viernes, 30 de septiembre de 2016

40 años de Gonna fly now


Rocky, la película, está de aniversario, cuarenta años de su estreno y quiero hacerle un pequeño homenaje a una película muy especial para mí, a través de la música. En este caso del tema mítico de Bill Conti. 

Que también, como otros aspectos de la película,es algo especial. Seguramente hay casos anteriores en que una canción tiene su propio espacio en una película sin ser un musical y todo encaja, pero ahora mismo, por no ser tan cinéfilo, no se me ocurre ninguno. El caso es que sí, el tema funciona a las mil maravillas y marca el camino a seguir. 

Y todo hecho de manera modestísima, al nivel del film. Conti, que componía su tercera banda sonora, no contó precisamente con una gran orquesta ni mucho tiempo en el estudio y lo solventó brillantemente. No sólo por esta canción, sino por temas como Philadelphia Morning o la fanfarria del comienzo. Una prueba de que este tipo tiene talento, que no se le ha reconocido tanto como a otros popes de las bandas sonoras. Igual que a John G Avildsen, el director de la película, que también hizo méritos con el tema. Lo primero, decidiendo que necesitaba esa canción para cubrir ela secuencia de entrenamiento, luego dándole título, que no tenía al principio ("debería ser casi como si Rocky volara ahora" dijo...y lo clavó) y por supuesto grabando la secuencia, que también tiene su historia. 

Avildsen eligió escenarios "reales" a lo largo y ancho de Philadelphia y lo grabó todo en plan "guerrillero". Se subió a una camioneta con Stallone y una cámara y fue por la ciudad, grabando sin permisos. Veía algo que le parecía bien y hacía bajar al bueno de Sly, con su chandal gris viejo para que bajara y empezara a correr. Por eso la gente se le queda mirando en el mercado...estaban viendo correr a un desconocido (entonces Sylvester Stallone lo era) detrás de una furgoneta sin ningún sentido...por eso le tiran una manzana de forma improvisada, ahí Stallone estuvo al quite. También cuando esprinta en el puerto delante del barco, es algo improvisado. Al director le gustó esa imagen, hizo bajar otra vez a Stallone de la furgoneta y esprintar...compitiendo con la camioneta. Sly estaba en buena forma y sin esteroides...por cierto que después de grabar eso acabó en urgencias. El tío lo dio todo en la película, desde luego. 

Incluso la escena más recordada, la de las escaleras tiene su parte improvisada. No estaba previsto que se grabara más que a Rocky llegando al último escalón, pero a última hora el cámara quiso grabar unos segundos más. Stallone pidió indicaciones (básicamente preguntó qué hacer) y le dieron "carta blanca". Así que bailó un poco y levantó los brazos...y lo demás es historia. 

En fin, hay veces en que eso de que se alinean las estrellas para que todo funcione a la perfección es cierto, Rocky y gonna fly now son la prueba ¡Feliz cumpleaños!

                                                     ¡Y encima con versión disco 70´s !


jueves, 29 de septiembre de 2016

Meat Loaf: braver than we are



Ya hemos podido degustar (algunos) el nuevo trabajo de Meat Loaf con temas de Jim Steinman. Un trabajo que el propio cacho carne está vendiendo como el Bat out of hell 2...como si no existieran ya otros dos. Que son mejores que este braver than we are...que tampoco está mal. Vamos por partes...o filetes. 

Es un buen disco (de atómica y hortera portada) con todos los tics que puedes asociar a Steinman y Meat Loaf, de hecho empieza con un número casi cabaretero a lo Queen en los setenta, who needs the young (que es de lo mejor del disco) pero se nota mucho que Braver than we are no es un disco orgánico, hecho en un mismo estudio, sino que se ha movido mucho material en la nube, con lo que la calidad se resiente. La voz de cacho carne se ha resentido, pero se nota menos que en directo, el amigo aún aguanta el tipo y da el cante. Lo "peor" es quizás ese sonido moderno...que ya era moderno en 2001 y quizás falta un dueto épico de verdad, a pesar de que en braver than we are hay un tema, un bonus con Karla de Vito y Ellen Foley, going all the way is just te start, pero se nota demasiado el corta y pega para que brille.  De las versiones, esos "reflotes" de temas que hace Steinman la verdad es que el gordinflón no ha perdido esa facultad de volver irreconocibles (para bien) las versiones de otros artistas, Loving you is a dirty job y more suenan a otra cosa distinta a Bonnie Tyler o Sisters of Mercy aunque me quedo con los originales, sobre todo con ese dueto ochentero to the max. 

En definitiva, es un buen trabajo, correcto, pero le falta consistencia y esos temas, tipo it´s all coming back to me now, life is a lemon o in the land of the pig, que hacían que te vinieras arriba. Pero es bueno que los dos compinches hayan vuelto a juntarse y que Meat Loaf, que se está prodigando mucho en defender el disco, siga con ganas de dar guerra. El dramatismo que no falte. 



domingo, 25 de septiembre de 2016

Power station, el supergrupo más curioso...y olvidado


No pegaban ni con cola...pero en los ochenta todo era posible

Chic, Robert Palmer y Duran Duran...parece difícil que mezclando a tres artistas así pudiera salir algo que funcionara...pues a mediados de los ochenta se agitó la coctelera y de la unión de los tres salió Power Station, el supergrupo más curioso, por lo menos en antecedentes. 

Es más, Power station tenía que ser un proyecto que sirviera para que Bebe Buell (sí, la famosa groupie y mamá de Liv Tyler) que entonces salía con John Taylor, bajista de Duran Duran cantara una versión funky de T.Rex, con Andy Taylor (el más rockero de los Duranies) a la guitarra y Tony Thompson, ex chic, a la batería. Buell se marchó...cuando rompió con el bajista y los tres hombres decidieron seguir trabajando. Robert Palmer llegó de invitado para cantar a un tema, pero les gustó tanto que le invitaron a que grabara el resto de temas. Y ale hop, ya tenemos a Power station en marcha y con disco debut, llamado the power station. Ahí no fueron originales. 


El disco es una ochentada, con muchas baterías electrónicas, reverbs y sintetizadores, pero funciona y aguanta el paso del tiempo, mezclando estilos, tenemos un poco del funk de Chic, un poco del pop de Duran Duran y algo de blue eyed soul por parte de Palmer claro. Some it like hot, communication...son canciones que habrían funcionado muy bien y el tema más famoso, la versión de get it on, la canción que querían que grabara Buell funciona muy bien, permitiendo que se luzca Palmer y hasta con guitarreo. 

El disco debut funcionó bastante bien pero Palmer se desentendió del asunto antes de salir de gira para emprender su carrera en solitario que iba a auparlo aún más alto. Para sustituirlo hicieron un fichaje curioso, Michael Des Barres un tipo de segunda línea del AOR, un poco como Mickey Thomas de Starship quién para completar el cupo de anécdotas, un par de años después se haría famoso por interpretar a la némesis de...MacGyver. Sí, es el tío que siempre se moría (en realidad tenía más vidas que un gato el tío, la madre que lo trajo) gritando como si no hubiera mañana "Magiveeeer". 


y sí, tenía aires raphaelianos...


Con él llegaron a actuar en Live Aid, nada menos, el gran momento para el supergrupo: 


Poco después lo dejarían, cayendo en el olvido. Tanto que cuando diez años después volvieron con nuevo disco con Palmer otra vez  las voces, no funcionó. Ya fallecidos el cantante y Tony Thompson, son un recuerdo ochentero para muy cafeteros, pero tenían su punto, merece la pena recordarlos de vez en cuando. 








Ayatoladas: Beyonce es (musicalmente) basura


No es la línea del blog la de criticar a mansalva, pero a veces tiene uno ganas de soltar una diatriba imitando el estilo de mis "colegas" iraníes. En este caso, contra los méritos musicales de esta señorita. Que en mi opinión no tiene...

Hace poco ha pasado por aquí de gira, en Barcelona y me ha cabreado que se le diera una cobertura importante en los telediarios, bastante más de un minuto para la "noticia", nada que ver con esos segundos de relleno que dedican a artistas bastante más interesantes en la habitual contribución de los medios generalistas a la "difusión" musical. 

Y no se queda la cosa ahí, porque después del show de la dama he descubierto, con pasmo, que tiene cierto predicamento en el mundo rockero y no por su atractivo, que vamos a dejar esta vez a un lado. Para algunos resulta que Beyonce es la diva (para bien) por excelencia y hay que apreciar como trata el funk, el R&B y no hablemos ya de sus espectaculares montajes: 


Yo aquí, en el "momentazo" que todos alaban de su concierto veo a unas garrulas (también lo hace  en otros momentos con garrulos) haciendo honor al adjetivo. Vamos a ver, que están dando patadas (coreografiadas) en una piscina improvisada. Tiene guasa la cosa. Esto, todos sus conciertos y shows son un espectáculo bastante grotesco en el que lo que menos importa es la música. Beyoncé es hoy en día uno de los puntales de una industria, un lobby o lo que sea que no respeta unos mínimos a la hora de crear o componer, si no que busca atontar, no hacer pensar, no sentir. Eso pienso siempre que veo al público chillando como si no hubiera mañana con cosas como ésta, que en el fondo son ridículos. Y están ganando la batalla, no hay más que ver como estamos y los que pierden son los grupos y artistas, dan igual el nombre o los géneros, que apuestan por lo contrario, muchos de ellos bandas rockeras... 




En serio, no le bailemos el agua a artistas como Beyonce que no se lo merecen y tampoco les hace falta. 


viernes, 23 de septiembre de 2016

Phil Lynott era muy grande (en muchas canciones)



Este año, con los aniversarios de Jailbreak y su propia muerte he vuelto a recuperar a Lizzy y Lynott como hacía tiempo y cada vez me parece una figura más gigantesca, no por alto, que lo era, si no por su talento como compositor. Mira que ha pasado tiempo y no se ha conseguido que pase de ser un músico de culto, para cierta minoría, cuando debería ser mucho más. Phil era muy grande, tenía un talento enorme, más allá de boys are back in town o whiskey in the jar. 

Fue capaz de construir, aunque fuera brevemente, una carrera en solitario al margen de Thin Lizzy en la que demostró que entendía la música que se imponía a su alrededor y la adaptaba a él mismo como músico:


En su último disco con la banda se permitía despedirse con el tema con el mejor solo de toda su carrera, demostrando que aún había mucha magia: 

Podía alejarse del rock más clásico y salir vivo del intento: 


Sabía rodearse de buenos músicos y hacerlos funcionar a su lado: 




No le valían las medias tintas a la hora de exponerse en sus canciones: 






Tenía el punto intimista adecuado


Y no digamos ya el tono épico: 


Por supuesto como bajista también es reivindicable y si de paso metemos un saxo, mejor que mejor:


Su pasión era la mitología celta y la verdad es que a la hora de adaptarlo al hard rock pocos o ninguno lo hicieron mejor:



Muy grande, muy grande Phil Lynott: seguid redescubriéndolo y escuchándolo


jueves, 22 de septiembre de 2016

Los singles que también lo tuvieron difícil


No solo hay muchos discos que lo tienen complicado cuando salen después de uno que marca época o es bendecido y que aún siendo muy buenos siempre quedarán a la sombra del anterior...sino que también hay singles a los que les pasa. O por lo menos, les ha pasado en la era dorada del disco sencillo. Se me ocurren estos: 



Positively 4th street salió como single justo después que Like a Rolling stone, en un momento dulcísimo para Dylan, no hace falta ni decirlo. Estamos situados entre highway 61 revisited y blonde on blonde...así pasó, que canciones como esta parecen olvidadas: 





A este tema le tocó la "china" de salir después de Good vibrations, un tema celebradísimo (en mi opinión, sobrevalorado) y claro, nadie se acuerda de Heroes and villains, que debería ser una de esas canciones que deciden si los chicos de la playa eran tan especiales o no




No se puede competir con Hotel California, claro, pero el single siguiente, life in the fast lane es la prueba de que ese álbum no era solamente una canción extraordinaria. 

 


El single que salió después de Imagine, que a veces parece que la discografía en solitario del ex-beatle se reduzca prácticamente al tema. Y en realidad esos años estuvo más inspirado que nunca, tomándose las cosas muy en serio. 





¿Una canción del exile on main street que lo tuvo difícil? Bueno, si lo pensamos bien, el álbum es mítico, pero individualmente sus canciones no lo son tanto, por ejemplo los singles no consiguieron tanta repercusión o hacerse un hueco como los anteriores, si lo pensamos un momento, antes de publicar tumbling dice los Stones habían sacado como singles wild horses, brown sugar, Honky tonk women, sympathy for the devil, street fighting man, jumpin jack flash...demasiao "pal body", claro. Pero tumbling dice...también lo tenía: 

jueves, 15 de septiembre de 2016

Biopics que no sabías que existían...y casi mejor así


Sí, resulta que este subgénero ha dado más películas de las que creemos, he tenido la "suerte" de descubrir la existencia de bastantes hace poco...y no sé si he hecho bien. Si ya de por sí un biopic musical se suele quedar en tierra de nadie, imaginemos uno "malo"...

Peter Capaldi descbriendo que la interpretación es una profesión dura...
como los pelos de este bigotón falso

La historia de Lennon y Yoko ono solamente se puede disfrutar desde el punto de vista de "la culpa de todo la tiene Yoko Ono" aparte de cachondearnos/horrorizarnos de esos discos "atómicos" que parieron al principio, con la mítica portada en cueros...así que no nos va a impresionar esto, que cuenta con actores muy buenos eso sí, con un Peter Capaldi, el actual doctor Who, haciendo de George Harrison...queda raro raro. Estamos tan acostumbrados a las fisonomías de los cuatro beatles y a sus voces, que no me extraña. Encima el actor de John Lennon se parece a él como un huevo a una castaña. 

The Monkees story


Una cosa es que los Monkees no fueran un grupo malo y otra que su historia de para una película, que ya la hicieron ellos en los sesenta, por cierto. El actor que hace de Nesmith no debería haber aparecido sin el mítico gorro, como canta esa peluca. 

La historia de los Beach Boys dirigida por John Stamos, el tío Jessie de padres forzosos y sin la música de los propios chicos de la playa, que lógicamente pusieron el grito en el cielo al enterarse de que se iba a hacer algo así...


La historia de Meat Loaf y Jim Steinman...realmente hubo un momento en que se podía hacer una peli de cualquier historia. Se cogían un par de pelucas largas y a tirar millas. Qué funcionara ya era otro cantar

 Por supuesto, un biopic sobre los Leps solamente podía centrarse en como perdió el brazo Rick Allen así que...¡ale hop! Lo de que a la hora de cantar los actores la cosa cuadrara, ya veis que no se consiguió. 


La historia de...The Turtles que conocen a todo quisqui en los sesenta, a rebufo del Happy together. Más pelucas a granel, la cosa impresiona.


Un biopic de Boy George...¿hace falta decir algo más?


Ya sabemos que se ha exprimido el legado de Jeff Buckley demasiado...y que exista una película basada en como redescubrió la música de su padre es buena prueba de ello. 


Evidentemente lo mejor aquí es el finado Alan Rickman, que luce como nadie unos pelos imposibles y se permite poner el piloto automático y salir bien parado de esto, que no es moco de pavo. Visto lo visto con estos biopics, me parece la mejor opción


sábado, 10 de septiembre de 2016

Cantante...¡no metas mi película en tu vídeo!


Seguimos en los ochenta de algún modo, con algo explotado en la década y hoy en desuso: que una canción cobre importancia en una película, escrita o no aposta para el film. Hasta el punto en que en ocasiones se producía una verdadera simbiosis: la película tenía una réplica en el videoclip de rigor, en la que el grupo o artista tomaba el papel protagonista...y la cosa podía salir bien (como veíamos en princess of the Universe de Queen) o regular-mediopensionista y mal, como veremos ahora: 



Hombre, tenía su gracia ver como King Kobra se rapaban las melenas oxigenadas para entrar en la fuerza aérea a las órdenes del mitiquísimo Louis Gosset Jr (y sí, siendo malos más gracia tiene aún ver a Mark Free interpretando su papel con marcial y viril apostura) pero acaba desluciendo el tema...lo que mola es escuchar ese never say die con los avioncitos subiendo y bajando, que tienen su cosa. 

Nadie puede decir que no salió ganando con el cambio



Yo soy fan (relativamente) de Tim Cappello, el saxofonista mazas pero...esto fue demasiado. En una película de culto, con un acertado tono oscurillo no puedes aparecer en la película marcando cacha y caderas...al menos eso piensa seguro el protagonista, no hay más que verle la cara de asombro al contemplar los primeros caderazos. En el clip, que no he encontrado el enlace la cosa quedó aún peor, ya que Cappello se limitó a incorporar escenas de la película incluyendo su mítica aparición descamisada...al principio y al final. 

Tim Cappello, un hombre que sudaba aceite


El ejemplo de que esto de mezclar película con videoclip podía quedar "mediopensionista" Aquí Alice Cooper firma un tema para una olvidada película de la saga de Viernes 13, lo cuela en un clip y esto tiene cosas buenas, como  que Cooper  interpretando vale más que todos los que salen en la propia película, pero la cosa se desmadra al final, con tanta jaula, trono y...mujeres aladas. 

" ¿Un cuchillo de plástico? Espera que saco mi katana..." 



De quién soy fan es de Survivor y Jimi Jamison, que en gloria esté (de las vigilantes de la playa y the Hoff también, por supuesto) pero hay que reconocer que a la hora de grabar el clip para promocionar el temazo con el que abría cada episodio nadie se lo curró mucho. Un paseo por los escenarios de la serie con una guitarra desenchufada..oiga, no, esto no, no pega...




jueves, 8 de septiembre de 2016

Canciones ochenteras (para bien) que merecerían un revival


Allende nuestras fronteras, sigue el revival ochentero que aquí va remitiendo, normal porque llevamos la tira de años con él. Pero sí, en otras partes del globo siguen a piñón fijo: ahí tenéis las series, que destilan aroma a los ochenta, de Narcos a stranger things. Lo audiovisual además le da una segunda o tercera oportunidad a las canciones de esa década, porque la música es imprescindible en cualquier revival ochentero que se precie y se me han ocurrido algunas que no tendrán ese recorrido, seguramente, pero que lo merecerían, por ser ochenteras para bien: 


Nunca está de más reivindicar al tío Tom y qué mejor hacerlo que a través de su canción más conocida, aunque en su voz no lo fuera tanto. De las más accesibles además y con su punto entrañable. El vídeo muestra el camino a cómo habría que revivirla: quedó  elegante a más no poder: 






Porque seguramente en alguna serie o película sí que saldría under the milky way...y qué maravilla es también reptile con su punteo de ensueño, de los mejores de la década: 





U2, guste o no, es el grupo de la década, pero estoy seguro que nunca reaparecería este tema. With or without you, new year´s day, pride... la competencia es dura en su catálogo ochentero. Pero unforgettable fire, el tema, tiene una atmósfera especial, casi única también muy ochentera. 





Aquí reivindicamos la parte más épica de los ochenta. Menuda fuerza que tiene el tema todavía, cualquiera diría que es de 1988...





La faceta más pop para bien. Todo el mundo rescataría don´t dream it´s over de los Crowded, pero antes un jovencísimo Neil Finn ya demostró que tenía el "mojo" y compuso el tema más conocido (ahora olvidado) de su banda anterior, Split Enz: 





Hemos quemado a house o it must be love...pero Madness, que tienen un sonido tan, tan ochentero tiene más temas y embarrasment es uno de los mejores.




Y por último una prueba de que en los ochenta se hicieron cosas muy buenas, complicadas y accesibles a la vez, que tiene su mérito. Además la temática del tema no podía ser más ochentera tampoco, en tiempos de guerra fría y bloques...juegos sin fronteras.





Ian Hunter, fingers crossed: con Ian Hunter no hace falta cruzar los dedos


¡ese aire a lo Robert Redford mola!


Nuevo disco de Ian Hunter a punto de salir: se llamará en efecto fingers crossed  y al contrario de lo que reza el título, los fans del líder de Mott no necesitamos cruzar los dedos para que el disco nos salga bueno: el bueno de Ian no va a fallar. 

Comenté hace bastante que Ian Hunter tiene como músico una madurez (podíamos decir vejez, que son setenta y siete primaveras las que tiene ya, pero en tan buena forma que cuesta verlo como "viejo") espléndida y ahora diría que es más, que probablemente sea el que mejor lleva eso setenta y pico. Fingers Crossed es una muesca más. 

Además llega después de unos años que han debido ser especiales para él, con cosas como la reunión postrera de Mott o el fallecimiento de alguien tan importante en su vida como David Bowie. Esas cosas azuzan el instinto del buen compositor y a fe mía que Hunter lo es. Se puede decir sin rubor que es el Dylan británico, un Dylan eminentemente rockero...En fin, la muestra de que está en forma es el primer single, precisamente dedicado al duque blanco, en el que se pone en la piel de un fan en la época de Ziggy Stardust, precisamente cuando se cruzaron sus caminos. El tema se llama Dandy: 


Aunque curiosamente, el propio Ian Hunter está comentando en entrevistas estos días que, quitando el momento en que compartieron escenario en el tributo a  Freddie Mercury no tenían relación desde los días del station to station de Bowie. 

Encima no es la única novedad que tenemos del rubio en el mercado. Sale una caja suya de esas monstruosas, con treinta discos (sí, habéis leído bien) en la que estará todo lo que ha grabado este fenómeno. Casi quinientos temas. Qué barbaridad. Por cierto que el propio Hunter ha elegido un tema por encima de todos los demás y es éste: 



En fin, tiempo habrá de comentar a fondo el disco, pero promete  y seguramente lo tendremos de gira. Aquí si cruzaremos los dedos...hay que ver a Ian Hunter, el "viejoven" por antonomasia. 




sábado, 3 de septiembre de 2016

Marillion, la teoría de los cuatro primeros y el terrible piloto automático



Como encima vaya con segundas el subtítulo...

Escuchando el nuevo disco, Fear, que están a punto de sacar y que ya se ha filtrado por la red, los británicos me confirman dos teorías propias que tengo desde hace mucho, relativas a los grupos y que parece que sí que son verdad, que se cumplen. 

La primera tiene que ver con cuando se acaba la magia de un grupo verdaderamente y todo salta por los aires, que es cuando llega el cuarto disco (al menos hasta hace unos años, en que era posible sacar un cuarto disco) Eso fue lo que le pasó a Marillion con la salida de  Fish con clutching at the straws...algo se fue para no volver y ya pueden haber pasado casi treinta años que, con buenos y grandes momentos que vinieron después, aún se echa de menos, máxime si la banda sigue desde hace mucho con el piloto automático, mi otra teoría. 

Esa es la impresión que vienen dando desde hace más de diez años, que siguen por inercia, de hecho lo ha dicho Mark Kelly, el teclista, en una entrevista reciente: siguen porque no se pueden permitir dejar de hacerlo. Siguen juntándose de vez en cuando para hacer largas jams (siempre afrontan un nuevo disco así, grabando ingentes cantidades de material y el que en treinta y pico años no se hayan atrevido a variar la dinámica no ayuda) y poco a poco va surgiendo el nuevo disco de turno, que desde hace tiempo siempre suena...parecido. Siguen ahí, intentando sonar a  Coldplay y Muse, aunque en este vuelven al "prog" con canciones largas (demasiado) como intentando conquistar a otro tipo de oyentes que hace tiempo que desconfían de ellos...porque ellos mismos han renegado del género. Los músicos son difíciles de entender a veces.

En fin, tienen el mismo problema que, en otro nivel, unos U2 que no son la sombra de lo que fueron y que han conseguido replantearme esa teoría de los cuatro primeros. Antes pensaba que de alguna manera Marillion, Héroes del Silencio, The Mission clásicos, bandas que "explotaron"  más o menos en ese cuarto disco nos habían "birlado" algo, que nos debían más y mejores buenos momentos, pero cada vez creo que es más difícil, que con excepciones un grupo en el que hay "arrobas" de talento no aguanta más allá y corre el riesgo de seguir con el piloto automático, algo que quizás sea peor. Al final va a tener razón el tío Neil con lo de it´s better burn out than fade away" Sobre todo si no te apagas...y enciendes el piloto automático, hasta que el cuerpo aguante.