domingo, 30 de octubre de 2016

Pretenders, los cuatro primeros discos


He vuelto a acordarme de la banda de Chrissie Hynde por varios motivos, entre otros que vuelven con disco nuevo después de ocho años y mirado atrás para recordar sus primeros discos, los cuatro primeros (otra vez el concepto) Pues resulta que incluso ahora, siendo una banda de las de toda la vida, más me sorprende el nivel de esos discos y la enorme cantidad de buenas canciones que tienen. 




Empezando por el debut, que se puede considerar un clásico new wave, power pop o como se quiera denominarlo. El disco de brass in pocket, su primer pelotazo pero que también contiene joyas como kid o la versión de stop your sobbing de los Kinks, que incluso tiene más fuerza que el original



 El disco, que se considera con justicia uno de los mejores debut en el rock, tuvo muchísimo éxito pero su continuación, Pretenders II no se resintió y no desmerece nada al primero. De nuevo una versión de un tema poco conocido de los Kinks, I go to sleep, elevado por la voz de Chrissie Hynde, el guiño punk de Message of love, Talk of the town, mi canción preferida del grupo o day after day, donde incluso se permitían experimentar más de lo habitual



El tercero, learning to crawl llegó después de que la tragedia se cebara con ellos, ya que la adicción a las drogas les costaría la vida a su bajista y batería originales, muertos por sendas sobredosis. Así llegarían  Martin Foster  y Robbie McIntosh, el guitarrista que luego tocaría unos cuantos años con McCartney  y Pretenders volvieron a marcarse otro gran disco, con un tema que se convirtió, involuntariamente, en clásico navideño, 2000 miles, otro confesional como my city was gone y dos nuevas joyas entre pop y punk, middle of the road y back on the chain gang 






Y como ya sabemos que no hay dos sin tres, también hay que mencionar a get close, de 1986 que cerró esa etapa clásica, ochentera. El disco de don´t get me wrong, por supuesto, pero también hay mucho más. Por ejemplo un buen porrón de músicos de sesión o invitados que le dieron empaque al disco: Chucho Merchán, Simon Phillips de Simple Minds, Carlos Alomar...por eso suenan también temas como my baby o hymn to her, una power ballad en toda regla: 


En fin, un grupo al que no se cansa uno de volver y cuyos discos de entonces han envejecido más que bien. La magia de los cuatro primeros, ya se sabe...


sábado, 29 de octubre de 2016

Otras cosas del 91...musicalmente hablando


no, no va por aquí, era para "asustar"

Me llama la atención que esté acabando el año y no se hayan celebrado tanto como cabía esperar las bodas de plata del 91, el último gran año en la historia del rock, vista a toro pasao. No hay tantas reediciones de esas que tiran la casa por la ventana de los discos emblemáticos que todos conocemos de 1991 salvo REM, que parece que sí va a echar el resto recordando out of time...

Sí ¡volveremos a bailarlo y lo sabéis!

Así que se me ha ocurrido recordar musicalmente aquel año sin detenerme en esos discos tan conocidos, incluso yo he hablado de algunos de ellos en el blog anteriormente y sí intentando completar el panorama con otras cosas, para tener más perspectiva de un año que realmente, como "cosecha" musical fue muy bueno. 


Susanna Hoffs pudo tomar ese año el relevo de Belinda Carlisle, siguiendo sus mismos pasos: dejando atrás su etapa en un grupo y apostando por un pop de calidad apoyado en su imagen. No funcionó del todo, algo un tanto extraño...en teoría, a ver quién es el guapo que no obedece sin rechistar a Susanita cuando pide que te sientes en su lado de la cama...




No solo de REM vivía el hombre. En Canadá se consolidaba una banda tan buena como los de Athens que iba en su misma línea sin copiarlos pero que no dio el salto a la fama en el resto del mundo. 



El Unplugged era un formato a descubrir y Paul McCartney era quién mejor lo entendía aquel año, después de haber vuelto a los escenarios en una macro gira fue capaz de grabar un álbum acústico en un sitio pequeño y salir bien parado del intento. Un disco "menor" que quizás merece más atención: 



En el terreno del hard rock Skid Row le hizo la competencia, en la medida de lo posible,a los Guns de los Use your illusions, haciendo una transición excelente del hair metal al hard más arriesgado. El bueno de Sebas Bach se dejó la garganta a lo grande en temazos como in a darkened room 


 En 1991 salió Woodface de Crowded House,"el" disco de la banda, en el que no sobraba nada, qué bien vino la breve etapa de Tim Finn en la banda. Se escucharon por primera vez weather with you o fall at your feet, pero Woodface tenía también cosas como ésta: 


Era difícil encontrar un hueco en un año con tanto y tan bueno...y como los consiguieron los Crowdies

Rush se reconciliaron con las emisoras con roll the bones, un disco que quizás tenga el mejor arranque de todos los del trío por canciones como esta: 



John Mellencamp volvía al rock más clásico después del relativo patinazo de Big Daddy y nos dejaba grandes momentos en whenever we wanted. Y sin creérselo del todo, siempre ha dicho que ese año a él lo que le interesaba era la pintura..¡pues menos mal!




Mientras Warren Zevon mostraba su faceta más madura, tranquila e intimista, que no estaba nada mal: 

1991 vio el debut de  Antonio Vega, No me iré mañana demostraba que lo intuido en Nacha Pop iba a ir a más en su carrera en solitario, iba a marcar en España diferencias como compositor: 



Y por terminar quedándonos en casa, la cuenta atrás era más que un digno sucesor de la vida mata. Honestidad brutal y grandes canciones, aún con Josele Santiago peleándose con la heroína. 


Un gran año, sí...


aunque, bueno reconoced que solo tuvisteis fortuna arrimando cebolleta con esto...



.y es que en el fondo tampoco bailar pegados estaba nada mal...







viernes, 28 de octubre de 2016

Al loro que no estamos tan mal: Billie Marten


Ayer hablaba de alguien muy veterano como Ian Hunter y hoy lo hago de alguien con todo el futuro por delante, una chica llamada Billie Marten, que escuchándola y conociendo su corta historia te hace pensar que el futuro musical no tiene el color de los testículos del grillo o como dijo Laporta en la genial frase, al loro que no estamos tan mal. 



Billie Marten es una chica inglesa, de Yorkshire que ha publicado su primer disco este año a la tierna edad de diecisiete años, después de dos LPs grabados en 2014 y 2015, con quince y dieciséis. Una promesa, menor de edad todavía, que suena muy bien y usa las canciones como terapia, hablando de la soledad, de como se marcha gente...con una madurez en lo que dice y en su propia voz casi impropia de su edad. La revelación del año, con todo por delante como he dicho. Ojalá que siga creciendo y encuentre su hueco, a los chavales con talento hay que recibirlos con los brazos abiertos y apoyarlos siempre que estén a la altura: 


Aquí a los doce años dándose a conocer en youtube, compensando un poco que en su día así saliera el dichoso Bieber: 



jueves, 27 de octubre de 2016

Ian Hunter, fingers crossed: la crítica





Ya comenté la noticia del lanzamiento hace un mes o así y he podido disfrutar varias veces del último disco del líder de Mott. Digo disfrutar porque lo he hecho realmente, este mes ha sido con septiembre el de los lanzamientos más esperados y he tenido alguna decepción gorda y otras más o menos esperadas, así que a lo mejor por eso fingers crossed me ha gustado tanto, por ser lo que prometía, más de lo mismo pero no lo mismo de siempre. 

Es el disco más completo de Ian Hunter en mucho tiempo, tanto que no hay un tema o varios de los de quitarse el sombrero y luego el resto un escalón por debajo, como en otros trabajos recientes del británico, sino que los diez temas son de notable y están a la misma altura. También el sonido de la banda que le acompaña, the Rant  Band es el mejor desde hace tiempo. 


En la voz se nota algo el paso del tiempo, esos 76 tacos se van notando, pero Hunter se acaba acoplando a una banda exigente, que apuesta por rock contundente y a veces recuerda a Rod Stewart...para bien, porque Ian Hunter no tira de piloto automático. Puede meterse con un tema medio acústico como Ghosts, pasar a medios tiempos como fingers crossed y canciones que tienen el sello clásico de Hunter como white house que recuerda un poco a once bitten twice shy e incluso meter un poco de épica que funciona muy bien (stranded in reality) dejar una declaración de intenciones como you can´t live in the past (cuántos deberían tomar nota) y cerrar con un tema que firmarían precisamente los mejores Faces, long time. 


Un maestro, más que veterano, veteranísimo que lo ha vuelto a hacer, nadie de su edad está a su nivel. 

domingo, 23 de octubre de 2016

Moby Grape, el álbum




Está a punto de cumplirse el cincuenta aniversario de un disco sesentero de culto, uno de esos que influyen a muchos músicos pero que el público no retiene en la memoria tanto como otros. El debut homónimo de Moby Grabe es un clásico y otra prueba más del nivel que había en los sesenta y concretamente en ese 67, el verano del amor...lo que vamos a recordar se considera un disco de "segunda fila" y...es canela en rama. 

Fundadores de la escena de San Francisco Moby Grape se habían curtido tocando y tocando, ganando más y más audiencia, hasta que los fichó Columbia. Parecía que se iban a comer el mundo con su debut, pero como he mencionado más arriba el disco salió en el peor momento, entre comillas y tuvo una acogida solo aceptable. Para hacernos una idea, una semana antes se había publicado el Sergeant Pepper...pero sí, Moby Grape, el disco, es también un clásico del rock sesentero por derecho propio. 

la banda en 1967

Es un disco con ese sonido psicodélico tan del momento y al mismo tiempo crudo, muy básico, con instrumentación básica, una guitarra principal, dos rítmicas, uno de ellos era el famoso y malogrado Skip Spencer bajo y batería,  Una combinación muy peculiar que a mí me recuerda a la Creedence, sin el toque tan especial que le da Fogerty, claro, pero también suena muy fresco, canciones cortas pero que dejan huella. Esa es la otra virtud del disco: sigue sonando así de fresco casi medio siglo después, en la mejor tradición sesentera: con muy pocos medios tiene una producción perfecta, con esas pistas grabadas por separado y luego perfectamente ensambladas entre sí. Las voces, los cinco miembros cantan encajan a la perfección, poca broma con las armonías vocales de Moby Grape. Luego están las canciones, por supuesto: el rock n roll de Hey Grand Ma o fall on you, un tema guitarrero de menos de dos minutos, 8:05 o Naked if I want to, acústicos y con voces de diez y coronándolo todo, Omaha. Una canción que uno no se cansa de oír, porque funciona de maravilla, desde la intro psicodélica, va subiendo y subiendo  con tres guitarras dando lo mejor de sí...escuchándola es imposible no venirse arriba. 



Si seguís con la  búsqueda de sonidos sesenteros, tenéis que pararos con el debut de Moby Grape, desde luego. 








viernes, 21 de octubre de 2016

Marah: 20000 streets under the sky & If you didn´t laugh you´d cry



Ya ha pasado Marah por aquí en su mini gira española y han dejado buen sabor de boca,me parece. Con los viejos "trucos" de siempre (incluyendo las clásicas torrijas de los hermanos) y con perspectiva de futuro, ellos mismos han dejado caer que habrá nuevo disco y gira veraniega por aquí, tiene pinta que sin la dichosa teclista además. Me parece buen momento para recordar al fin sus dos grandes discos, los que los convirtieron en "la" banda hace una década, aunque fuera para los más cafeteros. Al fin y al cabo la formación actual es más o menos la de esos días, por más que esta gira les haya servido para recordar otros dos discos como Kids in Philly o Angels of destruction.



20000 streets fue el disco que los hizo conocidos en España. Un disco en el que volvían a las raíces después de un coqueteo con el brit pop, sí, como suena...y a la vez no es un disco garajero como los primeros, sino una actualización nada menos que del wall of sound de Phil Spector con un montón de instrumentos y sonidos apabullando de fondo y por eso me parece el "hijo" perfecto de born to run. Una gozada, con sus dos caras, east and west y sus personajes de Philadelphia con épica a tutiplén, historias en las que solamente falta Rocky Balboa para ponerle la guinda al pastel. Dave Bielanko ha sido un gran narrador de historias, que no nos despiste que no se haya quitado el famoso abrigo y el gorro desde hace doce años por lo menos y aquí destapa el tarro de las esencias. La intro de East, la maravilla de freedom park con esos coros, feather boa, Pigeon heart que es e tema que más recuerda a esos Marah tan de club que nos gustan, la ternura de la historia de Soda...un disco de esos que funcionan como un reloj en su conjunto, con el que los hermanos lo volvieron a hacer muy bien y posiblemente mejor. Fue el disco de aquel año para mí y ya he comentado que uno de mis "momentazos" musicales fue oír por primera vez freedom park. 





Pero la cosa no se quedó ahí y solamente un año después, hace once nos volvieron a dejar boquiabiertos con If you didn ´t laugh. Marah estaban en estado de gracia y fueron capaces de parir un disco que estuvo a la altura del anterior y ya sabemos que eso no sucede siempre precisamente.

If you didn´t laugh you´d cry es más básico, los hermanos querían alejarse de la superproducción de 20000 streets, que (yo creo que erróneamente) no sentían como propia y volver a los orígenes. Esto me causó algún recelo en las primeras escuchas, pero enseguida entendí que aquello era tan grande, como mínimo, como 20000 streets under the sky. Aquí están sus mejores temas, que son extraordinarios. No se me ocurre mejor descripción para canciones como city of dreams, una delicia en acústico, sooner o later tan pegadiza, demon of white sadness, dishwasher dream que pasaría perfectamente por una joya de Americana con Dave dándolo todo cantando y tocando la armónica y no hablemos ya de Walt Whitman bridge, el tema que levanta un concierto por sí sola  "your memory, your memory... blows away!" 




En fin, dos auténticas maravillas que tenéis que desempolvar o que si no conocéis, que me extraña, ya estáis tardando en darles una escucha. Lo vais a disfrutar. 




viernes, 14 de octubre de 2016

Productores que nos dieron el sonido de los ochenta...para bien




Vamos con un post de productores, una de las señas de identidad del blog, dándole cancha a unos cuantos que le dieron una identidad al sonido ochentero, que también mereció la pena, hay que decirlo más a menudo. Echemos un vistazo a unos cuantos nombres importantes y a su trabajo durante la década: 



Steve Lillywhite
"Hago chas y Bono aparece a mi ladooo"
Entraría a lo grande en la década con Peter Gabriel III, uno de los discos en los que mejor quedó la combinación entre experimentación y comercialidad, suyo es casi el invento del reverb, pero la cosa no quedó ahí, claro, produjo a Big Country, capturando ese sonido único de guitarra de Bruce Watson y siguió con U2, october y war, discos que quizás no suenan tan bien como deberían (las baterías por ejemplo son un tanto magras) pero que también tienen la esencia de lo que eran entonces los irlandeses. Encima se permitió el lujo de dejar en la estacada a Rush para producir a Simple Minds, en su última etapa de "big music" antes de arrasar como banda de estadios, logrando un cierto equilibrio entre las dos etapas, tan ochenteras por otra parte. Le pegaba más producir a un grupo como los escoceses y probablemente en sparkle in the rain sacó lo mejor de Kerr y cía en cuanto a sonido





Daniel Lanois

"Con el sombrero, me pongo el que quiero"
Lanois empezó la década mano a mano con Brian Eno, produciendo sus discos de música chunga  ambient y de ahí saltó a U2, tomando el relevo de Steve Lillywhite, precisamente para the unforgettable fire. Disco en el que U2 dieron un primer salto en su sonido, las atmósferas tenían más forma y el encanto que tienen Bad o unforgettable fire se debe en parte a ese trabajo detrás de la mesa. Luego vendrían So de Peter Gabriel y the Joshua Tree, un disco ochentero que se puede considerar eterno y que sigue sin sonar "apolillado" ¡Cómo van a pasar de moda with or without you o when the streets have no name! Daniel Lanois estaba en racha y se permitió incluso mezclar el sonido de los dos en el debut tardío de Robbie Robertson de the Band, consiguiendo que funcionara muy bien, con razón, un artista difícil para las listas. Pero sus méritos ochenteros  no acaban aquí, el canadiense le dio chapa y pintura a Oh Mercy, que supuso el resurgimiento de un Bob Dylan errático, como ya comenté aquí. Probablemente el Nobel que ha revolucionado el cuñadismo empezó a ganarse gracias a Lanois...




Robert John "Mutt" Lange

Con el pelo a la altura de la década, sí señor

Qué decir del  (ex) señor  Shanio Twain. Empezando con back in black, claro, aunque en el disco de AC/DC Lange no "roba" todavía el protagonismo a la banda. También, es poco conocido este dato, produjo el 4 de Foreigner, su mejor trabajo, donde cumplió en temas muy diferentes entre sí, como pueden ser waiting for a girl like you (capas y capas...no de guitarras, sino de teclados, para que luego digamos) o Urgent, con solo de saxo y se coronó con Pyromania de los Leps, disco que suena a Mutt Lange por los cuatro costados y que evidentemente...mola. Capas de guitarra y épica, coros a volumen altísimo...y sonido limpio. La jugada se repetiría en Hysteria, donde estuvo más "comedido"  a la hora de subir el volumen y también devolvió a The Cars a lo más alto con heartbeat city, consiguiendo que sonaran ochenteros/ochenteros para bien ¡Qué es el disco de Drive o Magic!

 





Trevor Horn

"Bueno, mis gafas... ya no son lo que eran" 

Pues sí. No empezó nada bien (según se mire) con sus gafas atómicas haciendo la barrabasada de video killed the radio star con los Buggles, pero la cosa cambió para mejor cuando se unió a Yes, no como miembro de la banda sino como productor, con el 90125, un disco que mostró el camino para que el progresivo llegara al gran público y es que owner of a lonely heart sigue sonando muy pero que muy bien. También fue capaz de producir y sacar lo mejor de una banda que tenía muy poco que ver con el prog como ABC y Frankie goes to Hollywood: el tecno más exitoso y ochentero. Trevor said relax...Eso sí, a mediados de la década volvió a las andadas produciendo el primer tema "benéfico" de la década, el do they know it´s Christmas time?...que encima no es tan hortera como we are the world. Nadie es perfecto





Bob Clearmountain

 tiene cara de buena persona, otro punto a favor
Más conocido como mezclador, sobre todo porque su nombre figura en algunos de los discos más famosos de Bruce Springsteen, con Born in the USA a la cabeza Clearmountain también tiene una carrera sólida como productor, empezando por Bryan Adams, sí, el mismo que viste y calza, al que produjo todos los trabajos de la década y pudo convertirlo en algo más, no hay más que escuchar cosas como ésta: 

 
No pudo ser y con el cambio de década...bueno, ya sabéis lo que pasó. Pero la cosa no queda ahí, claro está y Bob Clearmountain firmó producciones tan dispares y buenas como the blurred crusade de The Church o get close, el primer disco superventas (y tal vez el que mejor suena, qué maravilla hymn to her) de  Pretenders o y de nuevo se cruzan los caminos de estos productores, once upon a time de Simple Minds, justo después del sparkle in the rain producido por Lillywhite, convertidos ya en stadium rock. 



Los ochenta molan y siguen sonando bien...gracias a Dios....y a algunos productores. 

Dylan trending tópic de cuñaos...



"Ostras, si no voy a recogerlo, ya sí que la lío parda.."

miércoles, 12 de octubre de 2016

Nick Cave and the Bad Seeds: Skeleton tree



Lleva pocas semanas en el mercado el nuevo trabajo del australiano, uno de los más dramáticos, al menos por el fondo. Para los que no sois muy cafeteros, en primavera, cuando empezaba a cobrar forma, uno de los hijos adolescentes de Nick Cave se mató accidentalmente al caer por un acantilado cerca de Brighton, que es donde vive desde hace tiempo. 

Pensé que ante algo así Nick lo postergaría todo, pero finalmente se decidió a seguir con el disco, usándolo como terapia, en la medida de lo posible, para sobrellevar el dolor. Él mismo lo explica en el documental que en la línea del 20000 days ha sacado para acompañar el disco. 

Skeleton tree lo tenía todo para ser el disco del año, un álbum basado en aceptar el dolor y ser capaz de sobrellevarlo y tirar para adelante grabado por un tipo que está ya al nivel de los grandes "bardos" que diría un rutero sesenta y seis...y puede que lo sea, está siendo un año flojo, al menos para mí pero...no me ha parecido tan maravilloso como se está diciendo por la red o revistas, con dieces y cinco estrellas a granel y ya me habría gustado decir lo contrario por las circunstancias que han rodeado este skeleton tree, pero no puede ser. 

Aunque impresione a veces, como en esa imagen

Me falla algo la instrumentación y es que Cave se podía haber ahorrado lo de Bad Seeds acompañándole en la portada "MS-DOS" porque es el disco en el que la banda menos aporta. No voy a insistir mucho en que se echa de menos todavía a Mick Harvey  o lo poco que me gusta Warren Ellis, pero Skeleton Tree es Nick Cave al piano recitando y salmodiando con la voz quebrada (escucharlo así infunde respeto, lo vais a poder comprobar) con una ambientación electrónica, loops y demás que desluce un disco que podía mirar de tú a tú a the Boatman Call y no llega. 

Pero para acabar con una nota positiva y sumarme a las loas a Nick Cave hay canciones que te llegan al alma como se dice y eso en los tiempos que corren es un lujo. Girl in amber y especialmente I need you son temas soberbios que te van a poner el nudo en la garganta para bien e incluso al final hay un guiño a los Bd Seeds clásicos, esos que ya casi ni figuran en skeleton tree, el tema, para recordar "viejos tiempos"...







viernes, 7 de octubre de 2016

The Old Grey whistle test: otro gran programa para el rock



Sobre todo en los setenta, aunque el programa llegó a emitirse casi hasta el final de los ochenta. Empezó en 1971, por la noche y apostó por, quién lo haría hoy, música que no necesariamente fuera éxitos en la lista. Un poco en "contra" del legendario top of the pops, que en aquellos años también serviría buen material. Al igual que éste, pronto consiguió que se hicieran muy populares en el Reino Unido la sintonía: 


el logo del hombre chutando la estrella (pronto se conoció en la isla como "Star Kicker") o incluso su presentador, Bob Harris de tono tranquilo y pausado, aunque más adelante sería sustituido por una chica, Anne Nightingale y ésta después por hasta cuatro co presentadores. Viéndolo se nota que influiría mucho en la televisión española, da la impresión que espacios como caja de ritmos o la edad de oro se le parecen, sin ser una imitación descarada. 


Pero por supuesto, lo más importante es la música y en OGWS hubo mucha y buena. Apostando por actuaciones casi siempre en riguroso directo en un plató pequeño y por artistas que debían aprovechar la coyuntura para hacerse más conocidos y que no podían poner el piloto automático, algo que igual sí podían hacer en top of the pops, el programa nos dio momentos memorables: 


Un tipo tan entregado como Rory Gallagher no podía faltar, estuvo en no pocas ocasiones en el programa, casi tanto como en el Rockpalast y siempre espectacular. Probablemente en esos años era el guitarrista número uno...


Los New York Dolls se dieron a conocer al público británico en el programa y causaron sensación, por la música...y sí, los pelos y el aire Jaggeriano. A partir de este momento consiguieron una base de fans pequeña pero entregada entre la que sí, estaba el dichoso Morrissey. Bueno, nadie es perfecto...

Gary Moore debutando en solitario a lo grande con unos cuantos grandes alrededor. Ese duelo de guitarras con Scott Gorham es impresionante


The Cult en los tiempos del Electric, convertidos en hardrockeros y conquistando más y más público

El primer videoclip de Queen se grabó para el Old Grey Whistle test, se emitió en diferido pero ahí queda el detalle. Al equipo de grabación le impresionó que Freddie...se afeitara el pecho para la ocasión. 



Ya ha salido en alguna otra ocasión, pero es que si eres fan de alguien y algo tan inclasificable como Meat Loaf y su música "Steinmaniana" esto es de obligado visionado


Patti Smith fue una de esos artistas que mejor aprovecharon el escaparate del programa para darse a conocer en el Reino Unido. Si encima presentaba temas míticos como este, mejor que mejor. 



Algo parecido a lo que hizo Billy Joel, que además se convirtió en un asiduo del Old grey whistle test, grabando incluso mini conciertos para el programa. Encima, en los años de the stranger...


En fin, qué tiempos, qué música y qué tele...aquí,allí y everywhere...


sábado, 1 de octubre de 2016

AOR y rock melódico en los noventa: peleando a la contra (y de qué manera)


Con la nostalgia noventera casi a todo trapo, no está mal recordar unos cuantos grupos que nadie va a reivindicar ahora que el AOR vuelve a gozar de cierto prestigio y, a los que les tocó bailar con la más fea y capear el temporal...y de qué manera. El rock melódico y el AOR. Solamente por haber intentado hacer un tipo de música demodé, ya casi en los ochenta (con Guns´ n´roses y el Appetite cambiaron los gustos) ya se merecen cierto respeto. Pero es que además hubo calidad, no fue una edad de piedra, aunque a veces nos vendan que fue así. 


Con Mark Free a la voz, en su última aportación importante a un grupo (también es destacable su debut en solitario) que da el do de pecho, dejando para el recuerdo algún tema muy melódico y  con mucha clase: 




Con título premonitorio, Red Dawn contaba en sus filas con músicos que habían pasado por  Rainbow, en su etapa final con Joe Lynn (Pelucas)Turner y si  la banda de Blackmore en esa etapa coqueteaba con el AOR, Red Dawn lo eran totalmente, para muestra un botón: 





Neal Schon dio en el clavo por fin con un proyecto fuera de Journey, que además le permitía sacar las esencias más rockeras uniendo sus fuerzas con los hermanos Gioeli. Johnny, el cantante tenía una voz fenomenal y claro, de esa alianza salieron temas como takin me down o la enérgica Hot Cherie:




Uno de los primeros discos de la década. Su cantante, David Forbes tenía una voz muy suave, pero eso no impedía que hicieran muy buen rock melódico. Caray, en 1990 cuando salió este disco la cosa no pintaba mal para el AOR, ese año parecía que iban a consolidarse y reinar bandas entonces con poco recorrido: Boulevard, Strangeways, Signal, Giant... 





Y sí, ya que hablamos de Giant, lo tenían todo para triunfar y no fue posible. Este disco tenía que haberles consolidado después del relativo éxito de aquella balada tan buena, I´ll see you in my dreams y en lugar de eso se quedaron por el camino. Eso sí, dejaron este disco y el que es probablemente el mejor tema de AOR de la década:





Melódicos y...con poderío. Estos alemanes podían haber sido punta de una segunda ola del hair metal, pero...




En los noventa también hubo supergrupos en el AOR. The Storm contaba con Gregg Rolie, el primer cantante de Journey, que también aportaba su mítica sección rítimica "bigotera", Steve Smith y Ross Valory, además de Kevin Chalfant como cantante. Por supuesto, no fue su época y hoy solamente los recuerdan los más cafeteros:

 


Y por supuesto, los canadienses, que para muchos parieron el mejor disco AOR de siempre, mood swings. Se puede debatir, pero este,  desde luego es un disco de impecable factura: