solo como compositor sino como guitarrista, se puede apreciar perfectamente en este tema ) se permiten cerrar con un guiño psicodélico como es hora de enloquecer y por encima de todo está el tema titulo, que particularmente es el tema de la banda que más me gusta. 

Y todo lo que vendrá después no se queda atrás. Es el disco de 091 que mejor producción tiene, siendo curiosamente el último, es algo que se nota en cuanto escuchas un hombre con suerte o sigue  estando Dios de nuestro lado todo lo que vendrá después o nada más por hoy, un tema en el que recuerdan un poco a una banda "hermana" como Lagartija Nick por el toque de distorsión, aunque sea ligero, pero tampoco faltan los acústicos arrebatadores (nubes con forma de pistola) temas que son carne de cañón de directo como 2000 locos y como colofón una canción fundamental para entender que ésta es una banda excepcional, la noche que la luna salió tarde. 

Si habéis estado en estos conciertos o los que vendrán y os pica el gusanillo no os quedéis solo en esos discos más "antiguos" (poca broma con 12 canciones o el baile de la desesperación) que no merecen quedar en segundo plano. 




viernes, 11 de marzo de 2016

091 Joy Eslava 10/03/2016: Este es vuestro tiempo



Al fin he podido ver a una de mis bandas nacionales favoritas en directo, una espinita clavada que me he quitado. Está bien que pasen los años y sin embargo cuando llega la fecha del concierto notes ese "puntillo" de ilusión que hace que se te acelere el pulso. Además ¡Ha merecido la pena!

Llenaron la famosa Joy (que para mí lo mejor que tiene es ese escenario grande siendo un sitio relativamente pequeño) como se preveía y curiosamente vi mucha gente más joven de lo que creía, de treinta-cuarenta...también me ha sorprendido ver lo bien que están los miembros de la banda, aparte de Lapido y José Antonio, que son los que se han mantenido algo más en el candelero. No parece que hayan pasado veinte años,alguno como Jacinto Ríos, el bajista, están incluso mejor ahora. Hay buena cosecha por Granada, de la que mejora con el paso de los años. 

La banda suena potente, aunque con dos guitarras y con el público entregado el sonido sufre a veces, pero eso no es lo más importante, desde luego, si lo comparamos con el disfrute de poder volver a verlos o verlos de nuevo y el público estuvo a la altura: nada más empezar (no hablaré mucho del setllist por si lo mantienen estas dos fechas que les quedan en Madrid) ya estaban clavando los temas y no hubo bajón. Los 0 tampoco lo permiten, enlazan prácticamente un tema con otro sin hacer pausas ni dar mucha tregua y así el setlist, en casi dos horas de concierto, abarca un montón de canciones, de las dos épocas que al menos yo distingo en la banda, la que llega hasta canciones sin piedad y la posterior que termina con todo lo que vendrá después. A la gente le dio igual que mezclaran temas más antiguos con los de los últimos discos (aunque las más recientes tengan más de veinte años, ahí es nada) hay que ver como coreamos todos otros como yo, un cielo de color vino o en la calle. José Ignacio, por supuesto dio un recital a la guitarra, es curioso verlo in situ en un papel más secundario,entre comillas, que cuando toca en solitario, aunque sus temas suenan mejor en la voz de Pitos: salvando las distancias, son los Townshend&Daltrey granaínos: además Jose Antonio también hace bailar el micro...

Y claro, no tiene precio escuchar y diría que con una atmósfera más emocionante que en mítico disco del último concierto canciones como (no creo que vayan a faltar estas dos noches) tormentas imaginarias o la canción del espantapájaros, claro. Por cierto hay doble vis y de escándalo...

En fin, que ojalá no se queden aquí. Han vuelto en mejor forma, al menos eso creo yo, que los mismos Héroes del Silencio o Enemigos, dos grupos casi coetáneos que se han marcado unos "comebacks" parecidos y es un lujazo tenerlos en activo. Respetando que tengan sus vidas al margen del negocio, si ven la posibilidad de continuar, como han hecho precisamente Josele y cía, por mí que no lo duden. Aquí hay mucha tela que cortar todavía...se presiente un futuro aunque sea imperfecto. 

En loor de multitudes. Al fin han tenido
los cero  merecida recompensa

domingo, 6 de marzo de 2016

Bronco Bullfrog: "neo sixties" que resisten


aquí con guiño indirecto a los Enemigos...

Cómo mola esto de las etiquetas, oiga. Con esto de "neo sixties" se etiqueta a esta banda británica de Leicester admiradora y practicante de psicodelia/sonido beat sesentero que resiste y se resiste a que su sonido "retro" caiga en el olvido. No en vano llevan veinte años en el asunto, en parte gracias a un sello hispano, Mushrow Pillow, con parón y vuelta a las andadas, apostando, en esto no se puede ser más retro, por lanzar singles de siete pulgadas en vinilo (hay que tener un punto de locura también) de mucho nivel, estos tipos están en buena forma... Veamos un par de muestras: 




No creo que haga mucha falta decir que hay ecos por todas partes de Kinks, The Move o hasta de los Beatles más psicodélicos, con un pelín de sonido garajero y que no suena desfasado, por muy retro que sea. Estos tipos merecen la pena, aunque sea una lástima que no hayan apostado por un álbum convencional, aunque hay están esos discos que grabaron hasta el 2004 como seventhirtyeight o the sidelong glances of a pigeon kicker que de haber salido en 1967 serían clásicos de culto, con canciones como éstas:





¡Hasta tocaban para el público de cartón piedra de los conciertos de Radio 3!

viernes, 4 de marzo de 2016

Glenn Frey, rock ochentero para molar


Se huele el savoir faire
(y el aroma a varón dandy) desde aquí
De haberme sumado a los obituarios (nunca tiene uno ganas de eso) cuando falleció Frey hubiera caído en los lugares comunes: Eagles, Hotel California, el disco de Greatest hits, armonías vocales y take it easy (canción que me encanta) así que...mejor no sumarse. 

Pero si es posible hablar de Glenn Frey sin la alargada sombra (qué oportuno) de las águilas. De su etapa en solitario en los ochenta, cuando se quitó el bigote, se cortó el pelo y se animó a hacer rock más comercial, mainstream y para todos los públicos, de ése, eso sí, que sin tener muchas esencias molaba. Por lo menos a mí. 

Así tenemos temas como: 




o la primera conexión con Miami Vice, con videoclip anticipando la estética y su propia presencia en la serie (apareció, como otras estrellas en la serie en un capítulo) 


Ayudando a que el soul se acoplara a la década...

Y por supuesto su alianza con el cine. Superdetective en Hollywood mola más con el tema de Frey y ese Axl Foley de incógnito liándola en Detroit con un camión...mano a mano con Harold Faltermeyer. Más ochentero (para bien) imposible


Y por supuesto, el temarral. Ese saxo, ese Sony fardando con hombreras, esa Nueva York de noche...sigue sin hacerse un tema igual para pasear por la gran manzana por la noche y pensar en como mola uno. Como las "ochentadas" de Frey.



jueves, 3 de marzo de 2016

Jeff Buckley, un "yonqui musical"




La expresión no es mía, sino de Dave Lory, su mánager y me parece apropiada. Ya sabíamos que Jeff Buckley era alguien capaz de llevar las versiones adonde nadie prácticamente las ha llevado (sí, Hallelujah) pero ahora podemos entenderlo en toda su magnitud. Gracias a una nueva exhumación de sus archivos que dan forma a un nuevo disco póstumo, You and I, hecho a base de versiones "Buckleianas" antes de su  debut. 
Jeff Buckley 1992, a punto de
convertirse en yonqui musical
En los años en que grabó ese material, estamos hablando de 1993 es cuando Buckley se convirtió en ese yonqui musical, una verdadera esponja que absorbió influencias de todo tipo de un modo asombroso y que le servirían para dar forma a un disco excepcional como Grace. En esos años tocaba en clubes de Nueva York con el Sin-é que dio nombre a otro disco póstumo como eje principal y era la sensación del momento, al menos en cuanto a compañías, que se habían dado cuenta que había algo en el hijo de Tim Buckley (y tanto) hasta que finalmente Columbia se llevó el gato al agua. A Jeff le pidió  Steve Berkowitz, el A&R de esa compañía que se haría cargo de su carrera que escuchara, que hiciera suyas versiones y creó al yonqui musical. Buckley escuchó y escuchó, descubriendo cosas, ahí es nada, como Blonde on Blonde y Astral Weeks y ya no pudo parar. Como decía su mánager se convirtió en un yonqui musical, era su vía de escape, de distraerse, lo que para otros podían ser las drogas. Al fin y al cabo ya entonces era alguien vulnerable,solitario...el siguiente paso sería probar a cantar esas canciones delante de un micro, al fin y al cabo era un neófito en asuntos de grabación, no tenía confianza en sus propias canciones (quién lo diría) Tal vez así se quitaría la presión de que lo consideraran un "hijo de..." Ése es el material que aparece en este You and I

Haciendo un receso en jornadas de una a nueve
Grabado en tres días en Nueva York, en los estudios Shelter island, con él a la guitarra eléctrica, acústica o teclados y sin ninguna presión, nos encontramos con material de todo tipo, de ése que Jeff  Buckley había ido absorbiendo como esponja sobre la marcha. La cosa impresiona y sorprende a partes iguales: Dylan, Sly and the family stone (grupo que al parecer no conocía) el tema de la peli de Bagdad Café, blues rural, Led Zeppelin y Morrissey y los Smiths. Bueno, nadie es perfecto, que dirían en con faldas y a lo loco...lo más destacado es que no son versiones exactamente lo que hace Buckley y he aquí la prueba del inmenso talento que tenía: todas las canciones se convierten en suyas y de qué manera. Tanto que se hace corto el material, pero tranquilos que es probable que haya un "you and I part 2"  encabezado por la primera versión que hizo del Hallelujah y es que hay unas cuarenta canciones registradas. En fin, ya sabemos lo que le gusta a la industria del disco sacarse cosas de la manga y a cuentagotas. Lo importante es que hay canela fina en este material. Con yonquis musicales así, da gusto. Echad un vistazo: